¿El fin de la autobahn sin límite de velocidad? Según el Instituto Económico Alemán, solo el 1% de los coches en Alemania superan los 160 km/h

Un estudio ha demostrado que cada vez son menos los conductores que usan las autopistas sin límites en Alemania, y su final ahora puede estar cerca.
Siempre hemos oído hablar de las autopistas sin límites de velocidad. Estas no están presentes en España, pues de momento las han podido probar aquellos españoles que han visitado el país germano. En muchas ocasiones esto ha sido visto como algo atractivo, pues puedes llegar más rápido a los sitios y no tienes que estar atento de los radares en esas zonas. Esto podría terminarse más pronto que tarde.
No es la primera vez que se dice que este tipo de autopistas están cerca de decir adiós. Pues a lo largo de su historia ha tenido varios momentos en los que se ha encontrado entredicho, ya sea por temas de seguridad o medioambientales. Ahora es un estudio el que lo ha vuelto a poner bajo el foco mediático, pues tal y como muestran los datos muy pocos alemanes hacen uso de estas zona sin límites.
La historia de estas autopistas
Dentro de poco pueden llegar a su fin este tipo de carreteras en el país bávaro, pero para conocer su historia hay que mirar hacia atrás. El sistema de carreteras en Alemania es algo especial. Las mencionadas ocupan algo más de la mitad de la red total del país, y el resto lo conforman aquellas que tienen un límite de velocidad permanente y, la minoría, son aquellas que indican el máximo dependiendo del tráfico o la situación meteorológica.

De las que hoy vamos a hablar son de esta parte de la red que no tiene límites, sino que tan solo cuenta con una recomendación de 130 km/h. Las conocidas como autobhan, llevan muchos años en Alemania, pero ahora podrían estar acercándose a su final. Y esto se debe a sus conductores principalmente y al poco uso que hacen de esta característica de las carreteras.
Los alemanes no usan estas zonas
Para muchos conductores que no viven en Alemania, este tipo de carreteras sin ningún tipo de límite, más allá de la recomendación ya mencionada, es un gran atractivo para ir con sus coches y ponerlos al máximo de prestaciones. Pero, al parecer, esta no era la forma en la que lo veían los propios germanos. Más de la mitad de sus carreteras son de este tipo, y parece que no las están dando el uso necesario.
Según un estudio realizado por el Instituto Económico Alemán, la velocidad media que marca en alguna de estas autopistas es de 113,5 km/h. Esto significa unos 16,5 menos que la recomendación que marca esta carretera a los conductores. Este análisis también refleja que más del 80% de conductores que transitan por estas autopistas sin límites lo hacen de manera voluntaria con una velocidad inferior a la recomendada.

El estudio que se realizó el año pasado, además en pleno verano, obtuvo unos resultados que marcan que el 1% de los coches superó los 160 km/h. En el momento que se llevó a cabo este trabajo, no hubo ningún problema meteorológico con el que poder sustentar la rareza de los resultados. La mayoría de coches se colocaron entre los 100 y los 130 kilómetros por hora, lo que significan, que al igual que en el resto de carreteras, circulan sin exceder la recomendación pautada. Estos datos pueden determinar así su final.
Los motivos de estos datos
A partir de estos resultados, nace la pregunta de si realmente es necesario tener estas zonas sin límites. Los expertos encargados de este estudio coinciden en varios motivos por lo que los conductores han podido adoptar esta tendencia en cuanto a velocidad se refiere. Desde la gran cantidad de obras que puede haber en estas zonas a lo largo del año, el gran tráfico que hay o por el aumento del precio del combustible. No hay ninguna evidencia clara, pero estos son los motivos que se barajan por los expertos.
La conclusión de todo esto es que la velocidad media general en Alemania ha menguado notablemente. Al parecer estas autopistas sin límites, que desde fuera son vistas como algo atractivo para los conductores, no tienen tanto uso como creíamos. Ya en el pasado se pudieron acabar al causar ciertos debates medioambientales, pero ahora la causa del posible fin es el poco uso que la dan sus propios conductores. Prácticamente nadie supera la velocidad recomendada, por lo que carecen de sentido estas carreteras.
