Giro de 180 grados con el coche de Xiaomi: de agotarse en cuestión de horas toda la producción, a recibir críticas hasta del gobierno chino

Un estudio elaborado por la propia administración china arroja un resultado negativo en cuanto a la calidad del Xiaomi SU7, ocupando el último lugar. El Gobierno chino es uno de los críticos.
En las últimas fechas, el Xiaomi SU7 no para de dejar noticias negativas, pese a ser, posiblemente, el coche eléctrico más espectacular del momento. Al menos, a la venta. Si hace unos días te hablábamos de una opción que cuesta 5.000 dólares y no mejora su rendimiento, ahora es el propio gobierno chino el que critica el coche de Xiaomi.
Cuando se lanzó al mercado, todo el mundo quería uno. De hecho, en cuestión de horas, el Xiaomi SU7 se agotó, en gran parte, debido a su precio competitivo en China. Recordemos que el vehículo todavía no se comercializa fuera de su mercado local.
En su primer año a la venta, el SU7 ha superado las 200.000 entregas y sólo en el primer trimestre de este año ha alcanzado casi las 105.000. Difícil superar este ritmo, sobre todo, tratándose de una marca que acaba de entrar en el sector de la automoción y que viene de la telefonía móvil y otros dispositivos electrónicos.
Sin embargo, las últimas semanas no están siendo muy buenas para Xiaomi. El último palo viene de la Red de Calidad de Automóviles de China, una plataforma integrada en la Administración de Supervisión del Mercado de China, es decir, el propio gobierno.
Esta plataforma ha elaborado un estudio basado en informes y quejas de los propietarios de diferentes vehículos chinos sobre fallos, defectos y posibles riesgos. Estos informes se convierten en puntos de penalización: cuantos más puntos, menor es la calidad.
El Xiaomi SU7 queda el último en un estudio de calidad

Según la Red de Calidad Automotriz de China, el Xiaomi SU7 quedó en último lugar en el segmento de sedanes eléctricos de batería grandes, con 239 puntos de penalización, tal y como publica Car News China.
Esto representa 56 puntos más que el rendimiento promedio del segmento. La administración china señaló que es un resultado bajo que indica un alto riesgo de posibles defectos, así como una tasa de quejas por ventas elevada.
Según explica el medio chino, la categoría de sedanes eléctricos de grandes baterías alberga un total de 29 modelos de marcas chinas. De todas ellas, el primer puesto fue para el GAC Hyptec GT, con 149 puntos. Seguidamente, el podio lo completaron el Voyah Passion, con 152 puntos, y el Avatr 12 con 153.
Para tomar como referencia algunos modelos que sí se venden en Europa, el NIO ET7 logró 183 puntos, el Zeekr 001 185, el Lotus Emeya 185, el BYD Han 194 y el Denza Z9GT 214 puntos.
Como hemos dicho más arriba, cuantos más puntos, peor resultado. Y el SU7 terminó con 239 puntos, cerrando la clasificación. Por tanto, el coche con peor calidad, según el estudio chino.
Hace poco, el fundador y CEO de la compañía, Lei Jun, dijo que el mes de abril fue el más difícil desde que se creó la empresa. Aún existe un intenso debate sobre la seguridad del SU7 tras el accidente fatal ocurrido el 29 de marzo. La clasificación de calidad se convirtió en otro desafío para Xiaomi.
Tres versiones a la venta en China

El Xiaomi SU7 es una berlina de gran tamaño, mide 4,99 metros de largo, 1,96 metros de ancho y 1,45 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3 metros.
Está disponible en China en tres versiones, Standard, Pro y Max. Las dos primeras cuentan con un único motor de 295 CV y tracción trasera, mientras que la variante Max añade un segundo motor en el eje delantero, para una potencia total de 664 CV.
La versión básica lleva una batería de 73,6 kWh que le proporciona una autonomía de hasta 700 kilómetros; la Pro recurre a una batería de 94,3 kWh que le permite recorrer hasta 830 kilómetros con una recarga; el SU7 Max lleva la batería más grande, de 101 kWh, con una autonomía de hasta 80 kilómetros.
El precio del Xiaomi SU7 en China oscila entre 215.900 y 299.900 yuanes, el equivalente a 26.560-36.895 euros, una relación excelente entre precio, potencia y autonomía. Sin embargo, estudios como el de la administración china podrían hacerle mucho daño.
