La Policía escolta a una furgoneta hasta una ITV, pero multan al conductor con 1.000 euros

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La Policía Foral de Navarra dio el alto a una furgoneta en un control rutinario que circulaba sin ITV y cuyo conductor dio positivo en drogas. El vehículo fue posteriormente escoltado a una estación de ITV cercana para pasar una inspección extraordinaria.

La Inspección Técnica de Vehículos (ITV), como todos bien sabemos, es un procedimiento que todos los coches deben superar periódicamente para acreditar que cumplen con los estándares mínimos para circular de forma segura por las carreteras españolas.

Hay vehículos que sufren un mayor desgaste entre inspección e inspección que otros, dependiendo, claro está, del uso y el kilometraje que reciba. 

En la primera posición de este ranking se encuentran los vehículos comerciales, máquinas de trabajo que están a diario en la carretera, por lo que sufren un mayor desgaste que requiere de un control más exhaustivo y riguroso. Por eso, las furgonetas comerciales pasan la ITV en intervalos más cortos que un turismo estándar. 

Además, en los últimos años ha proliferado el negocio del comercio electrónico. Todos acudimos a Internet a realizar compras y esperamos que un mensajero nos haga entrega del producto pasados unos días.

Esa entrega y el transporte previo se lleva a cabo en una furgoneta, vehículos que en algunas ocasiones circulan sin tener la ITV en vigor, lo que las convierte en una potencial amenaza para la seguridad vial.

La furgoneta sin ITV fue interceptada en un control rutinario

Esto lleva a los agentes de tráfico a realizar controles rutinarios en la carretera para verificar que este tipo de vehículos circula según la normativa legal vigente, incluyendo ITV al día, seguro en vigor, respetando las cargas y con un conductor en condiciones de manejar un vehículo a motor.

La Policía Foral de Navarra encontró todo lo contrario mientras realizaba un control rutinario en una carretera de Huarte, cerca de Pamplona. Cuando los agentes vieron la furgoneta decidieron darle el alto en el control para verificar que todo estaba en orden.

Al solicitar la documentación del vehículo comprobaron que, efectivamente, la furgoneta circulaba con la ITV caducada y que presentaba desperfectos graves, como los neumáticos muy desgastados.

Por si no fuera suficiente, los agentes realizaron un test de alcohol y drogas al conductor, quien arrojó un resultado positivo por sustancias estupefacientes (cocaína y cannabis). Esto, considerado una infracción muy grave, supone una multa de 1.000 euros y la retirada de hasta 6 puntos del carné de conducir.

A continuación, los agentes solicitaron la presencia de otro conductor que se hiciera cargo del vehículo de reparto. La Policía Foral escoltó la furgoneta hasta una ITV cercana para realizar una inspección extraordinaria.

Por lo tanto, el conductor de la furgoneta no solo se enfrenta a la multa por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes, sino que también ha cometido la infracción de manejar un vehículo que no tiene la ITV en vigor, sumando a la sanción una nueva multa de 200 euros por no haber pasado la inspección dentro de plazo.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España