¿Tapar la matrícula para evitar los radares? Con cuánto te pueden multar y cuáles son los peores casos que se han dado

Si decides tapar la matrícula de tu coche para evitar los radares de velocidad, prepárate, porque conlleva multa, retirada de puntos e incluso penas de prisión.
Modificar, cubrir o alterar la matrícula de un coche se considera un delito de falsedad de documento público. Está penado con importantes multas económicas y la retirada de puntos del carné de conducir, llegando incluso a trasladarse a la vía penal, lo que puede acabar con penas de prisión. Por tanto, tapar la matrícula para evitar los radares no es lo más recomendable.
Como bien sabrás, los radares fijos y móviles miden la velocidad a la que circulan los coches y, en caso de sobrepasar los límites permitidos, identifica el vehículo por su matrícula y emite la correspondiente multa para su posterior tramitación.
Los radares son parte de las herramientas de las que dispone la Dirección General de Tráfico (DGT) para impedir que los conductores circulen por encima de los límites de velocidad. Según el organismo dirigido por Pere Navarro, el exceso de velocidad sigue siendo uno de los factores concurrentes de los siniestros viales.
En 2023 se produjeron 211 siniestros mortales en carreteras españolas en los que la velocidad fue la causa principal. A pesar de ello, y de los informes y los trabajos de concienciación que llevan a cabo desde la DGT, muchos son los conductores que siguen circulando por encima del límite de la vía, poniendo en práctica todo tipo de trucos para eludir a los radares.
Desde hace un par de décadas, cuando los radares de velocidad empezaron a ser un recurso cada vez más utilizado por la DGT para controlar el tráfico en las carreteras, muchos han sido los intentos por eludir las multas, ya sea con inhibidores de radar, lo cual es ilegal, o tratando de ocultar la matrícula del vehículo para no ser identificados por las cámaras.
Y a cada nuevo método para eludir los radares, la DGT ha respondido modificando las normas para que esa práctica sea castigada por la ley, ya sea con sanciones económicas o, en los casos más graves, llevándolo ante la justicia.
¿Cuál es la multa por tapar la matrícula para evitar los radares?
Como te decía unos párrafos más arriba, tapar la matrícula para evitar los radares está castigado por la ley, aunque en realidad no importa si el objetivo de cubrir la placa es eludir los radares o cualquier otra causa.
Si acudimos al Artículo 10 de la Ley de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, encontramos un anexo que indica que “el conductor debe verificar que las placas de matrícula del vehículo no presentan obstáculos que impidan o dificulten su lectura o identificación”.
Del mismo modo, en el Artículo 65 de esta ley también se indica que “conducir vehículos que tengan instalados inhibidores de radares o cinemómetros o cualesquiera otros mecanismos encaminados a interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia del tráfico” también es constituyente de denuncia.
Esto significa que la DGT tiene las herramientas para poder sancionar a los conductores que decidan tapar la matrícula impidiendo su lectura o identificación, además de que multará a los que lo hagan con la intención de evitar los radares de velocidad.
En el primer caso, si instalas algo que cubra la matrícula del vehículo o dificulte su lectura, Tráfico te sancionará con una multa de 200 euros al considerarlo una infracción grave, aunque no conlleva la retirada de puntos del carné de conducir.
Mientras tanto, si el objetivo de esta modificación o alteración de la matrícula es evitar ser cazado por los radares de velocidad, la denuncia asciende a 6.000 euros y a la pérdida de seis puntos del carné de conducir.
En caso de reincidir en esta práctica o si el vehículo está involucrado en accidentes de tráfico, el conductor se enfrenta a acciones penales si la administración considera que las consecuencias han podido ser más graves. Esto llevará al infractor ante la justicia y puede darse el caso en el que el vehículo se llegue a retirar.
Algunos casos en los que conductores han tapado la matrícula para evitar los radares
Los sistemas para evitar las multas de los radares han sido cada vez más ingeniosos. Se han dado casos en los que los conductores implementaban complejos sistemas que permitían ocultar la matrícula en el parachoques o, como en el caso de las motocicletas, bajo el guardabarros trasero.
Otros métodos llevados a cabo son la clásica alteración de la lectura de la matrícula. Esta técnica se basa en modificar las letras o números para alterar la información mostrada, ya sea cambiando un ‘3’ por un ‘8’, o una letra ‘F’ por un ‘B’, por ejemplo. Cambiando una o dos cifras en una matrícula, el radar emitirá la denuncia a nombre de otro propietario.
También se han usado sistemas que evitan que los cinemómetros consigan la identificación de la matrícula del vehículo que comete la infracción, ya sea con materiales reflectantes (pegatinas que se adhieren sobre las letras y números, cegando a la cámara cuando salta el flash) o con inhibidores que alteren el correcto funcionamiento de los sistemas de reconocimiento de los radares.
Una de las últimas técnicas que hemos podido conocer ha sido la famosa hoja-imán. Se trata de un imán con forma de hoja que se pega a la placa de matrícula y cubre parcialmente los números o letras, lo que impide que el radar pueda leer toda la matrícula.
Este sistema está basado en un electroimán que se activa o desactiva mediante un control remoto. Esto permite despegar la ‘hoja’ de la placa en movimiento, impidiendo así que la Policía sancione al conductor por tapar la matrícula para evitar los radares en caso de identificar la escaramuza.
Empleado en coches robados, el método que los ladrones suelen utilizar para evitar que las autoridades identifiquen el vehículo es instalar placas de matrícula robadas de otro vehículo. Por último, aunque es la menos eficaz de todas por su fácil identificación, está la opción de conducir un coche sin matrículas, aunque esto suele acabar mal para el conductor.
Sea como fuere, estos métodos empleados por los que quieren eludir la ley no son para nada recomendables. La mejor técnica para evitar que te cacen los radares es conducir siempre respetando los límites de velocidad, lo cual tiene un impacto positivo a la hora de reducir las probabilidades de sufrir un accidente de tráfico.

