El guardia civil de Tráfico José Carlos Conde dice lo que todo hijo de vecino piensa: “Es incongruente. Puedo tocar la pantalla del coche, pero no el móvil”

En una entrevista reciente, José Carlos Conde, guardia civil de Tráfico, ha apuntado hacia la incongruencia de las pantallas táctiles, el móvil y las distracciones.
La Dirección General de Tráfico (DGT) lleva años alertando del riesgo que supone para la seguridad vial el uso del teléfono móvil al volante. Se ha convertido en una de las principales distracciones durante la conducción y es por eso que las leyes castigan severamente a cualquier usuario que manipule este tipo de dispositivos electrónicos sentado en el asiento del conductor.
Una de las razones que ha llevado a la proliferación del uso del teléfono móvil durante la conducción es, precisamente, la mensajería instantánea. Recibir, leer y responder mensajes de aplicaciones como WhatsApp o Telegram forma parte de nuestro día a día, y muchos son los que realizan esta acción con frecuencia cuando están conduciendo un vehículo.
La DGT castiga severamente el uso del teléfono móvil al volante
En este caso, se considera una infracción grave que, desde la reforma de la Ley de Tráfico en 2022, se ha endurecido su sanción. La manipulación del teléfono móvil a los mandos de un coche está castigada con una multa de 200 euros y con la pérdida de 6 puntos del carné de conducir, algo que antes suponía la retirada de 3 puntos.
Además de endurecer las sanciones, la DGT también amplió el número de situaciones en las que es motivo de multa utilizar el teléfono. Ya no basta con el que el coche esté en movimiento. También te pueden multar si lo estás usando mientras estás parado en un semáforo. De hecho, tan solo es necesario estar en el asiento del conductor y tener el motor en marcha para ser motivo de denuncia.
Las distracciones al volante, con el teléfono móvil a la cabeza de esta lista, provocan que recorramos muchos metros sin prestar atención a la carretera. Y es que los smartphones se han convertido en una herramienta que va más allá de tan solo realizar llamadas. Ahora son una fuente para consultar información, mandar mensajes o consultar las redes sociales.
Por eso, utilizar el móvil supone un mayor grado de concentración, lo que supone apartar durante más tiempo la atención a la carretera. Los expertos señalan a que a 30 km/h se recorren unos 8 metros por segundo, mientras que a 50 km/h esa cifra aumenta a 14 metros. Lo realmente peliagudo es que a 120 km/h, es decir, a velocidades de autopista, se recorren más de 30 metros en un segundo.
Imagina ahora estar 5 segundos mirando la pantalla del teléfono móvil sin prestar atención a la carretera mientras conduces en autovía. El resultado es que habrás recorrido unos 150 metros (más de un campo de fútbol) a ciegas. Piensa ahora en las consecuencias de tan arriesgada maniobra…
Mientras tanto, las pantallas táctiles de los coches integran cada vez más funciones
Ahora bien, los móviles no son el único foco de distracciones mientras se conduce un vehículo. Algunos expertos han puesto la atención en las cada vez más frecuentes, numerosas y grandes pantallas táctiles que integran los coches modernos en mitad del salpicadero, monitores donde se concentran la mayoría de funciones del vehículo y que su manipulación también supone una distracción.
En los últimos años, los fabricantes se han centrado en hacer que los coches ofrezcan más características y funciones con menos botones físicos, o lo que es lo mismo, integrándolas en el sistema multimedia.
Muchos son los modelos que obligan a controlar la climatización a través de esta pantalla, algo que hasta ahora se hacía mediante interruptores o controles giratorios, cuya manipulación es más intuitiva, precisa y rápida, requiriendo menos atención y tiempo retirando la vista de la carretera.
“Es incongruente”, según un guardia civil de Tráfico
Por este motivo principalmente es por el que algunas figuras importantes, como puede ser el caso de José Carlos Conde, teniente y Jefe del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Oviedo, alertan de que “en los vehículos nuevos, con grandes pantallas táctiles, la distracción es muy similar a la del uso del móvil”.
Ha sido durante una entrevista publicada por el perito judicial Román Álvarez en su perfil de Instagram donde el guardia civil de Tráfico ha asegurado que el teléfono móvil es más peligroso porque “nos distrae más que subir el volumen de la radio o cambiar la temperatura del aire acondicionado”.
Ante el hecho de que manipular el teléfono móvil sea sancionable incluso si el vehículo está parado (con el motor en marcha), mientras que cambiar la radio o subir la temperatura a través de la pantalla no sea motivo de multa, José Carlos Conde asegura que “es una incongruencia”.
Desde Euro NCAP apuntan a que a partir de 2026 se premiará a los coches que no prescindan de controles físicos para funciones como los intermitentes, el claxon o los limpiaparabrisas, una decisión justificada por el hecho de que pretenden que la conducción sea más intuitiva, con menos distracciones al volante, reduciendo así la probabilidad de sufrir un accidente de tráfico.

