La historia de las motos superdeportivas empieza un nuevo capítulo con el fin de la producción de la Yamaha R1 por una razón muy de hoy en día

La Euro5+ es el verdugo de un modelo mítico en el mundo de las dos ruedas, Yamaha no ha querido adaptar su Yamaha R1 para cumplir con la normativa.
Sí, la Yamaha R1 (Yamaha YZF-R1 para ser más estrictos) va a decir adiós. No es algo que nos coja por sorpresa, puesto que es algo que ya anunció hace tiempo la marca del diapasón, pero no por ello deja de doler. Se trata del final de una etapa importante que, como ocurre últimamente, está motivado por las emisiones.
A principios de 2024 el fabricante japonés emitió el siguiente comunicado: “Yamaha Motor Group ha tomado la decisión de no desarrollar una versión EU5+ del R1 o R1M, centrándose en otras estrategias comerciales y de productos a mediano plazo que brindarán oportunidades futuras”.
La Euro5+ entró en vigor este mismo año, haciendo que dejaran de poder matricularse nuevas motocicletas que no cumplieran con dicha homologación. Sin embargo, durante estos meses la moto había seguido languideciendo en el configurador de la compañía hasta que, de repente, ha dejado de estar disponible.
Pone fin así a una historia de más de 25 años, a la que queremos rendir un pequeño homenaje recordando cómo ha evolucionado la moto a lo largo de los años.
La evolución de la Yamaha R1
La Yamaha YZF‑R1 debutó en 1998 y, en la época, fue toda una revolución. Equipaba un motor Genesis compacto con caja de cambios “apilada”, solución que permitió reducir la longitud total del conjunto, rebajar el centro de gravedad y quedarse por debajo de los 200 kg incluyendo el combustible, una cifra muy baja para la época.
Además, mientras que su competencia rondaba los 120 CV (como era el caso de la Honda FireBlade), la R1 desarrollaba 150 CV, lo que supuso una ventaja notable respecto a sus rivales. También fue notable el uso del chasis Deltabox, con un basculante mucho más largo de lo habitual, pero con menos distancia entre ejes, lo que conseguía una mayor tracción.
Durante los primeros años recibió pequeños ajustes estéticos y de motor, pero su concepto básico se mantuvo prácticamente inalterado hasta su primera gran actualización, que tuvo lugar en 2002.
En ese año se incorporó un sistema de inyección controlada por vacío, con una gestión electrónica más precisa, en el que la ptencia aumentó solo ligeramente hasta los 152 CV, pero la gestión de la mimo hizo que fuera un moto ligeramente más dócil.
Otros aspectos notables fuero una ligera reducción de peso, por lo que seguía destacando en ese aspecto, y la incorporación del nuevo chasis Delta Box III de construcción hidroformada, con un 30% más de rigidez torsional.
El siguiente salto importante fue en 2004, con una nueva generación que consiguió mejoras en todos sus aspectos. Uno de los claves fue el motor, que tenía mayor diámetro y carrera más corta, bielas fracturadas, admisión Ram-Air y el escape bajo el asiento. Logró aumentar la potencia hasta los 172 kg, lo que, sumado a la rebaja de peso a solo 172 kg, consiguió la idílica relación peso-potencia de 1:1.
En otro orden de cosas, recibió una horquilla delantera más precisa y debutaron los frenos con pinzas radiales.
Saltando otros dos años, en 2006 la R1 recibió pequeñas actualizaciones, como un ligero aumento de potencia y un basculante 20 mm más largo que ayudaba a mejorar la tracción cuando se aceleraba. Lo más importante, sin embargo, fue el estreno de la versión SP, una variante superior que tenía un equipamiento más completo: llantas de aluminio forjado, suspensiones Öhlins y embrague antirebote.
Éstas las recogería el modelo base en su actualización de 2007, que fue la primera que heredaba elementos de su hermana de MotoGP. El motor tenía cuatro válvulas por cilindro en lugar de cinco, la admisión era variable y la potencia se elevó hasta los 180 CV.
Pero, además, también recibió el acelerador ride‑by‑wire, el embrague antirrebote y unas pinzas de freno de seis pistones que mordían discos de 310 mm de diámetro.
En 2009 experimentó un cambio radical, con un frontal nuevo, una zaga recortada, un chasis de aluminio más ligero, subchasis de magnesio y el cigüeñal Crossplane. Con ello llegó hasta los 182 CV, a cambio de superar los 200 km con combustible.
Ya en ese momento se introdujeron mejoras tecnológicas que pasaron al siguiente nivel en 2012, cuando se añadieron el control de tracción, nuevos mapas de la ECU y ajustes aerodinámicos.
2015 supuso un antes y un después, pues significó el nacimiento de una Yamaha R1 que tenía mucho de la M1 de competición. El motor llegó hasta los 200 CV, su imagen se remodeló para ser más aerodinámica y su bagaje tecnológico ganó enteros: IMU de seis ejes, control de tracción, anti-wheelie, launch control, control de derrape, modos de potencia, etc. La última revisión ocurrió en 2020, pero introdujo solo ajustes menores.
