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F1

El enfado de Vettel con la FIA y la F1 tras abandonar en Rusia

Sebastian Vettel
Vettel se enfada por los actuales motores de la F1.

Sebastian Vettel tuvo que detener su Ferrari SF70H en la vuelta 28 del GP de Rusia por un problema en su unidad de potencia, concretamente en MGU-K, parte que se encarga de la regeneración de energía cinética en las frenadas. Fue un momento clave en el devenir de la carrera. Vettel, muy enfadado, criticó la actual mecánica de la F1.

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El Gran Premio de Rusia de F1 se acabó antes de tiempo para Sebastian Vettel. El piloto alemán, que había liderado la primera parte de la carrera y que había pasado al segundo puesto tras su parada en boxes, tuvo que detener su Ferrari por un problema mecánico.

El fallo de fiabilidad estaba localizado en el MGU-K, una de las partes de las complejas unidades de potencia actuales, que están formadas por el motor de combustión V6, además de por otros componentes como son el MGU-K (recuperador de energía cinética), MGU-H (recuperador de energía térmica), turbocompresor, baterías y centralita electrónica.

Lo que falló en el coche de Vettel fue la parte "cinética". Ferrari, con el objetivo de evitar males mayores, mandó al alemán a parar el monoplaza en una escapatoria. Lo hizo en un lugar en el que no esperaba provocar el despliegue del coche de seguridad virtual, aunque la FIA consideró que sí que era necesario neutralizar la acción en pista para retirar el Ferrari. Esto tuvo consecuencias en las posibilidades de victoria de su compañero Charles Leclerc, que se vio adelantado por Lewis Hamilton.

El enfado de Vettel con los motores actuales

Carrera Sebastian Vettel Rusia

Mientras Vettel se bajaba de su Ferrari, mostró su enfado con la compleja mecánica actual. Justo cuando abandonaba y desplazaba su monoplaza hasta un lugar seguro, dijo por radio: “¿Es esto serio? Traed de vuelta los malditos (motores) V12”. Su objetivo no era otro que lo escuchara la FIA y la F1, que actualmente negocian las reglas técnicas de los próximos años y los motores, como bien sabemos, no cambiarán.

 

 

La compleja tecnología de las unidades híbridas de la actualidad hacen que la fiabilidad sea imposible de asegurar. Si falla una de las partes de la unidad de potencia, el coche no podrá continuar en carrera y además el piloto en cuestión se arriesga a sufrir una penalización en próximos grandes premios si tiene que montar una unidad extra.

Ferrari tendrá que analizar el estado del componente que ha fallado y ver si puede conservarlo en futuros grandes premios para evitar de esa forma un castigo en parrilla de salida. 

Imagen: Motorsport Images

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