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Coches clásicos

Viejas leyendas: Ford Escort XR3

Ford Escort XR3
Fantástico modelo.

El Ford Escort, en las generaciones que conocimos, se vendió con diferentes acabados. Quizás las más recordadas tienen que ver con el alerón del Escort RS Cosworth o con las capacidades del RS Turbo. Pero en su historia, el Ford Escort XR3 también consiguió que amantes de los coches pusieran este modelo en su punto de mira. Una vieja leyenda que queremos recordar en estas líneas.

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Ford Escort XR3

Desde el lanzamiento de la tercera generación, la cual era presentada en septiembre de 1980, el Ford Escort estuvo disponible en versiones Base, L, GL, Ghia y XR3. Esta última solo podía elegirse con carrocería de tres puertas y aglutinaba los detalles más deportivos. No era una versión radical, tampoco podíamos destacar un punto de deportivo, pues se trataba de un acabado que no contaba con demasiados ajustes enfocados al mundo deportivo.

El Ford Escort XR3 complacía a los que buscaban un coche para viajar y hacía lo mismo con los que buscaban deportividad sin excesos. Se ofrecía con hasta 96 caballos de potencia, un motor que contaba con modificaciones de distribución y alimentación que incrementaban la potencia. Aunque, según los más exigentes, no era suficiente en relación a la competencia.

Ford Escort XR3

Llega la inyección

El Ford Escort XR3 cambia drásticamente al llegar la tecnología de inyección. Se completan retoques en el motor de importancia sobre la base de la tecnología Bosch K-Jetronic. La marca mejora el equipo de suspensiones, frenos y transmisión, subiendo de nivel al modelo en cuanto a deportividad. Los mismos que trabajaron en desarrollar las versiones 2.8i y XR2 del Fiesta y Capri trabajan en este modelo, completando un conjunto muy interesante.

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La aplicación de la inyección, con un aumento de 9 caballos de potencia, significó un antes y un después. Si bien, es cierto, que no era la potencia añadida, era el temperamento de ese motor. Esta mecánica de arquitectura CVH con 1.6 litros renunciaba a su sistema de alimentación por carburador para dar la bienvenida a una configuración "i". Se sumaba un nuevo sistema de escape, retoques en el colector de admisión y encendido.

La caja de cambios era la misma de cinco velocidades pero disponía de unos desarrollos más cortos con los que se podía aprovechar de mejor manera su propulsor. Con todo ello su velocidad máxima llegaba a 185 km/h y su aceleración de 0-100 km/h se completaba en unos 13 segundos. A nivel estético había pocos cambios, detalles con los que podíamos diferenciarlo del resto de versiones con su apellido fijado en la zaga del modelo.

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