¿Qué pasaría si le metes el motor V8 de un Ferrari a un coche del tamaño del Toyota Yaris? A Sbarro de le fue la olla, lo hizo y este es el resultado

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Presentando en 1984, el Sbarro Super Eight es un ejemplar único en el mundo con una propuesta muy loca y que ahora mismo se está subastando.
La historia del mundo del motor es tan larga que está repleta de auténticas rarezas, de ideas que a priori no tendrían mucho sentido, pero que a algún fabricante le pareció bien materializar en algún momento. El Sbarro Super Eight es, seguramente, una creación desconocida por el gran público que tiene una fórmula de lo más peculiar.
Y es que, básicamente, se trata de meter el motor V8 de un Ferrari en un utilitario, creando un misil compacto que por mucho tiempo que pase, sigue siendo espectacular.
El Super Eight es un ejemplar único que se presentó al mundo en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1984. Diseñado por el constructor suizo Franco Sbarro con el respaldo del industrial Bernd Grohe, solo se fabricó una unidad que ha cambiado de manos muy pocas veces: perteneció al museo Sbarro y luego ha tenido dos dueños más.
Su concepción deriva del del Super Twelve de 1982 y se estructura en torno a un Ferrari 308, del que toma prestado el chasis, aunque acortado para darle unas dimensiones más compactas; el tren de rodaje y la transmisión.
La carrocería de dos puertas es completamente original, aunque está inspirada por la Super Twelve, está hecha de fibra de vidrio y luce unas formas angulosas hijas de su época, con “branquias” haciendo acto de presencia en la parrilla delantera (cubriendo incluso los faros), el capó y delante de los pasos de rueda traseros.
Tanto éstos como los delanteros son bastante voluminosos, lo que hace que el modelo luzca mucho músculo, y alojan llantas BBS de 15 pulgadas envueltas en neumáticos Yokohama AVS AV1-40. La trasera destaca por las dos salidas de escape dobles con colas muy largas e inclinadas hacia arriba.
En el interior, la tapice´ria es de cuero marrón, la configuración es biplaza, cuenta con elevalunas eléctricos y entre su equipamiento destaca el sistema de sonido firmado por Clarion.
Lo más importante, sin embargo, está en un apartado mecánico heredado de Ferrari. En posición central lleva montado un motor 2.9 V8 de aspiración natural que desarrolla una potencia de 240 CV, asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades y a un sistema de tracción trasera.
No hay prestaciones oficiales, pero dicha configuración debería hacer que un coche tan pequeño y ligero sea capaz de volar. Por suerte, para pararlo cuenta con discos de freno en las cuatro ruedas.
A pesar de ser un ejemplar único en el mundo, sus dueños no han tenido miedo de utilizarlo y es que su cuentakilómetros muestra que tiene unos 30.000 km a sus espaldas, algo que no es para nada habitual en vehículos de este estilo.
El Sbarro Super Eight se está subastando ahora mismo en Bring a Trailer. La subasta termina dentro de siete días y por el momento la puja más alta es de 50.000 dólares, es decir, algo menos de 48.000 euros al cambio actual. Sin embargo, como suele ocurrir en estos casos, cuando se acerque la fecha de la finalización seguro que sube de manera notable.

