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Así se presenta la vuelta al cole de la Guardia Civil de Tráfico: con muchos deberes sin hacer y poco material

Vuelta al cole de la Guardia Civil

Parece que padres y profesores no son los únicos que no terminan de ver claro lo del retorno a la rutina en la nueva normalidad. La Guardia Civil de Tráfico también tiene una vuelta al cole algo complicada, con poco material y muchos deberes.

¿Te imaginas mandar a tus hijos al cole sin estuche, lápices o cuadernos a pesar de ellos te hayan pedido con insistencia que los compres porque los necesitan para hacer la tarea escolar? Algo así es lo que denuncian los agentes de tráfico que encaran una nueva normalidad en la que el coronavirus sigue siendo una amenaza, pero las tareas asignadas vuelven a ser las mismas que si no hubiera pandemia.

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Material en mal estado

Hace tiempo (bastante) que asociaciones de Guardias Civiles denuncian el mal estado de algunos vehículos con los que patrullan. 

Hace pocos días, por ejemplo, la delegación de Tráfico de la AUGC en Sevilla presentó una denuncia ante la Oficina de Prevención de Riesgos Laborales. La queja surgió después de que el destacamento de San Juan de Aznalfarache detectara en un breve período de tiempo varias averías graves en su flota de motocicletas. "En las ocho unidades operativas de Sevilla, a finales de agosto, tenían inmovilizados más de treinta vehículos (entre motocicletas, turismos y furgonetas de atestados)", asegura la denuncia. "El principal problema es la falta de presupuesto de mantenimiento, compra de piezas o reparaciones; y el número puede ir en aumento, con el retorno de los agentes de vacaciones, y la mayor utilización de los vehículos que quedan para prestar servicio", enfatizan desde AUGC.

La situación es generalizada y parece que afecta por igual a los vehículos de dos y cuatro ruedas. "Desde AUGC se ha tenido conocimiento de que algunas motocicletas oficiales están sufriendo unas averías concretas (rotura del grupo cardán), que pueden afectar gravemente tanto a sus conductores como al resto de usuarios, ya que la gran mayoría de esas averías (que pueden bloquear el eje trasero de la motocicleta), se han producido durante la realización del servicio, con el peligro que esto conlleva, tanto para la integridad física del agente que la conduce como para el resto de los usuarios", nos explicaban hace unos días agentes en servicio. Estas averías también han sido detectadas en unidades de toda España, provocando una profunda preocupación en los agentes

La buena noticia es que las denuncias ante los organismos competentes y los medios de comunicación parece que están siendo efectivas, pues las mismas fuentes nos confirman que en los últimos días algunos destacamentos están recibiendo órdenes de llevar los vehículos inmovilizados a reparar.

Más controles de alcoholemia

La orden es volver a realizar las pruebas de detección de alcohol y drogas con la misma frecuencia que antes.

Al inicio de la pandemia la cifra se rebajó y, con el objetivo de minimizar los contagios (el test de alcohol y drogas complica mantener la distancia de seguridad entre conductor y agente) la máxima era reducir las pruebas a accidentes de tráfico e infracciones muy graves. Esto exige una aclaración: no se reducían los controles preventivos, pero sí el número de pruebas a realizar."La orden ahora es volver a la normalidad (a la antes de la pandemia). "Nos parece una temeridad dar inicio a los mismo en pleno rebrote de Covid-19", afirman desde AUGC. \"Aún existiendo un protocolo, carecemos de material como contenedores para depositar las boquillas usadas, consideramos que dadas las circunstancias solo deberían hacerse pruebas en los casos en los que el agente aprecie síntomas en el conductor", solicitan."

Faltan pruebas de drogas

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) lo denunció hace días. "Desde la Agrupación recientemente se han dado instrucciones a los destacamentos de empezar a realizar controles masivos de alcohol y drogas, supuestamente con un protocolo adaptado a la situación actual provocada por la Covid-19, que intenta aumentar la seguridad y reducir al máximo el riesgo de contagio tanto de agentes como de usuarios".
"Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) se está diciendo a la sociedad que este incremento de controles va unido al incremento de la circulación y desplazamientos a causa del levantamiento del confinamiento y el inicio del periodo vacacional, pero lo que callan es la situación real de los componentes de la ATGC para la realización de tales controles", explican con indignación.

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La realidad que exponen quienes se encargan de la realización de los controles de alcoholemia es la siguiente: "agentes que no se disponen de las pruebas de drogas suficientes para su realización teniendo que dejar las pocas de las que se disponen para situaciones donde sea imprescindible su realización por la gravedad de los hechos, tales como siniestros viales".
 

La nueva normalidad para los agentes de Tráfico de la Guardia Civil pasa también por tratar de notificar en el acto el mayor número de sanciones posible. Esto, a día de hoy resulta abrumador para los patrulleros porque los nuevos medios de vigilancia, como furgonetas y camiones camuflados, funcionan acompañados de una segunda patrulla rotulada que es la encargada de dar el alto y notificar la sanción a los conductores.

Invertir en radares es una equivocación

"Desde que nos ordenaron volver a notificar las denuncias, esto se ha convertido en una carrera, radar a todas horas y en todos los turnos, con no solo una pareja de notificadores, hemos llegado a contabilizar hasta tres patrullas para notificar infracciones de velocidad", afirman desde AUGC. Los agentes representados por esta asociación afirman que la lentitud para reparar los vehículos no se aprecia en la puesta a punto de medidores de velocidad, sino todo lo contrario.

Comparten una vez más su opinión los agentes representados en AEGC. La Federación de Tráfico de esta asociación considera que "la inversión en radares es una equivocación ya que en lugar de invertir en la mejora de medios para los agentes, que sí beneficia y contribuye a que haya más vigilancia y seguridad en las vías".

Quejas en los turnos

Entre las quejas de los agentes está la asignación de turnos. Con el objetivo de minimizar el riesgo de contagios, los agentes piden volver a los binomios estancos, es decir, trabajar siempre con el mismo compañero. "Ahora estamos trabajando todos con todos con el peligro de contagio que eso conlleva", explican desde la delegación de Tráfico de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). También demandan material: coches y motos en buen estado, pero también chalecos antibalas, fundas de pistolas antihurto y los chalecos con airbag tan demandados por los motoristas

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