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Noticia

La ingeniería detrás del Bugatti Chiron

Bugatti Chiron
Una obra de orfebrería.

Crear un superdeportivo no es algo fácil, no vale con crear un diseño espectacular, montar el motor más gordo posible y decidirse entre manual y automático o por el tipo de tracción. Para desarrollar un vehículo de estas características hay que realizar un trabajo casi de orfebrería que permita que todo funcione correctamente, una labor e ingeniería increíble que dé lugar a modelos como el Bugatti Chiron.

Henry Catchpole, de Carfection, ha tenido la oportunidad de ir al centro de diseño de Bugatti y de hablar con Andy Wallace, conocido piloto ganador de LeMans, que le ha contado con todo lujo de detalles los secretos que se esconde detrás de esta bestia.

A nivel de diseño todo se centra en la aerodinámica, en el estudio del flujo del aire y en que todo en el vehículo sirva para mantenerlo pegado al suelo y que salga volando en sus aceleraciones brutales. El alerón se despliega a 180 km/h para mejorar la caga aerodinámica, el labio delantero modifica su posición para crear una suerte de fondo plano, la altura del vehículo se rebaja al activar el modo de velocidad…

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Otra cosa importante es el peso. Con un uso extensivo del carbono o el titanio para reducir kilos, son los pequeños detalles los que se antojan clave. Así, un insignificante tapón de la rueda que pesa 2,5 gramos llega a los 7,5 kilos cuando se alcanzan los 430 km/h, mientras que el sensor de presión, de 131 gramos, se transforma en 130 kilos.

Lo más interesante seguramente sea el motor, que tiene una tamaño enorme que cuesta imaginarse metido dentro del Bugatti Chiron. Con 16 cilindros, cuatro turbos y 1.500 CV es una auténtica obra de ingeniería. Wallace apunta que podría ser más pequeño, pero que eso afectaría a su durabilidad, señalando que unidades de pruebas con 100.000 kilómetros siguen funcionando como el primer día. También comenta que eso es gracias a que, aún teniendo 1.500 CV, son menos de 100 por cilindro, por lo que la exigencia la que se somete cada uno no es tan alta.

Ya que hemos llegado hasta aquí, ¿quieres saber cuál es tu coche ideal?

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