Prueba: Jeep Compass 2.0 Multijet. Yanqui con corazón italiano

Un SUV equilibrado, hecho para gustar.
Sigue sonando raro, aunque sea así desde hace años: Jeep pertenece a Fiat desde 2009, Por tanto, diseño italiano y desenfado americano. Así se podría definir al nuevo Jeep Compass. Un coche pasional, con toda la tradición de la mítica marca todoterreno detrás. Hoy nos ponemos al volante del modelo de 140 CV. Prueba: Jeep Compass 2.0 Multijet.
Con el nuevo modelo, la marca ha querido entrar de lleno en el solicitado segmento de los SUV compactos. Y destacar. Lo consigue con su diseño de líneas muy marcadas, la típica e imponente parrilla Jeep, los faros rasgados y su prominente zaga. Todo recuerda, de alguna manera, al Jeep Grand Cherokee, su hermano mayor.
Equilibrado
Al entrar en su habitáculo, me llevo una sorpresa: nada de plásticos descuidados al estilo americano, sino superficies mullidas y de buen tacto, formas amigables y modernas, todo con mucho gusto. El espacio, eso sí, es algo más justo de lo que se estila en esta categoría, especialmente detrás. La mecánica del Compas viene de las cadenas de montaje del Fiat 500X y el Jeep Renegade.
Valoración
Nota 8
En esta prueba del Jeep Compass 2.0 Multijet conducimos el modelo con el que el grupo Fiat entra en el segmento de los SUV compactos. Probamos el diésel.
Lo mejor
Acabados interiores, diseño exterior, confort, empuje del motor.
Lo peor
Espacio algo justo. Cambio automático de 9 relaciones con tirones.
