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Prueba

Prueba: Citroën Berlingo Van, la versión para trabajar

Citroën Berlingo Van
Nota

7

Un modelo referente dentro del segmento de vehículos destinados al trabajo, que ahora se renueva por completo.

El Citroën Berlingo es uno de los modelos más icónicos y representativos de Citroën. No, no es algo exagerado. Puede que no sea el más vendido ni el más lujoso, pero claramente es un modelo con el que muchos identifican a la marca y todo un referente en su segmento. Hace meses ya te contamos cómo va esta tercera generación del Berlingo, pero ahora ponemos a prueba el Citroën Berlingo Van, que es la versión comercial.

 

No te pierdas: Prueba Citroën Berlingo 2018 (turismo)

 

La tradición de Citroën con este tipo de coches viene de antes de la década de los 70. De hecho, ya hubo un Citroën 2CV Van que, por cierto, como este actual Berlingo, también se fabricaba en Vigo. Luego llegó el Citroën C15 y después el Berlingo, que ha tenido dos generaciones y ahora se da a conocer la tercera.

 

 

Medidas y diseño del Citroën Berlingo Van

Este Berlingo Van se basa en la plataforma EMP2 del Grupo PSA, igual que el Berlingo turismo, y está disponible en dos longitudes de carrocería diferentes y Citroën, concretamente las denomina tallas: M y XL. La M ofrece una longitud de 4,4 metros, mientras que la XL es de 4,75 metros. Un incremento de tamaño que se centra especialmente en la distancia entre ejes, que crece de 2,78 m a 2,97, pero también en el voladizo trasero, que es más largo en la XL. De esta manera, se gana mucho más espacio de carga.

Se puede elegir entre dos configuraciones de cabina diferentes. Es lo que Citroën llama la cabina Extenso, que ofrece tres plazas en la parte delantera y la central, que es más ancha, puede transformarse si es necesario en una oficina móvil con mesa escritorio orientable. Además, la cabina Extenso dispone de un asiento lateral escamoteable, para ofrecer una longitud de carga óptima aumentando el volumen útil de carga de 3,3 a 3,8 m3 en la Talla M y de 3,9 a 4,4 m3 en la Talla XL. De esta manera, la M puede tener 2 o 3 plazas, según la configuración que elijas, y la XL hasta 5 plazas.

Tres detalles más que hablan de maravilla sobre sus posibilidades como vehículo para el trabajo: su capacidad de carga útil es de 1.000 kg, la longitud de carga es de hasta 2,16 metros y el peso remolcable máximo es de 1.500 kg.

 

Citroën Berlingo Van


Además, la versión XL se puede pedir con doble cabina modulable, es decir, con una segunda fila de asientos. He podido ver cómo funciona esta configuración que es muy polivalente, ya que no solo ofrece el mismo espacio de un Berlingo Normal si decides viajar con pasajeros, sino que te permite plegarlos y adelantar la 'pared' que separa el habitáculo de la zona de carga, para ganar espacio en la zona posterior.

Para diferenciarse del Berlingo 'de calle', monta unos paragolpes distintos y en color negro. Esto le confiere un aspecto más sencillo, pero también lo convierte en un modelo más duro para el día a día. Y lo mismo ocurre en el interior.

 

Más confort de lo que imaginas en el Berlingo Van

El habitáculo del Berlingo está acabado con materiales más sencillos que el Berlingo de pasajeros. Esto es algo totalmente lógico, teniendo en cuenta que se trata de un modelo destinado al trabajo. No obstante, me ha sorprendido en esta prueba del Citroën Berlingo Van es que, pese a su enfoque profesional, ofrece un elevado nivel de confort. No solo para la suavidad de la suspensión de la que te hablo un poco más adelante, sino por los múltiples elementos que incorpora que se encargan de hacerte la vida al volante más llevadera: asientos con mullido reforzado, reposabrazos, toma de 220V, ganchos para colgar abrigos tras los asientos, y gran variedad de huecos portaobjetos, para que tengas bebidas, documentos y herramientas siempre al alcance de la mano. Tantos, que cuentan en total con una capacidad de 113 litros. también habría que destacar el arranque por botón y el freno de estacionamiento eléctrico. Hoy en día estamos más que habituados a ello, pero no en un comercial y merece ser destacado.

Y en cuanto a la tecnología disponible, sorprende que puede llevar, volante multifunción, Head-up display en color (según versiones), navegador y, lo más destacado de todo el sistema Surround rear vision: se trata de un dispositivo que trabaja con dos cámaras (una en la parte trasera y otra en el lateral derecho del coche), cuya misión es hacer las veces de espejo retrovisor interior, ya que, al estar la cabina cerrada no se ve nada hacia atrás. Personalmente no entiendo por qué no han puesto una tercera cámara en lado izquierdo y pienso que la resolución de las mismas debería ser un poco mejor. No obstante, el sistema funciona muy bien y resulta práctico si tienes que maniobrar o aparcar en zonas estrechas.

 

Citroën Berlingo Van

 

Tampoco se olvida de la seguridad y, por eso, puede montar hasta 20 sistemas que ayudan a mejorarla. Esta cifra puede que no te diga mucho, pero lo importante es que tengas en cuenta que muchos turismos no pueden incorporar tantos dispositivos y, mucho menos, si se trata de vehículos comerciales como este. Para no hablar de cada uno de ellos de manera individualizada, deja que destaque los más llamativos: el indicador de exceso de carga, que es genial para evitar multas por sobrepeso, el avisador de cambio involuntario de carril, alerta de atención del conductor, reconocimiento de señales... 

Y mención aparte merece la conectividad, ya que es un modelo tan avanzado como cualquiera de los que se están lanzando al mercado. Entre otros elementos, dispone de : carga inalámbrica para el teléfono móvil, navegador con conectividad online o sistema mirror screen para que utilices tu teléfono a través del sistema multimedia del coche.

 

 

Motores del Berlingo Van

Aunque en esta prueba del Berlingo Van solo he tenido ocasión de conducir el BlueHDi de 100 CV, la oferta está compuesta por estos otros motores:

- Diésel: 1.6 BlueHDi de 75 y 100 CV. Este segundo, el que yo he probado, cuenta con Start-Stop. A falta de probarlo con el coche cargado a tope, se trata de un propulsor de respuesta progresiva. No se muestra muy enérgico, pero gana velocidad sin problema y su consumo es bastante contenido. Por lo que he podido comproar en el ordenador de viaje en un tramo de entrada a Madrid por autopista, no llegaba ni a los 6,0 litros de media.

En gasóleo también se ofrece el 1.5 BlueHDi de 130 CV, que puede ir unido a un cambio manual de seis velocidades, como el resto de la gama o, de manera específica, al automático EAT8, una auténtica novedad en este segmento. Una caja que ya he podido probar en otros modelos del Grupo PSA y que destaca por su suavidad de marcha, aunque no por su rapidez.

 

-Gasolina: aquí el protagonita es el propulsor 1.2 Puretech, que se ofrece en dos escalas de potencia de 110 y 130 CV. Este último también se ofrecerá con el cambio automático por convertidor de par EAT8, aunque no llegará hasta el segundo semestre de 2019.

 

Y si ninguna de estas variantes te convence porque debes acceder al centro de grandes ciudades como Madrid y Barcelona con sus siempre complicadas limitaciones de circulación en periodos de alta contanminación, tranquilo, porque en breve va a llegar una variante mecánica capaz de trabajar con GLP. Eso sí, por el momento no han desvelado cifras de potencia ni mecánica gasolina ala que iría asociada. No obstante, lo lógico es que sea con el 1.2 Puretech de 110 CV.

 

 

Prueba Citroën Berlingo Van

 

La prueba dinámica del Citroën Berlingo Van que he tenido ocasión de hacer no ha sido demasiado larga. Pero en esta primera toma de contacto he podido comprobar que se mueve en ciudad con soltura y en autopista viaja a velocidad legal sin mayor inconveniente. Su configuración de suspensión es la típica en Citroën, es decir, está dotado de unos amortiguadores que priman el confort y que han sido reforzados en la parte trasera para aguantar el mayor peso de carga que se presupone habrá en esta zona.

 

Citroën Berlingo Van

 

Teniendo en cuenta que se trata de un coche para trabajar, Citroën ha pensado en aquellos conductores que no siempre circulan por asfalto y por eso ofrece una variante con Grip Control. Por si no conoces este sistema, te diré que es un invento que los franceses se han sacado de la manga y que ya utilizan en la mayoría de sus vehículos SUV. El obejtivo es dotar a sus modelos 4x2 de un plus de motricidad en situaciones y superficies en las que el agarre no sea el óptimo. No es como si el coche se transformara en un 4x4, ni mucho menos, pero sí es cierto que cumple una sobrada labor para un buen número de usuarios cuando hay barro o nieve sobre el terreno, por ejemplo.

 

 

Citroën Berlingo Van

 

Antes de terminar, deja que te comente que el Citroën Berlingo Van está disponible en 4 acabados cuyo coste se incrementa a razón de 500 euros según el salto que vayas dando: 

  • Control: es el de acceso y el que debes comprar si te vas a dedicar exclusivamente a trabajar.
  • Club: con una dotación más completa, es recomendable si le vas a dar un uso más polivalente, ya que cuenta con mejor tecnología de conectividad y seguridad.
  • Driver: orientado a aquellos que van a recorrer muchos kilómetros, dispone de sistemas de seguridad enfocados a esta misión y una amplia pantalla multimedia y el sistema Surround rear vision de serie.
  • Worker: para aquellos que deben transitar por terrenos más complicados. Viene de serie con una mayor altura de carrocería y el sistema Grip Control.
     

El Citroën Berlingo ha sido líder de ventas en su segmento 13 veces en los últimos 20 años. Ahora este Berlingo Van, que ha obtenido el premio de 'Van of the Year 2019', pretende seguir con esa racha y ya lo tienes disponible en los concesionarios por un precio que parte de los 17.700 euros (no incluye IVA) o una cuota de 159 euros al mes (60 cuotas en total). No obstante, como las configuraciones que ofrece son múltiples y en función del tipo de empresa se paga de una manera u otra. Toma estos valores solo como referencia y si te convencen todas la novedades que presenta, acércate a un concesionario de la marca y que te den el precio que a ti te interesa.

 

Conclusión

Lo mejor

La tecnología y confort que ofrece para tratarse de un vehículo para un uso comercial/industrial.

Lo peor

Los plásticos duros y resistentes se agradecen y soportan mejor el trote del día a día. Pero algunos acabados son mejorables.

Y además