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Prueba: Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4 Puertas: ¡Tiembla, Panamera!

Prueba: Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4

¿Con qué sueñan todos los fabricantes de coches? Muy sencilla: ser, por una vez, mejores que Porsche. El Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4 es un modelo enfocado a este objetivo. Y nosotros lo hemos probado a fondo para comprobar si lo logra. Prueba: Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4 Puertas.

VÍDEO: ¡Míralo en acción!

 Ya desde el primer vistazo, me queda claro que este Mercedes es el rival número uno del Porsche Panamera. Morro largo, zaga corta, en torno a los cinco metros de largo y dos de ancho... El concepto de partida es similar. Y eso que este GT no es lo que se dice una belleza clásico, pero desde luego, en carretera llama la atención. Pero aquí queremos comprobar sus cualidad dinámicas, así que nada de carretera: directos al circuito de Sachsenring.

Sobre el papel ya es bestial

Al menos la hoja de datos, promete mucha diversión: 639 CV de cuatro litros de cilindrada, hasta ahora, no ha existido un Mercedes de serie tan potente. Y con 900 Nm disponibles ya desde la zona baja del cuentavueltas, que prometen un empuje de cohete espacial. En poco más de tres segundos llega a los 100 km/h desde parado, y no para hasta los 315. Todo teoría gris, solo cifras. Porque son las sensaciones y el carácter lo que define a un AMG.

Prueba: Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4

En todas las situaciones, el motor doblemente sobrealimentado aporta más potencia a sus ocho cámaras de combustión de la que necesitaría. El V8 se mantiene en vueltas bajas borboteante, en segundo plano, pero al subir, se torna en un aullido estremecedor. Y aunque supere las dos toneladas, me queda claro que me siento en un deportivo con todas las de la ley.

Sus cualidad reales las desata este AMG en un circuito cerrado. Con precisión quirúrgica gira en cada curva con muy poco balanceo lateral, y su tracción integral permite rodar muy rápido, es endiabladamente veloz. Con un tiempo por vuelta de 1:32,59 minutos, ha sido más rápido aún en ese recorrido de 3,7 kilómetros que todo un BMW M5 Competition. Pero para quienes no necesiten ser tan veloces, los jóvenes del departamento informático han desarrollado un programa de drift que permite deslizar la zaga con mucha facilidad de forma muy controlada, incluso por manos poco expertas. Por tanto, en deportividad, sin duda llega al nivel de Porsche.

¿Y qué pasa con el día a día?

Prueba: Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4

Pues llega a esa combinación de eficacia en circuito y relajación fuera de él que alcanza el Panamera. Comparte sus talentos, pero por desgracia, también los mismos problemas. Empecemos por lo bueno: la suspensión filtra con eficacia las irregularidades, el espacio es más que suficiente para cuatro adultos y su equipaje. Pero la visibilidad también es escasa, y sus dos metros de ancho no son bienvenidos en un uso urbano.

El sistema de manejo de la consola central desarrollada por AMG es espectacular, pero sus muchos pequeños botones táctiles no son demasiado prácticos. Y claro, un coche grande con un motor grande suele tener mucho apetito: Mercedes promete 11,3 litros de media, pero no tienes que ser un histérico con el pie derecho para llegar a doblar esta cifra. En nuestro test, la media ha sido de 14,6 litros, si tenemos en cuenta el peso y potencia de este coche, un valor aceptable.

Prueba: Mercedes-AMG GT 63 S 4Matic+ 4

¿Y el precio?

Pues prepárate a desembolsar más unos 170.000 euros, pero ojo: un Porsche Panamera Turbo S E Hybrid de 680 CV, sale por unos 20.000 euros más.

¿Cuál es tu coche ideal?

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