Elon Musk niega el uso de drogas recreativas ilegales como el LSD, cocaína, éxtasis y hongos psicodélicos

La acusación proviene del Wall Street Journal.
Elon Musk tiene un imán para las polémicas. En muchas ocasiones las busca él mismo, pero en otras le encuentran sin que a priori haya hecho méritos para ello. En este caso ha sido el Wall Street Journal el que ha publicado un artículo en el que señala que los líderes de Tesla y SpaceX están preocupados por el uso de drogas ilegales por parte del CEO.
El subtítulo del artículo dice literalmente: “Algunos ejecutivos y miembros de la junta directiva temen que el uso de drogas por parte del multimillonario (incluidos LSD, cocaína, éxtasis, hongos y ketamina) pueda dañar a sus empresas”.
Se trata de uno de los medios de referencia a nivel mundial, por lo que las acusaciones son serias, y en el reportaje se enumeran varias fuentes, que se dejan en el anonimato, que aseguran haberle visto drogarse en fiestas por todo el mundo.
De hecho, incluso se habla de una ocasión concreta en 2017 en la que, en una reunión de SpaceX, estuvo divagando de manera errática durante un cuarto de hora.
Sin embargo, Musk ha negado que esto sea así.
En una publicación en su red social, X, anteriormente conocida como Twitter, el CEO de Tesla contestó de manera tajante a las acusaciones. Aunque ahora la publicación no está disponible en su perfil, los compañeros de Carscoops pudieron realizar una captura de pantalla a tiempo.
En ella Musk decía lo siguiente: “Después de esa bocanada con Rogan, acepté, según la petición de la NASA, a realizar test aleatorios de drogas durante tres años. Ni siquiera encontraron trazas de cualquier tipo de droga o alcohol”.
Además, en la parte final directamente mencionada al Wall Street Journal diciendo que “no es apto siquiera para cubrir una jaula para loros”.
Al la “bocanada” a la que se refiere Musk es a la que dio a un porro de marihuana hace ya tres años, cuando en 2020 acudió al podcast “Joe Rogan Experience” (el episodio acumula nada menos que 32 millones de reproducciones), en el que durante dos horas estuvieron hablando sobre todo tipo de temas.
De todo el vídeo, el extracto que se hizo más viral fue precisamente el de Elon Musk fumando, imagen que se convirtió en meme y estuvo presente en todas las redes.
El artículo del WSJ, a pesar de la negación de Musk, podría tener consecuencias negativas y es que, aunque las cifras de Tesla van viento en popa (el Tesla Model Y ha sido el coche más vendido en 2023 en multitud de países), la inseguridad que derivaría de las acusaciones podría llevar a parte de los accionistas a vender sus participaciones, lo que pondría en aprietos a la marca.
Además, también podría implicar complicaciones legales.
Como recogen en Autonews, según explica Stephen Diamond, profesor de gobierno corporativo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santa Clara: “Esto dará munición a los abogados que demandan acciones colectivas en nombre de los accionistas descontentos de Tesla, si pueden vincular las pruebas del uso de drogas con su papel real como ejecutivo”.

