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La pareja española que recorre Europa en una furgoneta camper construida con sus manos

pareja española camper
Foto del redactor Aarón Pérez

En una entrevista reciente, Sergio y Paula (@Vive360Grados) explican cómo camperizaron una furgoneta con sus propias manos para recorrer Europa. La pareja de españoles no contaba con experiencia previa, aunque fueron autodidactas y lograron ahorrar mucho en mano de obra.

Desde hace unos años, especialmente desde la pandemia, el sector del caravaning vive su época dorada. Sinónimo de libertad y de poder viajar a bajo coste, las autocaravanas y furgonetas camperizadas se han vuelto muy populares, y todo un reclamo en las redes sociales donde muchos amantes de la vida aventurera y al aire libre comparten sus vivencias alrededor de estas casas rodantes.

Si bien siguen siendo un tipo de vehículos recreacionales, de fin de semana, escapadas puntuales o épocas vacaciones, es cierto que algunos han visto en las caravanas y campers una oportunidad de oro de lanzarse a la aventura, de vivir cada día en un lugar diferente, descubrir mundo y compartir sus experiencias en el escaparate de las redes sociales.

Es el caso de la pareja española que ha decidido recorrer Europa en una autocaravana construida con sus manos. Ellos son Sergio y Paula, aunque en Instagram y TikTok se les conoce como @Vive360Grados, y ambos querían recorrer Europa en una autocaravana, pero no estaban dispuestos a comprar una ya montada, como nos descubren en una entrevista reciente con Business Insider España.

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Sergio y Paula recorren Europa con una furgoneta que ellos mismos camperizaron

Esta pareja de veinteañeros, a priori sin experiencia alguna en el mundo del caravaning, estaban acostumbrados a los viajes por la naturaleza. Cuando descubrieron las furgonetas campers, las opciones de personalización que ofrecen y la posibilidad de viajar sin desembolsar demasiado, esto les abrió la puerta a un mundo completamente nuevo y emocionante.

Sergio y Paula comenzaron a ahorrar para adquirir una furgoneta y camperizarla por completo. El vehículo que adquirieron fue un Peugeot Boxer que se usaba en el reparto de paquetería en el que invirtieron unos 14.000 euros para crear un vehículo adaptado a sus gustos y preferencias.

No solo fue por una cuestión personal, la pareja tenía claro que no querían comprar una furgoneta que ya hubiera sido camperizada. “No nos gusta mucho las distribuciones que tienen las que ya están hechas”, aseguran. “Suelen tener un baño justo en medio de la carava o al lado de la cama haciendo el espacio más pequeño de lo que ya es”.

Tras alquilar una furgoneta un fin de semana, descubrieron que Sergio, que mide 1,85 metros, encontraba muy bajo el techo del vehículo, lo que hacía que le acabara rozando la cabeza. “Cogimos la más alta que vinos”, explica Paula, mientras que su pareja añade que “la hemos preparado para que nos dure mucho tiempo y no la sintamos pequeña”.

Antes incluso de planificar cómo sería su furgoneta camper, la pareja preguntó a un amigo que se había dedicado a camperizar este tipo de vehículos para averiguar cuánto tiempo de trabajo llevaría realizar la conversión si solo dedicaban los fines de semana a esta tarea.

Descubrirían que diez meses de trabajo duro cada fin de semana fueron los necesarios para completar la camperización. Además, ninguno de ellos tenía experiencia en mecánica, por lo que adquirieron conocimientos a través de vídeos y tutoriales en YouTube mientras utilizaban las herramientas del padre de Paula.

“Hay gente que lleva años viajando y han descubierto qué cosas funcionaban. De ellos hemos aprendido y nos han ayudado a elegir qué era mejor y qué marcas dan problemas”, aclara Paula.

Tras invertir 14.000 euros en el proyecto de camperización de su furgoneta, Sergio y Paula señalan que “nosotros tenemos ducha con agua caliente, calefacción, tanque, placas solares, gas GLP…” y que tienen “bastante buena equipación” con ese presupuesto.

Eso sí, advierten de que la mayor parte del dinero invertido se destinó a la instalación eléctrica, ya que adquirieron un inversor, batería y placa solar. También son caros la calefacción y el calentador de agua, mientras que los muebles y la madera resultaron ser los elementos más económicos.

“Lo bueno de haberla camperizado es que sabemos arreglar las cosas. Si no, no nos hubiéramos atrevido y hubiéramos ido a un taller”, señala Sergio, que aclara que el haber realizado ellos mismos toda la conversión les ha permitido conocer a fondo el vehículo y las instalaciones, los que les facilita reparar cualquier imprevisto que pueda surgir durante sus viajes.

Al mismo tiempo, aunque esta pareja parece estar bastante satisfecha con todos los trabajos realizados, sí que se atreven a señalar que la instalación de placas solares encuentra su talón de Aquiles en los días nublados, cuando no produce electricidad y el frigorífico consume demasiado. Por suerte, cuando está nublado y hace frío, lo apagan para tener electricidad suficiente.

La pareja de aventureros también recomienda la calefacción si vas a viajar en invierno, ya que a pesar del aislante que se pueda instalar en el vehículo, al final acaba accediendo el frío al interior y es bueno contar con este apoyo térmico.

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Etiquetas: Coches camperizados