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Stan, el robot que te aparca el coche en el aeropuerto

Stan, el robot que te aparca el coche en el aeropuerto

Te presento a Stan, el robot que te aparca el coche para que tú no pierdas tu vuelo. Stan trabaja en el aeropuerto parisino Charles De Gaulle; recoge los coches de los usuarios, los eleva unos centímetros del suelo y los traslada al hueco seleccionado. Lo bueno es que como no tiene que hacer maniobras aprovecha hasta el último centímetro minimizando el riesgo de roce entre los coches.

Imagina que tienes un viaje importantísimo y, por razones que no vienen al caso, llegas al aeropuerto con la hora demasiado justa. Sudores fríos te entrarán al pensar que todavía tienes que buscar aparcamiento, salvo que estés en el aeropuerto parisino de Charles De Gaulle. Allí trabaja Stan, el tobot que aparca tu coche para que tú no pierdas el vuelo.

El robot funciona de una manera muy sencilla (al menos muy sencilla de explicar...). Tú llegas al aeropuerto y te acercas a la recepción del parking donde encuentras indicaciones para saber dónde dejar tu coche a la espera de que llegue Stan y lo recoja mientras tú, sin prisa, acudes a la puerta de embarque.

Al momento aparece el robot que, de forma completamente autónoma, eleva el coche unos centímetros del suelo y lo traslada al primer hueco libre que encuentra.

El beneficio no es solo para tí, también para los responsables del parking y el resto de usuarios porque como Stan no tiene que hacer maniobras para cuardrar los coches, optimiza el espacio de una manera increíble al mismo tiempo que reduce las posibilidades de roce con las columnas.

De vuelta, en la misma recepción del parking te dirán en que plaza ha dejado Stan tu coche aparcado para que puedas pasar a recogerlo.

En este vídeo, puedes ver cómo funciona Stan, el robot que te aparca el coche en el aparcamiento:

Antes de Stan, llegó Ray

De momento, Stan funciona en fase de pruebas en el aeropuerto de Charles De Gaulle pero no es el primer robot de aparcamiento que conocemos.

Hace tiempo te presentamos a Ray.

Ray trabaja en el aeuopuerto de Dusseldorf (Alemania). Tras medir el tamaño de tu coche para elegir la plaza adecuada, lo abraza y, como si fuera un montacargas, lo lleva hasta el lugar seleccionado. A tu regreso, hace la operación inversa y te deja el coche en la misma puerta listo para partir.

Entre ida y vuelta, Ray no descansa. El robot aprovecha los tiempos muertos para reorganizar su garaje y así colocar los coches en orden de salida para tener más cerca los que primero serán recogidos (almacena los horarios de salida de todos los vuelos) y así reducir los tiempos de espera. 

¡Ah! Y si, por lo que sea, decides pasar un rato más en el aeropuerto, solo tendrás que avisarle a través de una aplicación móvil para que no tenga tu coche listo hasta que tú se lo pidas.

Sus creadores aseguran que Ray es un robot totalmente autónomo pues, gracias a un montón de sensores, puede hasta girar sobre sí mismo sin ninguna ayuda y aparcar los coches en línea o en batería. Para circular por el interior del parking necesita un carril de tres metros de ancho (lo normal es que sean de seis metros), con lo que dicen que aumenta el número de plazas disponibles hasta en un 60%.

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