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¿Por qué mi coche gasta mucha gasolina?

Por qué mi coche gasta mucha gasolina

Vigila los siguientes aspectos.

El consumo de un coche es algo muy importante, sobre todo teniendo en cuenta los precios tanto de la gasolina como del diésel que manejamos hoy en día. Es por eso que descubrir que de repente el gasto empieza a ser más alto de lo normal, genera preocupación. Si te preguntas “¿por qué mi coche gasta mucha gasolina?”, te ayudamos a encontrar las respuestas.

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que no todos los coches gastan igual y que lo que para uno es mucho gasto para otro puede ser lo estándar. Es por eso que solo debes preocuparte si hay un cambio de repente en el consumo de combustible el vehículo, que, sin motivo aparente, sea mayor de lo habitual.

También has de tener claro que esto puede derivar de tres motivos principalmente: el tipo de conducción que realices, averías en el apartado mecánico y fugas.

 

La primera es la más obvia y la única sobre la que tu tienes incidencia directa: está en tu mano conducir de manera agresiva y gastar más combustible o llevar a cabo una conducción mucho más eficiente y relajada. Tu sabes si realizas una u otra, así que no debería pillarte por sorpresa.

Además, el consumo también depende de en qué circunstancias conduzcas. Es normal que el consumo durante un depósito que hayas usado en vacaciones, haciendo kilómetros en autopista, sea mucho más reducido que el de otro en el que solo hayas circulado por ciudad.

También tiene que tener en cuenta estos factores relacionados: si circulas con menor presión de la que debes en las ruedas, aumenta el consumo; y lo mismo ocurre si vas más cargado de lo necesario (haz limpia en el maletero de vez en cuando).

Como hemos dicho, hasta aquí está en tu mano regular el gasto de combustible, vamos a centrarnos en factores externos a ti que pueden estar haciendo que tu coche gaste mucha gasolina cuando no debería ser así.

Fugas

Es la explicación más sencilla de porque se gasta más combustible del habitual: simplemente una fuga está haciendo que se pierda.

Lo más grave es que haya un agujero en el depósito, en cuyo caso la pérdida de combustible sería realmente pronunciada, pero también es posible que éste tenga porosidades, lo que hará que poco a poco se filtre, lo que a la larga también será un gasto de combustible.

Hay otros elementos que, de estar en mal estado, pueden hacer que se pierda: válvulas, conductos… e incluso el tapón del depósito. Si este no cierra bien y consigue que sea una estancia estanca, la gasolina poco a poco se evaporará, desperdiciando parte de lo que hayas repostado.

Elementos en mal estado del coche

Este apartado va en la misma dirección que las ruedas con baja presión, pero aquí nos referimos a elementos del sistema mecánico del automóvil. Son múltiples las piezas que, por no tener el mantenimiento adecuado, pueden afectar negativamente al funcionamiento del automóvil y hacer que aumente el consumo.

El filtro del aire es un ejemplo de elemento sencillo y barato que, en caso de estar sucio, obstruye el paso de oxígeno al motor, haciendo que a este le cueste más trabajar y aumentando el gasto de combustible.

Otro caso muy significativo es el de las bujías, las responsables de encender la chispa que produce la combustión. Cuando no funcionan como deben (por desgaste por ejemplo), la ignición no es la adecuada, se desperdicia gasolina en el proceso y además baja el rendimiento del propulsor. 

Los cambios de aceite son un procedimiento rutinario que muchos conductores alargan más de lo que deben, una mala idea, pues el aceite viejo reduce menos las fricciones internas del motor, algo que afecta al consumo de combustible.

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