MG Cyberster o Mazda MX-5: eléctrico o gasolina. En busca del capricho descapotable más asequible para comprar en forma de coche

Mucho más diferentes de lo que parece.

Un descapotable es un coche capricho. No es tan práctico como un cupé y suele ser más caro, pero hay algo en sentir la melena al viento que hace que merezca la pena. El Mazda MX-5 ha sido, desde hace tiempo que ni podemos recordarlo, el descapotable por excelencia. Pero ahora le ha llegado un rival desde la mismísima china: el MG Cyberster.

Ambos comparten ciertos elementos en común, pero también son muy diferentes en otros aspectos (el más importante es que el chino es un coche eléctrico), pero, con sus pros y sus contras, ¿cuál de los dos es mejor?

Diseño

Posiblemente el punto que tengan más común ambos modelos, pese a que en realidad son bastante diferentes entre sí. Ambos optan por el formato clásico de carrocería descapotable con capota de lona, aunque hay que tener en cuenta que el MX-5 cuenta a su favor con el hecho de, además de ser descapotable, contar con una variante RF de techo duro que también cuenta como coupé.

El diseño del Mazda es de sobra conocido, luciendo el aspecto más afilado y estilizado que ha tenido en cualquiera de sus generaciones, con una silueta de formas redondeadas y muy aerodinámica.

El MG tiene unas proporciones algo distintas, con un capó algo más largo y una distancia entre ejes mayor, además de que luce rasgos propios como unos grupos ópticos más voluminosos.

Dimensiones

Empiezan las diferencias notables entre ambos modelos y es que el Cyberster tiene un tamaño considerablemente mayor que el de su rival.

El modelo chino tiene una longitud de 4.535 mm, una anchura de 1.913 mm, una altura de 1.329 mm y una distancia entre ejes de 2.690 mm. El japonés, por su parte, se queda en 3.915 mm de largo, 1.735 mm de ancho y 1.236 mm de alto; con una batalla de 2.310 mm.

El maletero no es que sea el fuerte de este tipo de vehículos, pero el más capaz es el del MG, que llega a los 249 litros, mientras que su rival se conforma con 130 litros.

Y otro punto al que no solemos prestar mucha atención, pero que en este enfrentamiento es clave: el peso. El Mazda cumple con los estándares de deportivo ligero, marcando 1.130 kg sobre la báscula; mientras que su rival, debido a su naturaleza eléctrica (además de por su mayor tamaño) se queda un poco por debajo de los 1.900 kg. 

Motor

Otro punto en el que la propuesta de ambos modelos es completamente diferente: el MX-5 confía en dos motores de gasolina que prescinde de cualquier tipo de electrificación, mientras que el Cyberster luce la etiqueta CERO de la Dirección General de Tráico (DGT).

Empezando por el nipón, su motor de acceso es un 1.5 Skyactiv-G de 132 CV que se combina con un sistema de tracción trasera y con una caja de cambios manual de 6 marchas. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 204 km/h.

Por encima está el 2.0 Skyactiv-G de 184 CV, con el mismo cambio y transmisión, que rebaja a 6,9 el tiempo del sprint y aumenta a los 219 km/h la velocidad punta.

La oferta mecánica del chino también está conformada por dos versiones, pero son completamente eléctricas y tienen un rendimiento mucho mayor.

La de acceso monta un motor de 310 CV asociado al eje trasero que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 5,0 segundos. Además, monta una batería de 77 kWh que le otorga 507 km de autonomía.

La superior añade un segundo motor en el eje delantero para lograr tracción integral y una potencia conjunta de 510 CV, lo que deriva en un tiempo de solo 3,2 segundos en el sprint de 0 a 100. Utiliza la misma pila de 77 kWh, pero su rango de acción es inferior, quedándose en 44 km.

Precio

El otro punto en el que uno y otro están en extremos opuestos. El Mazda MX-5 es un capricho asequible dentro de lo que cabe, puesto que su precio de partida es de tan solo 32.550 euros, 35.050 euros si hablamos de la variante de techo duro. El MG Cyberster prácticamente dobla la cantidad, arrancando en los 63.590 euros.

¿Cuál es mejor?

Podemos concluir que los dos son descapotables y que ambos son un capricho, pero más allá de eso, son modelos muy diferentes que están pensados para públicos muy distintos.

El Mazda MX-5 no tiene que preocuparse porque el recién llegado le quite el título de “coche para la crisis de los 40”, porque su propuesta nada tiene que ver. El Miata es un icono y sigue poniendo sobre la mesa los valores de deportivo relativamente asequible, ligero y de conducción ágil y divertida.

El MG Cyberster, a pesar de ir a cielo abierto, tiene una fórmula más contundente, con versiones de mayor rendimiento, con mejores prestaciones… pero también con un mayor peso y un precio muchísimo mayor.

Simplemente, aunque no lo parezca, juegan a cosas totalmente diferentes.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España