Las trampas de los usados “como nuevos”: 15 propietarios, seis países diferentes y un gran problema para el comprador

Las ventas de coches de segunda mano pueden resultar peligrosas si no se lleva a cabo una revisión exhaustiva del vehículo en cuestión. Te lo contamos.
Las ventas de coches de segunda mano han aumentado durante el último trimestre de 2024. El pasado mes de octubre se registraron un total de 201.460 ventas, lo cual supuso un aumento del 9,4% con respecto al año pasado durante el mismo periodo.
De acuerdo a los datos proporcionados por la consultora MSI para patronales del sector, Ganvam y Faconauto, las ventas de turismos y todoterrenos de ocasión subieron un 15,4% en octubre, lo cual se traduce en un total de 201.460 unidades, como comentamos.
Estas cifras se deben al alto precio de los coches nuevos. En este sentido, este ritmo supone que, por cada coche nuevo, se venden más de 2 coches de segunda mano (2,1 vehículos). Asimismo, si analizamos su antigüedad, los datos indican que se buscan vehículos con entre 1 y 3 años (34,4%).
A este grupo le siguen los modelos con menos de un año de antigüedad (27,4%). Las ventas de coches entre cero y tres años han acumulado un total de 245.553 unidades vendidas sólo hasta el pasado mes de octubre.
Otro dato que puede que te sorprenda es que los coches eléctricos de ocasión están adquiriendo una gran reputación y, por ende, en una opción asequible para los consumidores. De hecho, estos vehículos subieron un 58,5% en octubre, y acumularon un aumento del 65,8% hasta el tercer trimestre anual.
Kilometraje manipulado y diferentes países de matriculación
Es cierto que la venta de coches de segunda mano ha ido in crescendo en los últimos meses de 2024. Sin embargo, también es cierto que la compra de estos vehículos es una transacción bastante compleja, sobre todo por el miedo y la incertidumbre que supone el hecho de pensar que te pueden estafar.
Por ello, debes informarte bien acerca del vehículo y, sobre todo, echar un vistazo a su historial. Ya que, entre otras cosas, el propietario que te está vendiendo su coche puede haber realizado alguna que otra modificación, como es el caso del kilometraje, algo realmente común.
Otro de los datos relevantes que hay que tener en cuenta según un informe publicado por carVertical, es conocer el número de dueños que dicho vehículo ha tenido, así como los diferentes países en los que ha sido matriculado previamente.
Según el estudio que recopila datos entre enero y agosto de 2024, existen vehículos que han llegado a tener hasta más de 10 propietarios. Por supuesto, esta situación no es algo común, pero sí es cierto que, de ser así, esto puede implicar que el coche presenta grandes problemas y, por ende, que seas timado.
Matas Buzelis, jefe de comunicaciones de carVertical, declara: “Si un coche ha tenido muchos propietarios, vale la pena investigar por qué. Por lo general, las personas cambian de automóvil cada 4-6 años, pero un modelo que cambia de propietario cada año o cada pocos meses, puede tener serios problemas”.
“Los conductores que compran coches importados corren un riesgo particular, ya que puede ser difícil rastrear cuántos propietarios ha tenido el vehículo. Sin embargo, con la creciente popularidad de los servicios de comprobación del historial del coche, ahora se puede acceder a esta información al instante”, añade Buzelis.
“Comprar un coche con un kilometraje manipulado por cientos de miles de kilómetros va a acarrear muchos problemas. Está claro que un modelo de este tipo ya no será fiable y se estropeará con frecuencia”, continúa.
“La cuestión de la seguridad también es crucial, ya que un coche con un kilometraje tan elevado puede suponer un peligro no sólo para el conductor y los pasajeros, sino también para los demás usuarios de la carretera”, concluye el de carVertical.
Consejos para comprar un coche de segunda mano

Antes de empezar, es conveniente que examines el coche de día, solicita una prueba de conducción y, si es posible, acude acompañado de un profesional de confianza. Si decides hacerlo solo, sigue estos pasos para analizarlo en detalle y reducir el riesgo de imprevistos:
Examina si alguna parte del coche ha sido repintada. Aunque en algunos casos sea evidente, a veces solo un experto podrá identificarlo. Si el coche sufrió un accidente grave, es probable que se haya repintado por completo, lo que dificulta identificar el daño previo.
Si encuentras piezas de otro color, como puertas o capós reemplazados por otros de desguace, investiga el motivo de esa reparación. También verifica la cara interna de las piezas: un color diferente puede indicar que fueron repintadas.
Observa si el capó, el maletero y las puertas encajan correctamente. Los desajustes o diferencias en la separación entre piezas pueden ser señales de un accidente previo. Escucha también las bisagras: un crujido fuerte puede indicar daños estructurales, aunque a veces sea solo producto del uso habitual.
Inspecciona los paragolpes por roces o grietas. Aunque los daños leves son comunes, un paragolpes roto o mal sujeto puede ser señal de un impacto grave. Revisa los anclajes y la parte inferior para detectar posibles daños estructurales. Si notas grietas significativas, especialmente en paragolpes modernos, esto puede indicar un impacto fuerte.
Levanta el capó y revisa minuciosamente el motor. Familiarízate con cómo debería lucir ese modelo para identificar piezas rotas, torcidas o fuera de lugar. Verifica que las torretas de los amortiguadores estén bien alineadas.
En este sentido, su desajuste puede indicar un golpe fuerte que afecte a la seguridad del vehículo. Presta atención a componentes nuevos, sobre todo en la parte frontal, como radiadores o ventiladores.
En el vano motor, inspecciona los puntos de sujeción de las aletas delanteras. Las traseras requerirán revisión desde otras áreas del coche.
Busca tornillos con cabezales distintos o con signos de haber sido reemplazados, soldaduras recientes o remaches que no sean originales. Estas marcas pueden indicar reparaciones tras accidentes.
Comprueba que el número del motor y el chasis coincidan. Si no lo hacen, puede deberse a un cambio de motor tras un accidente grave o una avería costosa. Asegúrate de obtener una explicación clara y coherente del vendedor.
Los asientos también pueden contar la historia del coche. Si el exterior luce impecable, pero los asientos muestran un desgaste excesivo, puede ser indicativo de un repintado tras un accidente. Verifica que la estructura no esté doblada y que las piezas funcionen correctamente. Si los asientos no son originales, indaga los motivos del cambio.
Los sistemas de suspensión deben estar en perfecto estado. Eleva el coche para verificar rótulas, trapecios y otros elementos mecánicos. Cualquier irregularidad puede ser señal de una reparación incompleta tras un golpe. Desconfía de vendedores que no permitan inspecciones detalladas.
Examina los neumáticos y las llantas. Desgastes irregulares, zonas planas o deformaciones pueden ser consecuencia de derrapes o frenadas bruscas. Las llantas deben estar libres de golpes y deformaciones, ya que estos problemas pueden generar vibraciones en el volante o roces con las aletas.






