Qué indica la luz de temperatura del coche

De todo, menos buenas noticias. Si se prende el testigo de temperatura en el coche existe un alto riesgo de que acabes gripando, por lo que debes tener cuidado.
Los testigos luminosos del cuadro de instrumentos del coche son nuestros aliados. Se trata de señales visuales y, a veces, acústicas, que nos alertan de que algo está ocurriendo en el vehículo, algo que, por norma general, no suele ser bueno.
Ya sea un indicativo de avería o una alerta de que hay riesgo de problema mecánico, es importante que prestes atención en todo momento y si, además, sabes qué significa cada luz del cuadro, podrás actuar correctamente en cada situación.
Cómo bajar la temperatura del motor del coche
¿Qué temperatura tiene el líquido refrigerante en un uso normal del vehículo?
Hoy vamos a hablar concretamente de la luz de temperatura del coche, un testigo que nos alerta de que el líquido refrigerante está por encima de lo que el fabricante considera una temperatura de trabajo normal. Si este testigo, que suele ser de color rojo como indicativo de peligro, se prende, lo mejor es que detengas el coche y apagues el motor lo antes posible.
Lo primero que debes tener en cuenta es que el motor de tu coche debe trabajar dentro de unos umbrales de temperatura que se considera ‘temperatura de trabajo’. Este rango varía en función si se trata de un coche de gasolina o diésel, estando el primero entre los 90 ºC y 100 ºC, y el segundo entre los 80 ºC y 90 ºC.

Estos niveles de temperatura pueden oscilar algunos grados arriba o abajo, dependiendo de la estación del año el uso que estés haciendo del vehículo. Si realizas una conducción deportiva o urbana, la temperatura va a ser más elevada siempre, mientras que circular por carretera a velocidad sostenida ayuda a estabilizar estos niveles.
De regular la temperatura se encarga el termostato, que permite el paso del líquido refrigerante por el circuito interno del motor. Y, si se supera una temperatura determinada, se conecta el electroventilador para ayudar a enfriar el líquido del radiador.
Sin embargo, incluso con estos dos sistemas, el refrigerante puede llegar a calentarse hasta unos niveles que se consideran peligrosos. Si realizas una conducción a altas revoluciones y exiges al motor, una mecánica de gasolina puede superar los 110 ºC e incluso alcanzar los 120 ºC.
¿Qué indica la luz de temperatura del coche?
Pero esto se da en situaciones muy concretas, por lo que lo habitual sería que la aguja que indica la temperatura del agua refrigerante permanezca estática en la temperatura de trabajo durante todo el uso que hagas del coche.
Si se aproxima a la zona roja de este reloj de temperatura del líquido refrigerante, que se sitúa alrededor de los 130 ºC, la centralita del coche encenderá un testigo luminoso de color rojo en el cuadro de instrumentos y, dependiendo del modelo, puede llegar una alerta sonora o prenderse un mensaje de advertencia en la pantalla del ordenador de a bordo.
En caso de que se prenda este testigo, deberás detener el vehículo en un lugar seguro y apagar el motor. Abre con cuidado el capó para facilitar la evacuación del calor, pero, bajo ningún concepto, abras el tapón del radiador o el del vaso de expansión, ya que el líquido se encuentra a una temperatura muy elevada y podría provocarte quemaduras graves.
Si el problema persiste, lo más aconsejable es solicitar una grúa y llevar el coche a un taller para un que especialista lo revise, descartando un problema mecánico que pueda provocar una avería importante en el motor del coche.
