Siete curiosidades de Seat con las que ganarás más de una apuesta

Coincidiendo con su 75 aniversario, te contamos siete curiosidades de Seat que te gustará saber. Historias, datos, anécdotas que muchos desconocen de la marca española.

Fue un 9 de mayo de 1950 cuando echó a andar la Sociedad Española de Automóviles de Turismo, más conocida como Seat. De eso han pasado ya 75 años, un tiempo que da para contar muchas historias y anécdotas. Nosotros hemos recogido estas siete curiosidades de Seat realmente interesantes.

No es de las marcas más antiguas, pero tres cuartos de siglo dan para escribir varios libros. La historia de Seat está repleta de curiosidades y de coches que han marcado una época por diferentes motivos.

Seguidamente, te mostramos siete curiosidades de Seat que se corresponden con momentos que han sido trascendentales en su trayectoria y algún que otro dato más que, probablemente, no conocías.

Inicialmente, se iba a llamar SIAT

Algo que muchos no saben es que la que conocemos como SEAT inicialmente se llmaó SIAT, las siglas de Sociedad Ibérica de Automóviles de Turismo, con el apoyo económico del Banco Urquijo. 

Sin embargo, el gobierno de la época no estaba por la labor de la iniciativa privada y defendía la nacionalización de la producción. Así que el presidente del recién creado Instituto Nacional de Industria (INI), Juan Antonio Suanzes, apostó por Fiat, pero bajo el control del Estado.

Esta fórmula suponía un desembolso de unos 17 millones y medio de pesetas para construir la fábrica, casi la mitad de lo presupuestado por la compañía italiana. 

Finalmente, el 9 de mayo de 1950 se constituyó la Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT), bajo la presidencia de José Ortiz Echagüe. Tres años después, se inauguró la fábrica de la Zona Franca de Barcelona, elegida por sus ventajas fiscales y estratégicas a la hora de recibir piezas y materias primas, al estar ubicada cerca del mar.

Como anécdota, como los coches venían de Italia y en Zona Franca sólo se ensamblaban, los trabajadores de la compañía española se referían a SEAT como "Siempre Estarás Apretando Tornillos", en tono jocoso.

El 1400, el primer Seat

El 600 fue el más popular y el que permitió a millones de españoles desplazarse con libertad. Pero el pequeño utilitario no fue el primer coche de Seat sino el 1400

Era una berlina de lujo para la época, destinada a gente pudiente y, sobre todo, transportar a autoridades y ministros. También se utilizó como taxi y ambulancia (con una carrocería familiar).

Seat 850, el primer modelo de gama completa

El Seat 850 es otro de los coches míticos de la marca española y quien tiene uno hoy guarda un tesoro de la automoción. Se presentó en el Salón del Automóvil de Barcelona de 1966 y se situó un escalón por encima del 600, al que superaba en muchos aspectos.

Medía 3,57 metros de largo, 1,42 metros de ancho, y 1,38 metros de alto (aquí era igual que la Pelotilla). Adoptó una carrocería de dos puertas con un pequeño tercer volumen y una tapa para acceder al motor, ubicado atrás.

Pero no fue la única versión. El ‘Ocho y medio’ fue el primer Seat de gama completa. En 1967 se introdujo una versión más larga, con cuatro puertas y un tercer volumen más definido, que mejoraba el espacio a bordo. Más tarde, se sumaron una carrocería coupé y otra descapotable, convirtiéndose en el coche más deseado en aquella España que caminaba hacia la Transición.

Y el único descapotable de la historia de Seat

Precisamente, el Seat 850 Sport fue el primer descapotable de la marca española. El primero y el único, ya que, a pesar de los intentos posteriores de incluir uno en el catálogo, nunca llegaron a producción.

Seat proyectó varios modelos descapotables en las décadas siguientes, como el Ibiza, el Tango o el Córdoba, pero siempre se quedaron en meros ejercicios de diseño, porque en cada plan de viabilidad que se hacía, los números no cuadraban.

El 850 Sport (conocido en Italia como Spider) era un verdadero roadster diseñado por Giorgetto Giugiaro cuando todavía Bertone firmaba sus creaciones, y estuvo en producción entre 1970 y 1972. 

El primer Seat íntegramente español

Seguramente habrás escuchado que el primer Seat totalmente español fue el Ronda, pero no. Unos años antes, en 1976, creó el Seat Sport 1200 Bocanegra.

La marca española seguía fabricando modelos de Fiat bajo licencia, pero también buscaba reforzar la investigación y el desarrollo propio, con la puesta en marcha del Centro Técnico de Martorell en 1975.

En 1976, Seat tomó la carrocería de Inducar para producir el Sport 1200 'Bocanegra, que luego recibiría el motor 1430. Pero esta operación le costó que Fiat le obligara a construir el Seat 128, un coche que tomaba la carrocería italiana de tres puertas y se anunciaba como "Coupé, Berlina, Break, tres veces Seat".

La etapa independiente: llegan los nombres de ciudades españolas

La década de los 80 se presentó muy complicada para Seat. Pero, como se suele decir, a veces los peores momentos pueden ser una oportunidad. Fiat se desprendió de Seat y la firma española quedó desamparada. Fue entonces cuando inició una etapa en solitario, como marca 100% española. Fue también el momento en que empezó a denominar a sus modelos con nombres de ciudades españolas.

Seat cogió el Ritmo, lo rediseñó profundamente y lo comercializó como Ronda. Pero a los italianos esto no les gustó ni un pelo y demandaron por plagio a la española.

El caso terminó en el Tribunal Europeo de la Competencia, donde Seat presentó un Ronda negro con todas las partes genuinamente Seat pintadas de amarillo, una unidad que hoy se conserva en el museo de la marca en la Nave A122.

Finalmente, el tribunal dio la razón a la compañía española y el Ronda siguió en producción hasta 1986. Igualmente, modificó otros modelos de origen italiano como el 127 y el Panda en porcentaje suficiente para incluirlos en su catálogo como Seat Fura y Marbella.

Motores Porsche en modelos de Seat

Otra de las curiosidades de Seat es que utilizó motores de Porsche. ¿Te imaginas comprarte hoy un Ibiza, un Arona o un León y que tuviera motor Porsche? Pues eso ocurría en los 80 con los famosos motores System Porsche.

Avanzando la década, Seat ya contaba con varios modelos además del Ronda, como el Marbella, el Málaga y el primer Ibiza. Pero el fin de la relación con Fiat impidió le impedía montar los fiables pero ya anticuados motores italianos de 1.197 y 1.438 centímetros cúbicos

Así que optó por encargar a Porsche la creación de unas culatas basadas en estos bloques, de 1.2 y 1.5 litros, pero de nuevo cuño, y asociadas a unas transmisiones de cinco velocidades igualmente optimizadas. 

Esta asociación tampoco les venía mal a los alemanes, que no pasaban por buenos momentos financieros. Eso sí, se negaron a que el logo de Porsche apareciera en la cubierta del motor, aunque sí se podía leer ‘System Porsche’, con la tipografía original.

El éxito comercial de los modelos con este motor fue espectacular, en una época en la que estaban de moda los deportivos compactos. No eran motores especialmente potentes, pero sí fiables, que ofrecían un rendimiento muy bueno.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España