Motos camufladas de la DGT: así funciona la forma de multar más escondida de la DGT

No solo los radares pueblan las carreteras españolas, las motos camufladas de la DGT llevan ya un tiempo cazando a infractores desprevenidos.
Cualquier conductor que circule por las carreteras españolas es consciente de que puede ser sancionado de muy variadas maneras. La Dirección General de Tráfico (DGT) tiene todo tipo de dispositivos para “cazar” a los infractores, siendo los radares de los que más pendiente están los usuarios, pero su arma secreta es muy distinta: las motos camufladas de la DGT.
Las motos siempre han formado parte de las flotas de la Guardia Civil, contando incluso con divisiones especializadas, pero mientras que las convencionales son fácilmente reconocibles, el añadido de las motos camufladas hace que sea más sencillo coger infraganti a quienes cometen ilegalidades de cualquier tipo.
Su concepto inicial es disuasorio. Pere Navarro, Director de Tráfico, declaraba en una entrevista concedida a El País el año pasado: “A partir del verano, habrá motos camufladas patrullando por las carreteras, de forma que el motorista que está al lado de otro puede ser un guardia civil”.
Tráfico considera que el hecho de haber anunciado su puesta en funcionamiento ya tiene consecuencias ya que, al no saber si el motorista con el que se comparte ruta es un civil o un agente camuflado, de manera automática el resto de moteros tendrán una mayor precaución y caerán menos en cometer irregularidades.
A esto también ayuda el hecho de que se haya señalado que, aunque como es lógico no se concreta por qué áreas se va a patrullar, si que se anunció que se pone especial énfasis en las carreteras secundarias y durante los fines de semana, que es cuándo y por dónde más motoristas utilizan su vehículo para el ocio.
La revista de la DGT explicó en su día que “se utilizan motocicletas sin distintivos visibles, pero apoyadas por una unidad con colores uniformados, quien notificará las infracciones detectadas por los motoristas camuflados e intervendrá a requerimiento de estos”.
Su modus operandi es sencillo. Se ponen en carretera y están pendientes de comportamientos irregulares. Cuando detectan uno, avisan a los compañeros uniformados, que son los encargados de interceptar al infractor y notificarle la multa. Sin embargo, hay modelos que incluso disponen de radares portátiles incorporados, por lo que simplemente con ellos ya pueden dejar constancia de los excesos de velocidad.
¿Qué modelos son las motos camufladas de la DGT? Tampoco es algo que haya salido a la luz, pero mantienen el perfil de motocicletas ruteras y GT de las que utilizan habitualmente en la Guardia Civil. Sin ir más lejos, en la presentación de las mismas en Salamanca se pudo ver que entre ellas hay BMW y que presentan colores bastante neutros, con el objetivo de no llamar la atención.
La revista de la DGT afirmaba que “para realizar esta tarea la ATGC dispone de 33 motocicletas camufladas de colores comerciales de distintas marcas y modelos, repartidas en distintas Unidades de la Agrupación”, pero es probable que, desde entonces, el número se haya ampliado.
En cuanto a cuáles son las infracciones de las que más están pendientes, principalmente se centran en los excesos de velocidad, que son los más habituales entre los motoristas en las salidas de fin de semana. Sin embargo, no solo vigilan a los usuarios de las dos ruedas, también vigilan a los usuarios de los coches, siendo el uso del móvil al volante otro de los comportamientos de los que están pendientes.
La historia de las motos de la DGT
La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil siempre ha tenido una historia muy estrecha con las motocicletas, que han formado parte de su flota para vigilar las carreteras desde sus comienzos. Como es lógico, hablamos de una trayectoria de décadas, tiempo más que suficiente para experimentar una evolución considerable.
Originalmente el equipamiento del que disponían los agentes era bastante primigenio, como ocurría con cualquier otro motorista de la época. Su uniformidad dejaba bastante que desear en materia de seguridad, pues estaba formada por un chaquetón de cuero, un casco con chichonera y unas gafas de protección.
Aunque es una dotación que los amantes de lo vintage reverenciarán, en materia de seguridad eran prácticamente nulas y dejaban muy expuestos a los agentes. El contraste es absoluto con la equipación de la que disfrutan hoy en día, con casos integrales modulares y chalecos airbag de activación electrónica, entre otros elementos.
Pero no solo el equipamiento ha mejorado, también lo han hecho las propias monturas. Los modelos han variado a lo largo de los años, pero los más destacados han sido los siguientes:
- BMW R27: el primer vehículo probado por la Agrupación de Tráfico, que prestó servicio entre los años 60 y 74. Era un modelo sencillo, que pesaba 147 kg y estaba movido por un motor de un solo cilindro, que desarrollaba 18 CV de potencia y se asociaba a una caja de cambios de 4 velocidades
- BMW R-50-2: fue coetánea de la anterior, pero formó parte de la flota de la agrupación durante más tiempo, desde el 60 hasta 1986. Era una motocicleta de una categoría superior. Tenía un mayor tamaño, pesaba 198 kg y su motor bicilíndrico entregaba una potencia de 26 CV
- BMW R 850 RT: hablamos ya de una moto Gran Touring, más voluminosa y pensaba para hacer muchos kilómetros de manera cómoda. Debutaron en 1997 en la Guardia Civil y estuvieron operativas hasta 2019. Equipaba un motor bóxer de dos cilindros y 848cc capaz de desarrollar 72,5 CV. Pesaba 313 kg y contaba con ABS
- BMW R 1250 RT: la última incorporación a la flota de la ATGC, patrullando desde 2021. Es una evolución del concepto de la anterior, más estilizada y con un peso más manejable (279 kg), pero, a la vez, con un motor de mayor tamaño y potencia: 1.254cc y 136 CV. Además, también mejora en el aspecto tecnológico con novedades como el control de tracción y el asistente de arranque en pendiente
Las motos camufladas de la DGT son solo el último eslabón de esta cadena, que, pese a ir de incógnito, no abandona el concepto de moto segura y potente para que los agentes puedan cumplir su función. Es por eso que en redes sociales se han podido ver, gracias a fotos captadas por los usuarios, que se emplean modelos como la Honda ST 1300 y la BMW R1150 R.
