Por Tom Stanton no te vendrá nada, pero este ingeniero inglés ha utilizado un motor inventado en 1816 que se mueve sin carburante ni batería

Un ingeniero británico llamado Tom Stanton ha realizado un experimento; ha creado una bicicleta que se impulsa con un motor de hace más de 200 años.
Hay experimentos que llegan muy lejos, y este puede ser el caso de nuestro protagonista del día de hoy. Hemos visto bicis de todo tipo, pues con la aparición de las eléctricas nos hemos podido encontrar con algunas que alcanzan hasta los 50 kilómetros por hora. La bicicleta de la que vamos a hablar ahora no alcanza estas velocidades, pero tiene una serie de peculiaridades que la hacen muy especial, pues es algo único y nunca antes visto.
El que ha hecho de una simple bicicleta un modelo más que especial ha sido un ingeniero británico llamado Tom Stanton. A través de un vídeo en su canal de YouTube para su más de un millón de seguidores, ha construido un motor que fue inventado hace más de 200 años, concretamente en 1816, para su bicicleta. Este funciona sin carburante y sin batería, y es un viaje al pasado en toda regla.
El experimento de este ingeniero
Tom Stanton no es un ingeniero normal, pues desde que se creó su canal de YouTube ya acumula a sus espaldas un total de 150 vídeos y está rondando el millón y medio de suscriptores en la plataforma roja. Tal y como explica en su descripción, se define como un graduado en ingeniería aeroespacial que se quedó fascinado con todas las posibilidades que le da la impresión en 3D, pues el considera que son infinitas.

El británico lleva cerca de 10 años haciendo contenido y en todo momento lo ha enfocado a su pasión: el motor y la impresión 3D. Si buscamos en su canal, vemos muchos millones de visualizaciones en cada vídeo, en el de la bicicleta de hoy ya suma 1,4. Este no es el único que tiene añadiendo novedades a su bicicleta pues tiene otros como el de construyendo una bicicleta eléctrica, una con supercondensador u otra magnética sin engranajes. En su canal hay también vídeos de drones, aviones motorizados y un largo etcétera de experimentos interesantes.
Su último invento
Tiene una gran lista de inventos, pero hoy nos vamos a centrar en el último, en el motor de hace 200 años que le ha colocado a su bicicleta. Su objetivo era claro: fabricar una bicicleta que fuese impulsada por un motor Striling. Para recordar esta tecnología, hay que echar la vista atrás dos siglos. Para ello no compró la pieza en un sitio de reliquias o antigüedades, sino que gracias a sus conocimientos fabricó el motor él mismo. La creación original fue obra de Robert Stirling en 1816.
Tal y como avanzamos este motor es térmico y funciona sin combustión interna, batería o combustibles fósiles. El funcionamiento de este se centra únicamente en la expansión y contracción de aire entre dos zonas con temperaturas opuestas, y de esta forma es como impulsa a esta bicicleta. El objetivo de este experimento es alcanzar una potencia que esté entre los 100 y los 150 vatios, lo que permite a la bici ir a unos 24 kilómetros por hora.

Una creación complicada
Para arrancar este tedioso experimento, el ingeniero británico dio sus primeros pasos con modelos a escala. Posteriormente utilizaría un bloque de aluminio mecanizado y una cámara de acero para crear el motor. Esto no era lo único que necesitaba, pues para la refrigeración utilizó un sistema eficiente que funcionaba por agua. Uno de los problemas a los que se tuvo que enfrentar fueron las pérdidas por fricción, y después de varios intentos diseñó un sello de pistón flexible de poliuretano termoplástico que funcionó.
Una vez tenía su última creación en sus manos, faltaba colocarla en la bicicleta. Este motor lo colocó justo debajo del sillín. Hay una polea que se mueve por unos volantes de inercia, los cuales a su vez reciben el movimiento de los pistones, y finalmente la polea mencionada a través de una cuerda activa la rueda trasera de la bici. Este invento no es perfecto al cien por cien, como es normal, y presenta algunos problemas como puede ser el tiempo que necesita de calentamiento o el bajo par motor. Pero, todo esto se puede mejorar.
Esto no es un invento más de Tom Stanton, porque el nivel de este es muy alto. Retroceder 200 años para recuperar de cero un motor Striling es una auténtica locura, y este ingeniero lo ha conseguido y lo ha incorporado en su bicicleta. Veremos cuál es el siguiente invento en el que está trabajando el ingeniero aeroespacial, pero esto es difícil de superar.
