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La Guardia Civil dona boquillas de los etilómetros para hacer respiradores

Un Guardia Civil en un control de alcoholemia

Hace unos días que se redujeron los controles de alcoholemia, pero los agentes han encontrado una nueva y solidaria utilidad a los aparatos. Las boquillas de los etilómetros resultan muy útiles para hacer respiradores y la Guardia civil ya ha donado 100 a una empresa asturiana.

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Los controles de alcoholemia exigen una distancia demasiado reducida entre conductor y guardia civil. Si a eso unimos que los agentes apenas cuentan con equipos de protección (guantes y mascarillas), sobran explicaciones para entender por qué hace días pidieron (y lograron) que se redujeran los controles de alcoholemia ante la expansión del coronavirus.

Ahora, los agentes han encontrado una nueva utilidad para las boquillas: sirven para fabricar respiradores con impresoras 3D.

Boquillas de etilómetros para fabricar respiradores artificiales

Uno de los grandes problemas a los que se enfrenta España en la lucha por frenar la expansión del COVID-19 es la escasez de material sanitario. Desde los hospitales llegan llamamientos pidiendo mascarillas, guantes y geles desinfectantes, imprescindibles para que los sanitarios puedan seguir desempeñando su labor con seguridad. 

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Urgentes es también la necesidad de respiradores artificiales. Empresas, científicos y hasta particulares trabajan a contrarreloj para poner la tecnología al servicio de los hospitales. Entre ellos, un grupo de investigadores de Asturias (que se ha bautizado como Resistencia Team) que ha desarrollado un prototipo de respirador automático que podría ser empleado en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) para paliar los efectos del coronavirus.

El prototipo de respirador se crea por impresión 3D y está previsto que sea probado en los próximos días en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Para llegar a tiempo, la empresa necesitaba una última pieza que no lograban adquirir y que podría ser sustituida por las boquillas de los etilómetros que Guardia Civil y Policía utilizan en los controles de alcoholemia en carretera.

 

 

Al enterarse, agentes de Tráfico de Asturias trasladaron un total de 100 boquillas a la Resistencia Team para que puedan seguir adelante con su trabajo.

Los tres investigadores españoles que forman el equipo han desarrollado un código abierto para que cualquier persona con impresora 3D pueda imprimir las piezas y desarrollar respiradores que donar a los hospitales.

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