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Prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV: ¿No hay quinto malo?

Prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV
Nota

7

Enrique Trillo

El utilitario japonés dio un paso atrás en su cuarta generación. Ahora el nuevo Micra gana estilo, argumentos, tecnología... ¿Suficiente?

La idea en esta prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV no solo es contarte en qué ha cambiado la nueva generación y cómo se comporta sobre el asfalto, sino enmarcarlo dentro de su segmento, localizar sus puntos fuertes y también sus inconvenientes, para descubrir si estos cambios son suficientes para luchar de poder a poder con modelos con el tirón de ventas de un Seat Ibiza, Opel Corsa o Ford Fiesta

Prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV

Esta que ves en las imágenes es la quinta generación del utilitario japonés. Más adelante puedes ver la evolución de este modelo, pero te adelanto cómo ha ido cambiando: el Micra I, en realidad, casi no tuvo presencia en España (salvo en Canarias), el primero que conocemos es ese modelo redondito que tan buena acogida tuvo a partir de 1992. Luego vino el de ojos saltones (2002), que supuso todo un éxito e inundó nuestras ciudades. Pero la cuarta generación (2010), que tuve ocasión de probar en su presentación internacional en Tailandia, donde se fabricaba para todo el mundo, en lugar de un paso adelante supuso cierto estancamiento, ya que su diseño global no terminó de encajar en Europa. Afortunadamente, el refranero español es sabio y los japoneses han querido que se cumpla aquello de “no hay quinto malo”.

Sin duda, salta a la vista el importante cambio que ha dado este utilitario japonés. Por fuera de este Nissan Micra IG-T 90 CV de la prueba, destaca su llamativo frontal, que parece inspirado en la máscara de un superhéroe, pero casi me gustan más sus líneas fluidas, que recorren todo el lateral del coche y le otorgan un aire muy dinámico. Me encanta.

El aspecto interior también ha mejorado mucho y el coche probado, que cuenta con cuero en el salpicadero y los paneles de las puertas, además de plásticos acolchados en el interior, transmite mucha solidez y sensación de calidad. A eso hay que sumar un volante achatado en su parte inferior que, pese a ser un detalle innecesario y que no me gusta, le aporta un toque muy atractivo. Diría incluso que se parece al que lleva el Nissan más radical de todos, el GT-R.

¿Detalles a mejorar? Tiene algunos plásticos duros en las puertas y en la cúpula del cuadro de mandos que no dejan buena sensación. Además, en el interior podrían haber arriesgado un poco más o, al menos, decantarse por un cuadro de mandos más moderno, con relojes digitales en lugar de los tradicionales analógicos. Aunque, como es natural, todo esto hubiera incrementado los costes. Lo que sí que no me parece justificable es que no tiene elevalunas eléctricos en las puertas traseras. Hoy en día es algo más que habitual y, por tanto, no habla muy a su favor.

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Por otro lado, las puertas vibran de lo lindo cuando están abiertas y el sonido que hacen al cerrarse no transmite una gran solidez. Puede parecer una chorrada, pero a los que nos gustan los coches sabemos que si un vehículo transmite empaque cuando se cierra la puerta es que está bien hecho. No es que este esté mal, ni mucho menos, pero es un matiz que he notado y te lo cuento para que tú, que todavía no has tenido acceso al nuevo Micra, lo tengas en cuenta. Evidentemente hay otras muchas cosas que me han gustado, como el sistema multimedia, que es muy completo y de fácil manejo. La unidad de pruebas está equipada con navegador con pantalla táctil de siete pulgadas. Aunque quizás echo en falta que todas las funciones sean táctiles y no por medio de botones físicos, así como que la resolución y los gráficos sean de mayor calidad. Eso sí, dispone de una conectividad Bluetooth rápida y fácil. No entiendo cómo no es así en todos los coches. Y también merecen un aplauso los altavoces Bose integrados en el reposacabezas del conductor, un elemento que forma parte del paquete Sonido Bose Personal (de serie en el acabado Tekna y cuesta como poco 400 euros en el resto).

Pero ya está bien de contarte detalles sin haber encendido el coche siquiera. Es momento de comprobar cómo se las gasta en movimiento. Y para ello presiono el botón de arranque. Hoy en día ya estamos muy acostumbrados a este gesto, pero que un utilitario tenga acceso y arranque sin llave es un puntazo, la verdad. 

Al apretarlo y comenzar la prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV cobra vida un pequeño motor de tres cilindros, con solo 900 cc, que entrega una potencia de 90 CV. Aunque parece que estas cifras son más propias de una moto que de un coche, tengo que decirte que no se desenvuelve nada mal. A bajas vueltas está bastante vacío, pero cuando supera las 2.000 rpm y el turbo entra en acción, muestra su genio. No obstante, no se trata de un propulsor que invite a incrementar el ritmo, sino a moverte tranquilo por ciudad, donde agradecerás la suavidad de su dirección. Aunque diría que incluso te puedes permitir viajar con él, porque el nivel de ruido no es excesivo para tratarse de un tricilíndrico. Prestaciones, bien. Frenada...

Va unido a una caja de cambios manual de cinco velocidades, cuya larga palanca no facilita inserciones de marchas rápidas, pero que le ayuda a alcanzar unas dignas prestaciones, ya que acelera de 0 a 100 km/h en 12,3 segundos y su velocidad máxima es de 175 km/h. 

Prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV

Lo que sí debería mejorar es la frenada. Según nuestras mediciones ha necesitado más de 40 metros para detenerse desde una velocidad de partida de 100 km/h. Esa es una distancia que se empieza a considerar arriesgada, ya que lo normal es rondar los 38. El motivo de este resultado es que dispone de discos en el eje delantero y tambores en el trasero; puede que unos discos en la parte posterior ayudaran a mejorar la marca obtenida.

Llegados a este punto, deja que te cuente lo bien equipado que puede estar este nuevo Micra. En concreto, la unidad que he probado (acabado Tekna) dispone de sistemas que te hacen más fácil el día a día, como la ayuda al arranque en pendiente, el sistema de reconocimiento de señales de tráfico o la cámara de visión 360º (incluye detector de objetos en movimiento y un sensor trasero cuya señal de aviso se puede ajustar en tres distancias: lejos, media y cerca), con la que nunca más volverás a tragarte un bolardo o a dar un bordillazo a las llantas. Ah, y lo mejor de todo es que todos estos elementos forman parte de la dotación de serie de este acabado.

Prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV

Y la seguridad también está garantizada, ya que cuenta con aviso de cambio involuntario de carril, advertencia de vehículos en el ángulo muerto, frenada de emergencia automática (en un atasco entró en funcionamiento debido a un despiste por mi parte y evitó lo que podía haber sido un accidente). Y, una vez más, todos estos sistemas vienen de fábrica con esta versión Tekna que no es barata, pero que dispone de un equipamiento realmente completo.

Mi opinión después de la prueba del Nissan Micra IG-T 90 CV

Desde luego, este nuevo Micra no me ha dejado indiferente. Su diseño llama la atención, el salto de calidad que ha dado respecto a su antecesor es espectacular y el equipamiento de esta versión Tekna es como para quitarse el sombrero. Tiene algunos puntos mejorables, como la frenada y los elevalunas traseros manuales, pero pienso que puede luchar sin ningún tipo de complejos con modelos tan asentados y exitosos de este segmento como el Seat Ibiza o el Ford Fiesta. Aunque no es barato...

Todos los datos del Nissan Micra

Conclusión

Lo mejor

Diseño exterior. Sistemas de seguridad en el acabado Tekna.

Lo peor

Capacidad de frenada. Larga palanca no facilita inserciones de marchas rápidas.

Imagen de perfil de Enrique Trillo

Dame un coche, un circuito, barra libre y no necesito nada más en la vida.