De vomitar en el coche a visión borrosa: ¿la carrera de F1 más dura?

Los pilotos no dudan a la hora de señalar que la carrera de Qatar ha sido una de las más duras (o la que más) en la que han competido.
El Gran Premio de Qatar de F1 pasará a la historia como una de las carreras más difíciles y duras a nivel físico en la historia de la categoría reina del automovilismo. La mayoría de pilotos de la parrilla estuvieron de acuerdo en ello y lo afirmaron públicamente después de bajarse de su monoplaza... alguno incluso necesitó ayuda.
La temperatura en el ambiente durante el Gran Premio fue superior a 30 grados, con unos niveles de humedad superiores al 70%, convirtiendo la prueba en una duradera sesión de 'sauna' a 300 km/h durante dos horas. Todo ello con 50 o 60 grados dentro del coche.
"Nunca he experimentado una carrera como esta, pensaba que me iba a desmayar, ha sido como estar dentro de una sauna. Así me he sentido desde la vuelta 20. Es como llevar un secador caliente en la cara", así definió George Russell las condiciones vividas durante el Gran Premio de Qatar, donde finalizó cuarto, tras realizar una gran remontada después del toque con Hamilton en la salida.
Al término de la carrera, Russell comenzó a perder tiempo repentinamente, una clara muestra de las dificultades vividas durante la prueba. "Ha sido la carrera más difícil de mi trayectoria deportiva", afirmó Oscar Piastri, que llegó a tumbarse en el suelo en el antepodio, sin energía.
Lando Norris, que también subió al podio, dijo que llegó a ver borroso durante algunos momentos, lo cual consideró excesivamente peligroso. Eso sí, se mostró aliviado con el hecho de que, el año que viene, la carrera se disputará a finales del mes de noviembre. Max Verstappen, el vencedor, también se sentó en el suelo antes de subir al podio... agotado.
Todos los pilotos sufrieron de alguna manera. El debutante Logan Sargeant pidió abandonar al final de la carrera, al no poder continuar, con síntomas de deshidratación (había tenido síntomas gripales esta semana). Al estadounidense incluso le costó bajarse del coche y tuvo que pasar por el centro médico.
Lance Stroll sí pudo ver la bandera a cuadros, pero al bajarse de su coche se acercó a la ambulancia para ser atendido. Alexander Albon también finalizó la carrera muy cansado, costándole salir del Williams por sus propios medios. Y Esteban Ocon incluso llegó a vomitar en el casco
Fernando Alonso pidió que le echaran agua en su espalda durante una parada en boxes, debido al calor que estaba soportando. Al acabar - en la sexta posición - dijo que había sido una de las más duras de su carrera deportiva.
Probablemente, el GP de Qatar haya sido uno de los más duros de la historia - al menos de la historia reciente - para la categoría reina de la F1. Los coches actuales, estrenados en 2022, han demostrado ser más físicos que los anteriores. Eso, unido a las altas temperaturas, a la humedad y a que ha sido una carrera estresante por las tres paradas obligatorias... ha hecho que los pilotos lleguen a su límite.