El rey de Marruecos, Mohamed VI, tiene un coche muy exclusivo del que solo se fabricaron 2.157 unidades y que guarda en alguno de sus 12 palacios

Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

En uno de los numerosos garajes que el rey Mohamed VI de Marruecos tiene en sus 12 palacios hay un superdeportivo del que solo se fabricaron 2.157 unidades.

El rey de Marruecos, Mohamed VI, es una de las personalidades con mayor patrimonio de África. El máximo representante del país tiene en su haber 12 palacios y numerosos coches, entre los que se encuentra, este raro hiperdeportivo de 1.550 CV del que solo se fabricaron dos unidades. Un poco más común es el exclusivo coche que también tiene en su colección y del que vamos a hablar hoy.

Se calcula que el rey Mohamed VI de Marruecos tiene 600 coches distribuidos por 12 palacios, una colección de cuyo cuidado y mantenimiento se encargan más de 100 operarios. Era habitual verle conduciendo estos vehículos, aunque ya no tanto porque el rey pasa más tiempo en París que en Rabat.

El rey Mohamed VI de Marruecos es un entusiasta de los coches

La colección de coches no la inició Mohamed VI, sino su abuelo, otro amante de los automóviles, fue el encargado de comprar los primeros vehículos. Se dice que Mohamed V era un gran entusiasta de los coches norteamericanos, de ahí que muchos de los que hoy se encuentran en sus garajes provengan del otro lado del Atlántico.

Evidentemente, en una colección hay espacio para todo tipo de vehículos, desde todoterrenos a modelos de lujo de las principales marcas, como puede ser Rolls-Royce, Bentley, Ferrari, Porsche o Aston Martin, por mencionar unas cuantas.

Tampoco podían faltar varios Mercedes. La firma de la estrella suele ser un habitual en las colecciones de coches más prestigiosas del mundo, ya que es la responsable de que varios de los modelos más icónicos de la industria del automóvil hayan visto la luz.

En cuanto al exclusivo coche que tiene Mohamed VI, del que solo se fabricaron 2.157 unidades, se trata de un Mercedes-Benz SLR McLaren. Este superdeportivo vio la luz en el año 2003 y, dos décadas más tarde, tanto su diseño como sus prestaciones siguen siendo impresionantes.

La historia del Mercedes-Benz SLR McLaren

El primer contacto con el SLR lo tuvimos en el año 1999. En la edición de ese año del Salón del Automóvil de Detroit, Mercedes presentó el Vision SLR, el cual definió como la “Flecha Plateada del mañana”, ya que se inspiraba en las legendarias Flechas de Plata de los años ’50.

Primero como un concept car, el superdeportivo se acabó materializando en un coche de producción gracias, en parte, a la colaboración como socio de este proyecto de McLaren. La firma de Woking ayudó a que Mercedes volviera a desarrollar monoplazas de Fórmula 1 y, a su vez, colaboró en la creación del SLR.

El modelo definitivo sería presentado en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 2003. El resultado fue un espectacular biplaza con un capó extra largo, branquias, escapes laterales, puertas de ala de gaviota y todo lo que un superdeportivo moderno debía tener a principios del siglo XXI.

Construido sobre un chasis de fibra de carbono con una estructura de luminio que da soporte tanto al motor como a la suspensión delantera, el SLR McLaren medía 4,65 metros de largo y se desarrolló tanto con una carrocería Coupé como en un exclusivo Roadster, con pesos que iban desde los 1.690 kilos hasta los 1.750 kilos.

Bajo su puntiagudo frontal se esconde el corazón del Mercedes-Benz SLR McLaren, un motor M155 V8 de 5.439 centímetros cúbicos asociado a un compresor volumétrico tipo Lysholm que ayudaba al superdeportivo germano-británico a producir la friolera de 626 CV de potencia con un par motor de 780 Nm.

La energía se canalizaba al tren trasero a través de una caja de cambios automática logrando así un 0 a 100 km/h de 3,8 segundos y una velocidad máxima de 334 km/h.

Dos ediciones especiales

Por si estas cifras ya no fueran lo suficientemente impresionantes, Mercedes fue un poco más allá cuando presentó el Mercedes-Benz SLR McLaren 722, una edición especial, disponible tanto en coupé como roadster que equipaba una serie de modificaciones exteriores y una mejora de las prestaciones de su motor, alcanzando ahora los 650 CV de potencia y 820 Nm de par.

Finalmente, el Mercedes-Benz SLR McLaren Stirling Moss sirvió para cerrar la producción del exclusivo superdeportivo, una interpretación clásica del modelo que rendía tributo al famoso piloto de carreras británico fallecido en 2020. Esta variante hacía uso del mismo motor que el SLR 722, alcanzando los 100 km/h desde parado en 3,5 segundos y una velocidad máxima de 350 km/h.

El SLR se despidió del mercado en el año 2009 después de fabricar y comercializar un total de 2.157 unidades, incluyendo las versiones especiales. Una de esas unidades forma parte de la colección de coches del rey Mohamed VI de Marruecos.

Otros artículos interesantes:

Ver sus artículos

Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España