Estrecho de Ormuz, qué importancia tiene si Irán lo cierra y por qué afectará al precio de la gasolina

La escalada de la tensión en Oriente Próximo podría hace que Irán cierre el estrecho de Ormuz, por donde pasa entre el 20 y 25% del petróleo que se consume en el mundo.
Desde la madrugada del pasado domingo, el mundo permanece en vilo, después del ataque de Estados Unidos a varias instalaciones nucleares en Irán. Aparte de las consecuencias devastadoras que podría tener esta escalada, preocupa un punto geoestratégico clave como es el estrecho de Ormuz y cómo puede afectar al precio de la gasolina.
Hace ya más de un siglo, prácticamente desde la caída del Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial, que toda la zona que conocemos como Oriente Próximo es un polvorín. Y gran parte del petróleo y otros recursos que se consumen en el mundo se extraen de ahí (quizá por eso sea un polvorín…).
Esta inestabilidad es muy peligrosa para la economía, ya que el mercado del petróleo suele ser muy sensible a cualquier acontecimiento que se produzca en la zona.
Desde el 7 de octubre de 2023, asistimos a una escalada bélica en Oriente Próximo, tras el ataque de Hamás a Israel, grupo terrorista que controla Palestina. Aunque durante este tiempo el precio del crudo no se ha resentido demasiado, con altibajos.
Sin embargo, ahora estamos en un nuevo escenario, después del aumento de las hostilidades entre Israel e Irán desde hace un año, intensificadas en las últimas semanas con el intercambio de ataques directos con misiles.
La importancia del estrecho de Ormuz

Este nuevo escenario viene determinado por el estrecho de Ormuz, que separa Irán de Omán, entre el golfo de Omán y el golfo Pérsico. Arriba puedes ver dónde se ubica el estrecho de Ormuz en el mapa.
Se trata de un enclave estratégico para la economía, porque por aquí pasa entre el 20 y el 25% del petróleo que se consume en todo el mundo, así como alrededor del 30% del gas. Hablamos de una media de 13 buques cisterna que transitan al día, transportando más de 15 millones de barriles de crudo.
Ayer, el parlamento de Irán votó a favor de cerrar el estrecho de Ormuz. Concretamente, el comandante de la Guardia Revolucionaria, Sardar Esmail Kowsari, confirmó a medios locales que "el cierre está siendo considerado", aunque la última palabra la tiene el ayatolá Ali Jamenei.
Aún no se ha decidido, pero podemos imaginar las graves consecuencias que tendría un estrecho de Ormuz cerrado: el precio del barril de petróleo subiría de manera exponencial, lo que provocaría una subida del precio de la gasolina.
Esto afectaría especialmente a Europa, que importa petróleo y gas licuado de los países del golfo Pérsico (Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes), sobre todo, desde que cortó lazos energéticos con Rusia. No obstante, Europa ha seguido comprando crudo ruso, aunque a través de intermediarios, como si así dejara de ser ruso.
Extraña calma

En la pasada madrugada ya se han producido subidas de entre un 3 y un 4% en el barril de Brent, el que se toma como referencia en Europa, si bien esta mañana se ha estabilizado y el precio se sitúa en el entorno de los 78 dólares por barril.
Son 12 dólares por encima del “precio justo” de 66 dólares a los que debería negociarse, según JP Morgan. Desde que comenzó la crisis entre Israel e Irán, el precio del crudo ha aumentado un 8%, con respecto a los niveles previos al estallido del conflicto, según El Economista.
Sin embargo, pese a la incertidumbre, los analistas mantienen la calma. Una extraña calma, quizás. Algunos estiman que el cierre del estrecho de Ormuz podría llevar el precio del crudo por encima de los 100 dólares el barril, incluso, hasta los 120 dólares, lo que tendría consecuencias muy graves para los bolsillos.
Pero ese escenario no se vislumbra, al menos, de momento. Y el motivo es que a nadie le interesa un precio del petróleo tan elevado, empezando por Donald Trump, ya que provocaría importantes problemas en Estados Unidos.
Precisamente, el presidente estadounidense pidió a la OPED+ (la organización de países productores de petróleo, dirigida por Arabia Saudí más Rusia) que aumentara la producción para bajar el precio. A Estados Unidos le interesa que el barril esté en los 60-70 dólares.
Tampoco interesa un estrecho de Ormuz cerrado a China, que es uno de los principales compradores de Irán. Aunque, en este sentido, hay que subrayar que, si Irán cierra definitivamente el estrecho, seguiría permitiendo el paso de los buques con chinos.
Sube el precio de la gasolina

Aunque el ataque de Estados Unidos a Irán no ha generado un impacto muy fuerte en el precio de los combustibles, sí se ha producido una subida.
La semana pasada, el precio reflejado en los surtidores ya empezó a escalar y hoy la gasolina 95 cuesta de media en España 1,502 euros/litro, mientras que el diésel está a 1,417 euros/litro, según datos del portal dieselogasolina.com.
Tendremos que seguir atentos a la evolución del conflicto en Oriente Próximo y si Irán responde de manera contundente al ataque perpetrado por Estados Unidos.
Puede que el precio del barril de crudo no suba excesivamente, pero la sola amenaza de cierre del estrecho de Ormuz y el aumento de la tensión en la zona hace que el precio de la gasolina suba inevitablemente.
