Esto es lo que le pasa a tu coche cuando se superan los 40 grados en el interior

Tu automóvil también sufre en verano.
El verano de 2023 esta siendo bastante caluroso, salpicado de olas de calor que cada uno sobrelleva como puede. Sin embargo, mientras que muchos pueden resguardarse con su aire acondicionado, muchos coches están expuestos durante el día aparcados en la calle. ¿Sabes lo que le pasa a tu coche cuando se superan los 40 grados en el interior?
Como puedes imaginar, nada bueno, y es que las altas temperaturas combinadas con la acción del sol perjudican a los vehículos, tanto a nivel estético, puesto que provocan un envejecimiento prematuro de los distintos materiales, como de funcionamiento.
Neumáticos
Los neumáticos son un elemento clave en la seguridad del vehículo y, al estar hechos, entre otras cosas, de caucho y goma, son muy sensibles a las altas temperaturas. Éstas hacen que se dilaten, lo que hace que su desgaste sea mucho mayor que en otras condiciones.
Es por eso que resulta recomendable llevar las ruedas infladas al mínimo de la presión recomendada, para así poder evitar reventones o pinchazos.
Habitáculo
Debido al efecto invernadero que se produce con los cristales, la temperatura del interior de un coche expuesto al sol en verano sube de manera considerable. Esto afecta de manera muy negativa a los materiales del habitáculo, siendo los que más perjudicados salen las gomas, el cuero y los plásticos.
La exposición al sol y la temperatura pueden derivar en decoloraciones, que se agrieten ciertas piezas, que se despeguen otras al verse afectado el pegamento, etc. Es por eso que intentar aparcar a la sombra es clave.
Carrocería
Es algo también recomendable para evitar problemas en la carrocería. La larga exposición a las altas temperaturas y al sol va a hacer que su pintura envejezca de manera prematura, experimentado decoloraciones o incluso provocando que la pintura se escame y se produzcan desconchones.
Climatizador
El mayor amigo del hombre en su coche en verano, pero un arma de doble filo que, al estar expuesto a altas temperaturas, debe trabajar con un sobreesfuerzo considerable. Para evitar averías y que el consumo del coche se dispare, es recomendable rebajar la temperatura de manera previa con acciones como, por ejemplo, circular con las ventanillas abiertas.
Batería
A colación del anterior punto, sí se mantiene el climatizador o el aire acondicionado en funcionamiento y con el coche parado, el sistema estará “tirando” de la batería que, al no recargarse porque el motor no está encendido, puede agotarse de manera prematura, lo que puede derivar en que, al ir a arrancar a siguiente vez, esté “muerta”.
Líquido anticongelante
Encargado de regular la temperatura del motor y sus diversos sistemas, en situaciones de extremo calor tiende a evaporarse más de lo habitual, lo que puede provocar funcionamientos incorrectos e incluso averías importantes (como la culata) si no lleva a cabo de manera correcta su labor. Por ello es conveniente revisarlo de manera regular.
Aceite
Algo similar ocurre con el aceite, que también se ve afectado por las altas temperaturas, pudiendo llegar a evaporarse, lo que afecta de manera negativa al funcionamiento del motor. De nuevo, lo que hay que hacer es revisar de tanto en tanto cuál es su nivel.
