Este mecánico explica cómo algunos talleres estafan a sus clientes

Lo hacen, pero no a todos por igual.
Pasar por el taller es algo que no es plato de buen gusto para nadie. Lo primero, porque implica que el coche no está en condiciones y tiene algún tipo de problema o avería. Lo segundo, porque es posible que haya que estar algunos días sin poder utilizarlo. Y, lo tercero, porque da igual quien se sea, es inevitable tener la sensación de que te van a timar.
Es ya un meme esa escena del conductor acudiendo al taller solo para ver como, de un cambio de aceite (por ejemplo), el mecánico acaba sacándole tres o cuatro problemas y pasándole una factura enorme.
Es algo que se habla en la calle, un chascarrillo que cualquiera ha hecho con sus amigos y/o familiares, pero, ¿qué hay de cierto en ello? Parece que bastante, según ha desvelado un mecánico de manera anónima en un programa de radio australiano, Fifi, Fev & Nick en la 101.9 The Fox Melbourne.
Pero eso es avanzar demasiado, hay que empezar por el principio.
Hace unas semanas se hizo viral en TikTok el vídeo de una usuaria, ‘alicebleathman’, en el que, entre lágrimas decía que a veces odiaba ser mujer porque, recientemente, había llevado su furgoneta a un taller para repararla y que los trabajadores, además de tener un trato grosero con ella, se habían aprovechado engordando la factura con cosas que no eran necesarias.
Al viralizarse el vídeo, se armó bastante revuelo en redes, lo que llevó al mencionado programa de radio a hablar del tema. Entre la indignación de unos y otros, la revelación más llamativa llegó cuando entró en directo un mecánico que, bajo anonimato para preservar su privacidad y seguridad, admitió que sí, que este tipo de prácticas se llevan a cabo.
Señalaba que “se ha hecho desde siempre, desde que era aprendiz. Al principio no estaba de acuerdo, pero ahora que tengo mi propio negocio reconozco que es necesario sobrecargar el precio de los trabajos para pagar los gastos”.
Eso sí, parece que en los talleres son bastante selectivos con a quien se les aplica estas políticas, eligiendo con cuidado para evitar problemas o que les pongan pegas.
Así, el principal tipo de sujeto que va a pagar de más en el taller es el de aquel que trabaja en grandes empresas, tiene un coche de lujo o premium, con mucha potencia y caro, pero que no tiene ni idea de mecánica.
Esa combinación de desconocimiento y potencial saco de dinero andante hace que sean perfectos para la estafa, lo que hace que se les pueda llevar a cargar entre un 40 y un 50% más que a otros clientes por las mismas operaciones.
En un escalafón inmediatamente inferior está un trabajador que acuda con un coche de empresa. De estos comenta que, como no tienen que pagar la factura ellos, si no que lo hace su empresa, no les importa que el importe sea más elevado. Es por eso que se les suele cobrar entre un 20 y un 30% más por los trabajos que se realiza en sus coches.
Respecto a las mujeres, señala que les puede subir el precio entre un 10 y un 15%, pero que hay que tener cuidado por si en sus vidas hay algún hombre que sepa de automóviles.
