Elon Musk adelanta una crisis mundial sin precedentes debido a la escasez energética por estas tres razones

Elon Musk, con micrófono en mano, durante una de las presentaciones de Tesla.
Elon Musk, con micrófono en mano, durante una de las presentaciones de Tesla.

El CEO de Tesla ya predijo en 2024 que un año después, más o menos por estas fechas, el mundo se enfrentaría a una crisis por la falta de energía.

Elon Musk, dejando a un lado la opinión que se tenga de él, puede ser considerado. No siempre acierta con su visión del futuro, pero siempre suele pensar años vista y realiza predicciones sobre lo que está por venir. Hace un año se atrevió a predecir una crisis mundial sin precedentes que ocurriría corto plazo y dios tres razones para ello.

Fue en la conferencia Bosch Connected World, donde intervino y trató sobre una amplia variedad de temas, pero se puso el foco sobre el avance de las tecnologías más punteras, sobre las que a menudo la gente no reflexiona en un aspecto que es clave: su gasto energético es enorme, mucho mayor que el que tienen otras tecnologías.

Es por eso que considera que, debido al auge de tres sistemas en los últimos años, que no irán más que ir a más, el mundo puede enfrentarse a una crisis energética importante.

El primero de ellos, y el que más de cerca nos toca, es la llegada de los coches eléctricos. Puede que su adopción no esté siendo tan rápida como se esperaba, pero poco a poco las ventas aumentan y el parque crece, por lo que cada vez supondrán un mayor porcentaje de todos los vehículos que circulan por el mundo.

El problema energético que esto representa es que, para poder funcionar, necesitaran una red de recarga extensa que demandará una enorme cantidad de electricidad, algo que no ocurría cuando se confiaba en exclusiva en los combustibles fósiles.

El segundo tiene que ver con la minería de criptomonedas. Es una tarea que tiene una exigencia energética enorme y con la aparición de cada vez más divisas, no va a hacer otra cosa que ir a más. 

Es cierto que muchas son criptoestafas que aparecen y desaparecen rápidamente, pero en esos breves periodos ya se ha producido el minado. Además, otras más estables, siendo el mayor ejemplo el de Bitcoin, implican una demanda constante.

Por último, la inteligencia artificial. Es, seguramente, una de las tendencias que se encuentra en mayor auge, hasta el punto de que se ha democratizado, mucha gente la utiliza en su día a día y de cuando en cuando, por una tendencia viral (como ocurrió con las imágenes al estilo de Estudio Ghibli) experimenta un pico de uso.

Eso no sería un problema si no fuera porque alimentar los centros de datos para que las IA funciones exige una gran cantidad de energía, así como consume muchos recursos.

Elon Musk y la Inteligencia Artificial

Durante su intervención en el Bosch Connected World, Musk entró en bastante detalle sobre lo que pensaba de la Inteligencia Artificial, dejando apuntes bastante interesantes que recoge IOT World Today.

El primer titular que dejó fue señalar que considera que va a ser la mayor revolución tecnológica de la historia de la humanidad.

“La IA va a cambiar el mundo profundamente. Una de las maneras más significativas es en la conducción autónoma. Estamos invirtiendo mucho en la conducción autónoma para coches… y creo que estamos muy cerca de que el coche sea completamente autónomo”, señalaba, aludiendo primero al sector en el que tiene más intereses con Tesla.

“Nunca he visto una tecnología avanzar más rápido que [la computación de IA]. La computación de inteligencia artificial que se está implementando parece multiplicarse por diez cada seis meses… eso no puede continuar a un ritmo tan alto indefinidamente… pero nunca he visto nada igual”, explicaba.

Recalcaba que “la fiebre de los chips es mayor que cualquier fiebre del oro que haya existido jamás”, poniendo de manifiesto que la inversión en estas tecnologías supondrá una demanda enorme de estos, lo que creará escasez, así como una demanda gigante de energía para poder hacer que funcionen todos.

“El crecimiento simultáneo de los coches eléctricos y la IA, que requieren electricidad y transformadores de tensión, está creando una enorme demanda de equipos eléctricos y de generación de energía eléctrica”, concretaba

“Las limitaciones en la computación de la IA son muy predecibles. Hace un año, la escasez eran los chips; chips de redes neuronales. Luego, era muy fácil predecir que la próxima escasez serían los transformadores reductores de tensión... y la próxima escasez sería la de electricidad”, añadía.

Además, cerraba su intervención con una afirmación nada halagüeña: “Creo que el año que viene veremos que simplemente no hay suficiente electricidad para alimentar todos los chips”.

Teniendo en cuenta que esto tuvo lugar en marzo de 2024 y el año ya ha pasado, por el momento no estamos en ese punto y no se ha producido ninguna crisis energética, pero quien sabe lo que ocurrirá a corto plazo.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España