El ejército ucraniano crea una bomba utilizando el sistema de pila de combustible de un coche de hidrógeno

Ucrania se queda sin suministros para seguir en el campo de batalla, pero el ejército ha diseñado unos explosivos a partir de las baterías de algunos coches eléctricos.
La guerra de Ucrania está en un punto en el que ambos ejércitos tardan semanas para avanzar unos kilómetros. Los mayores movimientos se están produciendo en la zona de Vovchansk al este del país y una nueva arma utilizada por los ucranianos podría tener parte de la culpa.
Las fuerzas ucranianas han diseñado una pila de combustible de hidrógeno inspirada en las baterías de los coches eléctricos que explota al llegar al objetivo. La finalidad era expulsar a los rusos hacia el sur y liberar un puente para seguir avanzando con sus tropas.
Esto ha sido posible gracias a unos nuevos drones terrestres equipados con estas bombas de hidrógeno. Los primeros efectos de las armas se han empezado a notar en el campo de batalla: los soldados rusos se han retirado al norte del río Vovcha y ahora ocupan una posición defensiva en lugar de ofensiva.
El ejército del Kremlin se ha refugiado en una planta industrial de la ciudad en una posición elevada que les proporciona una vista privilegiada de gran parte de la zona. Esto no ha frenado a los soldados ucranianos, que se han abierto paso en la ciudad y han cortado las comunicaciones de los rusos.
El reto de esta misión era llegar a la planta, un plan casi suicida para los cazas ucranianos que serían identificados al instante. La escasez de recursos que vive el ejército tampoco está a su favor, así que han buscado una solución rápida con la que fabricar explosivos ligeros a bajo coste que se puedan equipar en drones terrestres.

La pila de un Toyota Mirai es el explosivo perfecto
Los combatientes ucranianos de la zona han improvisado con el poco material que tenían a su alcance y han descubierto que las baterías de los coches de hidrógeno son el explosivo perfecto. Estas pilas son sensibles a los cambios de temperatura y los golpes, así que se inflaman con facilidad. Las baterías y los alternadores de coches como los Tesla también se han reutilizado como puntos de carga para los drones.
El prototipo de esta bomba se realizó con una batería de hidrógeno completamente cargada de un Toyota Mirai que encontraron en la zona. El explosivo tiene un peso de apenas 200 kg, pero fue capaz de infligir daños a las defensas rusas similares a los de una bomba convencional de corto alcance.
Los efectos de la bomba no solo se notan durante el impacto, sino que la composición de hidrógeno permite generar ondas expansivas, bolas de fuego y las famosas nubes en forma de hongo. Los drones voladores estaban en el punto de mira de los rusos, optaron por un dron terrestre operado a distancia.
La zona estaba repleta de árboles, así que pasó desaparecibido para el ejército enemigo, consiguió cruzar el puente y se acercó al edificio desde el oeste. La misión fue todo un éxito y la bomba detonó causando una explosión que prácticamente derrumbó el edificio, luego se produjo un incendio debido a la cantidad de munición que almacenaban los rusos, ha informado Euromaidan Press.
