Skip to main content

Prueba

Motos

Prueba nueva Yamaha MT-07 2018: una naked para empezar a disfrutar

Prueba nueva Yamaha MT-07 2018
Nota

8

Para todo y para todos. Con nuevo chasis, nueva suspensión y algunos detalles estéticos diferenciadores, la MT-07 de acceso vuelve a ser un oscurísimo objeto de deseo.

Ya era una de nuestras favoritas y ahora costaba imaginar en qué podía ser mejor. Así que hemos puesto a prueba la nueva Yamaha MT-07 2018, que vuelve a ser una naked para empezar... ¡a disfrutar! en esto de las dos ruedas. 

El fabricante japonés ha actualizado un poco uno de sus modelos de más éxito, y la verdad es que ha dado en el clavo. La nueva MT-07 vuelve a convertirse en una de las opciones más interesantes en el segmento de las motos naked de cilindrada media, por calidad, polivalencia, precio y, por encima de todo, cualidades dinámicas. 

A simple vista, parece más de lo mismo y quizás se echa de menos una iluminación algo más 'atómica', ya que hasta los scooters de 125 cc ya ofrecen de serie, en algunos casos, iluminación LED, por ejemplo. Sin embargo, aunque el catálogo de accesorios de MT para personalizarla es amplio, parece que la ausencia de estos vistosos elementos podría ir encaminada a que no se disparen los costes. 

Todas las motos Yamaha con sus precios actualizados

Tampoco llaman ya tanto la atención sus formas, con ese toque 'Dark Side' (lado oscuro casi propio de Stars Wars) que hasta en la publicidad del modelo original le daba otro toque de lo más atractivo. Sin embargo, las mejoras en chasis y motor se hacen notar muy pronto... 

Vídeo: así era la Yamaha MT-07 anterior

De momento, una de las novedades es el asiento, que ahora ya no está tan segmentado entre la plaza del conductor y la del pasajero; y esta continuidad va mucho más allá de lo estético: nada más sentarte, resulta más cómodo, pero en marcha permitirá un abanico mayo de posturas, algo que en esta motocicleta resulta esencial para sacarle el máximo partido. 

Ya sobre ella, los estribos siguen resultando demasiado adelantados, por lo que la postura natural 'sin hacer nada' en cuanto uno se planta a los mandos es demasiado erguida. Esto es ideal para moverse por la ciudad, hacer muchos kilómetros a bajas velocidades y tener un campo de visión muy apropiado por ventajoso al desenvolverte en zonas concurridas. Sin embargo, al enlazar curvas y acelerar fuerte en las rectas, necesitas una mayor comunión con el chasis y las sinuosidades de la pista, por lo que conviene 'bailar' con la máquina para poder adoptar una postura correcta en cada caso. 

Prueba nueva Yamaha MT-07 2018

Pues bien, con este pequeño cambio en el asiento, la nueva MT-07 te invita a ir de un lado a otro o a retrasar sin problema el trasero para echarte encima del depósito y que el cuello no sufra la resistencia aerodinámica que implica este tipo de roadsters sin accesorios de protección. 

¡Al ataque!

Llega el momento de poner en marcha la máquina. La llave de contacto queda oculta sobre el faro, detrás del cuadro y no rompe la simplicidad de líneas que ves a tu alrededor. Giro el botón derecho rojo hacia abajo y el motor bicilíndrico apenas suena. El salto a la Yamaha MT-09, de tres cilindros es enorme y se empieza a notar desde este momento, pues la hermana 'pequeña' es mucho más discreta. 

Engrano primera y al soltar el embrague, que está un poco más 'arriba' de lo esperado, la moto reacciona con un perturbador tirón que avisa de que las apariencias engañan. No cuesta cogerle el truco, pero es cierto que los engranajes a partir de ahora tendrán que ser con más tiento que en otros modelos, ya que la maneta izquierda no es regulable mediante rueda (sólo se puede tensar) . 

Prueba nueva Yamaha MT-07 2018

El cambio es, en conjunto, bastante preciso, aunque lo que acabo de mencionar ralentice un poco su uso. De nuevo, la MT-07 no suena demasiado, ni vibra... Es ideal para empezar a soltarse en las dos ruedas, incluso si tienes poca envergadura, porque resulta muy ágil y manejable. Así que, en cualquier caso, lo emocionante vendrá luego, subiendo de vueltas. 

Por el tráfico urbano se sigue mostrando muy civilizada, gira muy bien, frena estupendamente (el ABS siempre es un buen ángel de la guarda) y el tarado de suspensión cumple -aunque estaría bien contar con horquilla regulable en dureza-. 

Prueba nueva Yamaha MT-07 2018

Llega el momento de dar gas... y de valorar la linealidad en la respuesta que tiene la MT-07 desde que nació. Desde 2.000 vueltas, puedes retorcer el puño derecho en sexta y la moto siempre, siempre, SIEMPRE va a empujar desde abajo hasta el infinito de manera totalmente progresiva. 

Puedes acelerar, frenar, tumbar completamente hasta casi apoyar rodilla (el tubo de escape de serie -cortito- llega a molestar un poco cuando haces esto hacia la derecha)... Y ronda los 200 km/h sin en llano (tramo cerrado al tráfico) sin llegar al corte de inyección. ¡Guau!

Esta 'ssetecientos' llama la atención allí por donde pasa, y el color de la unidad de pruebas, con los toques 'fluor', aún más. No te extrañe que el año que viene, en MotoGP, las monturas de Rossi y Viñales no se parezcan a esta que ves aquí, tras la entrada en el equipo Yamaha de Monster Energy. 

Precio y conclusión

 Toca volver al garaje. La verdad es que en esta prueba de la Yamaha MT-07 2018 se puede concluir que su comportamiento la hace tan fácil como divertida de pilotar. Su precio es de 6.799 euros. Y aunque en Japón hayan pensado tanto en que la pueda conducir cualquiera (incluso hay una versión limitada para el A2), no deberías confiarte con esta 689 cc de 75 CV: sus prestaciones son las de una moto enorme... y si las exprimes bien, conviene que tengas ya acumuladas ciertas horas de 'vuelo'.   

 

 

Conclusión

Lo mejor

Manejabilidad, par motor, aceleración, frenada, facilidad de uso, chasis, suspensión.

Lo peor

Postura demasiado vertical, falta algo de electrónica, embrague brusco y horquilla y maneta izquierda no regulables.

Lecturas recomendadas