K-Speed transforma una simpática Honda Super Cub en una espectacular Cafe Racer

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La versión más peculiar de este mito de las dos ruedas.
La Honda Super Cub de K-Speed va a ser lo más impresionante que vas a ver hoy sobre dos ruedas. Hablamos de una preparación capaz de modificar la esencia de la moto más vendida de la historia y uno de los vehículos más importantes de todos los tiempos. La Honda Super Cub lleva con nosotros desde 1958 y se han fabricado más de 100 millones de ejemplares, sí, has leído bien. Pero nunca, hasta hoy, se había podido considerar como una ‘Cafe Racer’.
Y es que esta empresa especializada en la modificación de motos al extremo se ha sacado de la manga un mix realmente curioso. La han bautizado como K-Storm y son muchas las modificaciones que ha sufrido, empezando por su asiento monoplaza. En el frontal destaca el nuevo frontal con una horquilla telescópica nueva, neumáticos más gordos y la ausencia de retrovisores.
El chasis se ha rebajado notablemente y eso, unido a unos neumáticos más grandes, hacen que la moto se vea completamente diferente, pese a contar con pocas modificaciones a nivel técnico o mecánico. Y es que esta K-Speed K-Storm mantiene las cifras de la Honda Super Cub 110 con su pequeño motor de un cilindro y cuatro tiempos capaz de generar 8 CV y 8,5 Nm de par.
La idea no es mala: convertir una moto práctica, barata de mantener y con un pasado mítico en algo nuevo, más apetecible y con mucho más estilo. No sabemos cuáles son los planes de la marca con este modelo, si será único o si quizás se plantean fabricar algunos kits más para sus clientes. Probablemente esta decisión se tomará una vez analizada la demanda y la rentabilidad del proyecto: de momento, repercusión han conseguido.
