EBRO, imparable: 5.000 unidades en tan solo siete meses ¡de locos!

EBRO empezó a vender coches en España en enero y el trío formado por los s700, s800 y s400 ya está dando resultados más que notables.
Poco a poco el mercado español está llenándose de nuevas marcas de automóviles. En los últimos años ha habido unos cuantos debuts, pero no siempre esos nuevos actores empiezan su camino con los mismos resultados. EBRO está en el lado bueno, puesto que parece haber caído de pie y los números lo demuestran.
La marca, que retoma su historia en España aunque los coches que monta en realidad son chinos (están fabricados fuera y luego se montan en la Zona Franca de Barcelona, aunque más adelante directamente se producirán aquí), ha gozado del favor del público y en tan solo 7 meses desde que puso su primer coche a la venta, ya ha conseguido matricular más de 5.000 unidades.
El inicio de su comercialización tuvo lugar en los primeros compases del año y, en lo que va de 2025, ha conseguido hacerse con una cuota de mercado del 1,4%, que parece humilde, pero es notable para una marca novata. Además, dentro del mercado SUV, el promedio es del 1,1%, pero en el pasado mes de julio aumentó hasta el 2,1%, lo que es un logro.
La marca desgrana sus números: durante los 7 primeros meses del año se han vendido 3.533 unidades vendidas del EBRO s700, 2.871 de las cuales corresponden al modelo de gasolina y las 662 restantes siendo la versión híbrida enchufable; del EBRO s800 se han matriculado 1.295 ejemplares, 856 equipadas con el motor de gasolina y 439 siendo PHEV; y del EBRO s400 HEV, que se puso a la venta en junio, se han comercializado otras 262.
En total, 5.090 unidades vendidas. La firma va más allá y señala que más del 60% corresponde al canal de particulares, dato relevante si se tiene en cuenta que el canal de empresas suele tener un peso importante, y en el mes de julio ese porcentaje subió hasta el 75%.
Los buenos resultados de EBRO en el mercado español se pueden achacar a varios motivos. El primero es el de posicionamiento y es que ha sabido distinguirse del resto de marcas chinas al entrar al mercado reviviendo el nombre de un fabricante español. Esto, aunque en su momento no fuera relevante pues estaba centrado en vehículos pesados y agrícolas, le ha servido para hacer de palanca y abrirse camino.
El segundo ha sido la elección de sus modelos. Un análisis rápido del mercado deja claro que, al menos en España, lo que quieren los compradores son SUV, así que EBRO les ha dado SUV, pero no unos cualquiera.
Podría haber desembarcado en España en segmentos de accesos con modelos muy baratos, pero no lo ha hecho así, al menos del todo. Arrancó su gama con el s700, un SUV compacto que sí que está en el segmento más vendido, pero llegó acompañado del s800, un SUV medio.
Esto podría parecer no tener sentido desde el punto de vista de ventas, puesto que las cifras en éste son mucho menores, pero sí lo tiene desde el posicionamiento, pues presenta el buque insignia de la marca en un segmento superior, con un precio más elevado, pero que se justifica por su tecnología. Con este movimiento EBRO ha conseguido que haya una percepción premium de su marca, superior a la media.
Esto lleva al tercer punto: a pesar de esa percepción, los precios son mucho más bajos que los de modelos que, a priori, tienen posicionamientos similares. Dicho de otra manera, parece que compite en la liga de marcas premium como Mercedes, BMW o Audi, pero a unos precios mucho más asequibles mucha más gente se puede permitir.
El EBRO s700 está disponible desde los 24.990 euros, el EBRO s800 parte de los 31.500 euros y sus versiones híbridas enchufables, con descuentos y ayudas estatales, están disponibles desde 28.260 y 32.050 euros, respectivamente.
Por último, queda en la recámara el que puede ser la clave de lo que está por venir: el EBRO s400.
Se trata del pequeño de la marca, el último en llegar y que, ahora sí, con la firma ya habiéndose dado a conocer, ataca el segmento más al alza del mercado, el de los B SUV, en el que se puede jugar la baza del precio asequible, pero sin ser percibido como barato, porque tiene el halo generado por sus hermanos mayores.
Está disponible a partir de 23.490 euros, un precio medio dentro de los todocaminos pequeños, pero es que emplea un sistema de propulsión híbrido que le otorga la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT), así como un rendimiento superior al de sus rivales directos: 211 CV, aceleración de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y un consumo combinado de 5,3 l/100 km.
Su llegada multiplica el potencial de ventas de la marca, haciendo posible que la línea de crecimiento de ésta vaya a ser incluso más pronunciada de aquí a finales de año.


