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BMW R nineT: de curvas y bulevares

Juan Pablo Esteban

Más allá de su bonita estampa pensada para no pasar inadvertido, la BMW R nineT ofrece mucha diversión cuando vienen curvas. Ágil, fácil de conducir, con un motor bóxer siempre lleno... lástima que sea tan cara: 15:350 euros.

Noventa años dan para mucho. Y si no que se lo digan a BMW que en su 90 aniversario se ha regalado un modelo que rinde homenaje a todos estos años de historia, la BMW R nineT. Ahora su catálogo está repleto de motocicletas de todo tipo, desde deportivas hasta turísticas, pero la nineT vuelve a incidir en ese incombustible motor bóxer, toda una seña de identidad de la casa, en este caso en una de las interpretaciones más bonitas que hemos visto para dar a luz una roadster impactante.

¿Clásica?¿Vintage? No quiero aventurarme a encasillarla en en estos calificativos. La BMW R nineT creo que brilla con un estilo propio en el que cada elemento ha sido cuidado hasta en el más mínimo detalle. Y si no (ver galería de fotos) fíjate en la excelente terminación del guardabarros delantero, la moldura que abraza el asiento del conductor, el sistema de escape, la tija, las llantas de radios, etc. Todo presenta una terminación exquisita, por eso sorprende todavía más que otros detalles no hayan sido cuidados con ese mimo. Me refiero a la tapa del colín que hace las veces de respaldo del conductor (en el caso de optar por al asiento monoplaza, como el de nuestra unidad de pruebas), cuyo cierre es bastante mejorable.

Sobre el imponente motor de dos cilindos opuestos se ha creado un moto de corte minimalista, abrazado por un alargado depósito y un colín reducido a la mínima expresión. Ello da pie a futuras personalizaciones del modelo, algo que BMW ha tenido muy presente en su desarrollo. Desde el propio fabricante se proponen distintos asientos (monoplaza, custom, para dos), la posibilidad de situar la matrícula en el lateral sobre el monobrazo de la transmisión, o la opción de montar el escape en una posición normal o más arriba al estilo 'scrambler'. 

BMW R nineT accion 1

En cualquier de sus formas, la nineT es una moto que llama la atención, lo que no quiere decir que sólo destaque luciendo entre bulevares. Su conducción engancha desde el primer momento. En ello tiene mucho que ver su facilidad de manejo, apta para todos los públicos, lo que la hace agradable incluso para circular por ciudad. Es baja de asiento (785 mm), se llega muy bien al suelo y favorece los movimientos en parado, aunque la posición de las estriberas está en ese punto en el que siempre te golpeas con las espinillas. En este ámbito también penaliza su escaso radio de giro.

BMW R nineT: motor bóxer

El ronroneo de su bóxer de 1.170 cc suena de maravilla, muy importante para una moto roadster en la que necesitamos sentir todo lo que nos rodea, y es algo que nos acompañará tanto en nuestros trayectos urbanos como en una salida por nuestra carretera de montaña preferida donde cobra una nueva dimensión. Su doble 'trompeta' de escape se deja notar pero emite un sonido que no cansa. Si quieres una melodía más agresiva puedes recurrir al sistema deportivo también firmado por Akrapovich (de una sóla salida, como el de la unidad que probamos), ideal para sumergirnos en una atmósfera más racing.

La ausencia de carenado (si bien la gran anchura del bóxer protege bastante las zonas de las piernas), invita a evitar autopistas y explorar carreteras secundarias. Aquí la conducción de la nineT es realmente placentera, sintiendo cada pistonada de sus grandes cilindros con ciertas vibraciones en asiento y manillar. Hay que recordar que este modelo no goza de la última evolución del bóxer que equipan la trail GS 1200 o la nueva viajera R 1200 RT. Así que nos quedamos sin su más moderno sistema de refrigeración aire/agua o su mayor potencia (125 CV). Sinceramente, con 110 CV creo ya que va bien servida, pero respecto a este motor sí que echa de menos sus ejes contrarrotantes responsables de un funcionamiento más equilibrado. En esta roadster seguimos sufriendo el cabeceo del motor cada vez que aceleramos o cortamos el gas bruscamente, males menores a los que hay que acostumbrarse.

Pese a todo, el nuevo modelo R de BMW tiene carácter y prestaciones más que de sobra. Después de tantos años afinándolo, el bóxer bávaro (aunque no sea la versión de agua que comentaba), nos obsequia con una respuesta siempre llena desde el ralentí, con una aceleración poderosa pero dosificable. A medio régimen se mueve de maravilla e incluso evita muchos cambios de marcha, pudiendo circular con desarrollos largos sin problemas aún con buenos datos de recuperación. Luego, en la parte de arriba, no sube más allá de las 8.500 vueltas, pero tampoco le hace falta.

BMW R nineT accion2

BMW R nineT: comportamiento dinámico

Para sacar todo su genio, la BMW nineT viene bien preparada. A diferencia de otros modelos bóxer, el sistema de amortiguación y guiado delantero Telelever se ha sustituido por una horquilla invertida, similar a la utilizada en la naked deportiva S1000R, nos comentan en la marca. A la postre, esta horquilla confiere a la moto un comportamiento distinto al de sus hermanas. Si el Telelever apenas muestra hundimiento y da sensación de una gran estabilidad, este sistema más convencional es más sensible a la frenadas y aceleraciones fuertes. Además, a mi juicio, en la nineT adolece de un tarado un tanto blando -nada que ver con la S1000R- que está un poco descompensado con la rigidez del amortiguador trasero. Incluso en su posición más suave, las reacciones del tren posterior me parecieron un poco secas, especialmente al absorver pequeños baches a elevada velocidad. No obstante, lo mejor de la horquilla es que transmite con más fidelidad lo que pasa debajo de la rueda en contraposición del Telelever que filtra demasiado todo lo que sucede.

Con el buen empuje de su motor, y un comportamiento dinámico que pese a lo comentado anteriormente nos ha convencido, la nineT gusta conducir en tramos revirados. En este ambiente se desenvuelve con mucha facilidad y seguridad, amén de una buena agilidad sólo puesta en entredicho en cambios bruscos de dirección, donde deberemos actuar con decisión ayudados, eso sí, por la gran palanca de su ancho manillar. Quizá por el ajuste blando de la suspensión delantera, el potente equipo de frenos -con ABS de serie- no permite sacar todo su potencial y la moto hunde con claridad el morro cuando apretamos la maneta con fuerza. Ésta ofrece un tacto muy dulce en el primer recorrido, aunque luego la potencia es considerable. Por lo que respecta al cambio, me ha sorprendido por la suavidad con la que engrana las marchas (especialmente silenciosa la primera), y el sistema de transmisión por cardán, mientras tengamos cuidado a la hora de reducir con un golpe de gas, funciona correctamente.

A la hora de decidir la compra de esta motocicleta se nos plantean varias contradicciones. Llamativa y bella como pocas, la roadster alemana propone, aparte de todo lo dicho, mucha diversión y un motor 'económico' que gasta poco (medimos un consumo medio de 5,6 litros), pero el elevado precio de la BMW nineT (15.350€) choca con lo que cuesta otro modelo de la casa, la S1000R (13.750 €). Ésta no tendrá el glamour de su hermana bóxer y quizá se dirige a un público distinto, pero por casi 1.500 euros de diferencia nos ofrece un comportamiento mucho más eficaz y deportivo, un motor tetracilíndrico de 160 CV más moderno, y una parte ciclo superlativa. Dos formas diferentes de interpretar una naked que plantean una guerra interna en la propia casa.

Texto: Juan Pablo Esteban

Colaborador

Periodista especializado en las dos y cuatro ruedas... aunque si me dan a elegir ¡mejor en moto!

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