Desarticulada la banda del 'falso mecánico' que estafaba a personas mayores con averías falsas. Nosotros lo hemos sufrido en primera persona

La Policía Nacional ha desarticulado la banda del 'falso mecánico' que estafaba a personas mayores con averías falsas. Uno de sus estafados nos cuenta su experiencia.
Miguel vive en el sur de Madrid. Hace unos días, al salir de un supermercado un señor le advirtió de que tenía un problema en una rueda. Se apeó del coche y aunque a simple vista no advirtió nada extraño, la convicción del supuesto mecánico le convenció de que algo iba mal. A las pocas horas y tras pagar una supuesta reparación que ni se hizo ni necesitaba supo que había sido víctima del falso mecánico solidario.
Pasado el susto y el enfado, Miguel nos cuenta cómo sucedió todo con el propósito de que dar visibilidad al engaño evite que otras personas se conviertan en víctimas.
Una avería que no existe
La estafa de la falsa avería es una técnica común que, normalmente, tiene como objetivo distraer al conductor de un vehículo que termina siendo víctima de un robo. El modus operandi es sencillo, un desconocido advierte al conductor de que una rueda ha perdido aire o algo falla en el lateral derecho del vehículo.
El problema siempre se encuentra en el lado del copiloto, para que comprobar la veracidad del aviso obligue al conductor a apearse y dar la vuelta dejando espacio y tiempo a un segundo delincuente que accede al interior del vehículo para sustraer los objetos personales del habitáculo (teléfono móvil, dinero...). En el peor de los casos, el objetivo es el robo del propio vehículo ya que se espera que el conductor baje dejando el coche en marcha o las llaves puestas.

En esta nueva versión, se repite la parte en la que un desconocido advierte al conductor de una supuesta avería que no es tal. Pero con dos diferencias importantes: la primera es que el objetivo no es el robo, sino la estafa económica; la segunda, que para conseguir una cantidad de dinero elevada el engaño es mucho más elaborado.
Miguel, víctima de la estafa del mecánico solidario
Miguel salía del supermercado con su coche cuando un desconocido le advirtió de que notaba algo extraño en la rueda de su coche. Detuvo el vehículo y se apeó para ver a qué se refería aquél buen hombre que le advertía para evitar una avería mayor o, en el peor de los casos, un accidente de tráfico.
A simple vista no apreció nada extraño. Pero el desconocido se identificó como mecánico de profesión, tras hurgar en la zona supuestamente afectada, explicó que no era una avería fácil de apreciar e, incluso, animó a Miguel a dar una vuelta con él en la que le mostraría qué es lo que estaba fallando.
En este pequeño trayecto, el mecánico sacó su lado solidario. Le dijo a Miguel que no se preocupara, que podían parar en un parking cercano desde donde llamaría a su compañero para que le trajese la pieza que debía cambiar. Era una pieza sencilla, no le llevaría más de unos minutos y podía hacer la reparación en cualquier sitio. Le dijo entonces cuánto le iba a costar: 900 euros que, ante la cara de asombro y las reticencias de Miguel quedaron en 700 euros.
Y así fue. A Miguel le sorprendió la rapidez con la que el compañero de su mecánico solidario se personó en el punto de encuentro, pero en ese momento a su mente solo llegaba el mensaje constante del primero: la suerte que había tenido de encontrarle.
10 minutos de reparación y 700 euros de factura
"Pues vamos a ello, súbase en el coche y mueva el volante cuando yo se lo indique", fueron las siguientes instrucciones que recibió Miguel. Ahora entiende el por qué: al estar en el interior del vehículo no podía ver que en realidad no estaban haciendo ninguna reparación, simplemente porque no había nada que reparar.
Con el trabajo hecho, solo quedaba cobrar. Miguel no llevaba tanto dinero encima, por lo que el mecánico se ofreció a acompañarle al cajero. "No entró conmigo al cajero, eso me hubiese resultado extraño, se quedó fuera esperando", recuerda nuestro protagonista. "Sí que le pedí factura y me prometió enviármela desde un número de teléfono con el que intenté contactar pero en el que nunca obtuve respuesta, ahí fue cuando me di cuenta de que me habían engañado", se lamenta.
Ni el primero, ni el último...
Pasado el mal trago y con la certeza de que su coche no tenía ninguna avería, Miguel decidió acudir a un taller (a uno autorizado) para que revisaran el estado del vehículo y evitar males mayores. "Me preocupaba que al intentar simular la reparación hubiesen dañado algo de verdad", asegura.
Su sorpresa fue entonces mayor ya que al narrarle al dueño del taller lo sucedido, este le comentó que era el tercer cliente que, en cuestión de días, se acercaba con el mismo problema. "Me contó de un señor, dueño de un Mercedes, al que habían estado 2.200 euros".

En comisaria, al poner denuncia por lo sucedido, tuvo la misma versión. La Policía le confirmó que lo que le había sucedido había sido una estafa, un engaño en el que los delincuentes eligen como víctimas a personas mayores a las que engatusan con excusas sin darles tiempo a pensar ni a valorar otras opciones a las que ellos les proponen.
Desde autobild.es hemos hablado con fuentes policiales que nos confirman que son decenas las víctimas de la estafa del mecánico solidario que están registrando en la Comunidad de Madrid. Creen que son varios los grupos de delincuentes que se aprovechan de la buena fe de las personas mayores ya que tienen constancia de casos en prácticamente todos los barrios de la ciudad.
El único consejo válido para no caer en el engaño es desconfiar. Si un buen samaritano se presta a arreglar una avería dele las gracias y póngase en contacto con un mecánico autorizado que corrobore si hay daño y, si es así, lo reparará con total garantía.