Desmontando bulos del coche eléctrico: cómo son los incendios de las baterías

Los coches eléctricos han sido objeto de muchos bulos y desinformación en lo que se refiere, sobre todo, a los incendios de las baterías. Te lo contamos.
En los últimos años, el coche eléctrico ha emergido como una solución prometedora para combatir la crisis climática y reducir la dependencia de combustibles fósiles. Sin embargo, su creciente popularidad no ha estado exenta de controversias y desinformación.
Bulos sobre el coche eléctrico: los incendios
Lo cierto es que han circulado diversos bulos relacionados con los vehículos eléctricos, los cuales han alimentado las dudas y los miedos entre los potenciales usuarios, así como entre el público general, lo que ha mantenido la demanda bastante baja.
Uno de los bulos más persistentes es el que sostiene que los coches eléctricos son propensos a incendiarse más fácilmente que los vehículos de combustión interna. Este mito ha sido amplificado por informes sensacionalistas y la difusión de videos virales en redes sociales, donde se muestran coches eléctricos envueltos en llamas.
A primera vista, estos incidentes pueden parecer una señal de peligro inminente, pero una mirada más detallada revela una realidad muy diferente. En primer lugar, es importante contextualizar la frecuencia de estos incendios.
Los estudios y estadísticas muestran que los incendios en coches eléctricos son, de hecho, menos comunes que en los vehículos de gasolina o diésel. Un informe de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA, por sus siglas en inglés) indica que, proporcionalmente, los incendios en coches eléctricos ocurren con menos frecuencia que en los vehículos tradicionales.
Esto se debe, en parte, a los estrictos estándares de seguridad que deben cumplir los coches eléctricos y las avanzadas tecnologías de prevención de incendios incorporadas en sus sistemas. Además, cuando se producen incendios en coches eléctricos, a menudo están relacionados con factores externos, como accidentes graves, que también causarían incendios en vehículos de combustión interna.
Es crucial entender que las baterías de los coches eléctricos, aunque diferentes en composición a los tanques de combustible, no son inherentemente más peligrosas. De hecho, las baterías de iones de litio utilizadas en estos vehículos están diseñadas con múltiples capas de seguridad para minimizar los riesgos de sobrecalentamiento y cortocircuito.
A pesar de estas garantías, el miedo a los incendios en coches eléctricos persiste, en parte debido a la novedad de la tecnología y la naturaleza humana de temer lo desconocido. Y es por esto por lo que, en este artículo, vamos a hablar sobre esta cuestión.
Bulos a favor y en contra de los coches eléctricos
Hace unos meses, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) publicó un informe en el que desmentían algunos de los bulos que rodean de forma constante al coche eléctrico. Algunos de ellos relacionados con su degradación, y otros con el sobrecoste de compra.
- “Las baterías de los coches eléctricos se degradan rápidamente y no tienen garantía. Falso. La mayoría de los fabricantes ofrecen garantías que aseguran que la degradación de las baterías será inferior al 25% durante 8 años o 160.000 kilómetros.
- “La oferta de coches eléctricos es muy limitada”. Falso. En España, hay más de 100 modelos disponibles, y esta cifra sigue en aumento.
- “Los coches eléctricos se incendian con mayor facilidad”. Falso. El riesgo de incendio es diez veces menor que en los coches de gasolina. No obstante, en caso de incendio, este tarda más en extinguirse y requiere protocolos específicos debido a las reacciones entre metales.
- “Mantener un coche eléctrico es más caro que uno de gasolina”. Falso. Los motores eléctricos son más simples y operan a temperaturas más bajas, lo que reduce las averías. Aunque los neumáticos y amortiguadores pueden necesitar cambios más frecuentes debido al mayor peso de estos vehículos, los frenos se desgastan menos gracias a la frenada regenerativa y la ausencia de caja de cambios.
- “El costo adicional de comprar un coche eléctrico no se amortiza”. Falso. Cargar el coche en casa puede ahorrar unos 9.000 euros cada 100.000 kilómetros en combustible. Además, el Plan Moves ofrece subvenciones de hasta 7.000 euros si se entrega un coche para desguace.
- “La mayoría de los españoles pueden usar un coche eléctrico”. Falso. Seis de cada diez familias no disponen de una plaza de aparcamiento propia para cargarlo, lo que dificulta su uso, especialmente dado que los ayuntamientos apenas ofrecen puntos de recarga públicos en las calles.
- “El coche eléctrico no contamina”. Falso. Aunque no emite gases contaminantes durante su uso, las industrias involucradas en su fabricación sí lo hacen, comenzando con la extracción de los minerales necesarios y continuando con las empresas energéticas que generan la electricidad para cargarlos, especialmente si utilizan combustibles fósiles. No obstante, según GreenNCAP, contamina alrededor de un 30% menos que un coche de combustión a lo largo de todo su ciclo de vida.
- “Hacer viajes largos es igual de cómodo que con un coche con motor de combustión”. Falso. Pocos modelos tienen una autonomía real superior a los 400 kilómetros y la limitada disponibilidad de estaciones de carga requiere que el conductor planifique su ruta cuidadosamente, especialmente durante periodos vacacionales. Además, es necesario registrarse en diversas aplicaciones vinculadas a los puntos de carga.
- “En caso de un accidente, el coche eléctrico es más barato de reparar”. Falso. Si las baterías, ubicadas en los bajos del automóvil, resultan dañadas, es probable que deban ser reemplazadas en su totalidad, ya que se instalan en bloque. Este reemplazo puede costar hasta 30.000 euros.
- “El valor de reventa de un coche eléctrico es más elevado que el de uno de gasolina”. Falso. El valor de reventa de un coche eléctrico disminuye considerablemente a medida que se aproxima la fecha de cambio de baterías, debido a su alto coste. En contraste, la vida útil de un coche de gasolina puede extenderse más tiempo con menores costes de reparación.
¿Cómo se incendia la batería de un coche eléctrico?

Las baterías de los coches eléctricos pueden incendiarse debido a una serie de factores, la mayoría de los cuales están relacionados con daños físicos, defectos de fabricación o condiciones extremas. Te lo explicamos a continuación.
- Daños físicos. Si una batería de iones de litio sufre un daño físico severo, como un impacto en un accidente, puede provocar un cortocircuito interno. Este cortocircuito puede generar un calentamiento excesivo de las celdas de la batería.
- Sobrecarga o descarga excesiva. Las baterías están diseñadas con sistemas de gestión para evitar la sobrecarga y la descarga excesiva. Sin embargo, si estos sistemas fallan, puede haber un aumento de temperatura que lleve a una condición llamada "fuga térmica". La fuga térmica ocurre cuando una celda de la batería se calienta lo suficiente como para provocar la descomposición de los materiales internos, generando más calor y provocando una reacción en cadena en las celdas adyacentes.
- Defectos de fabricación. Aunque raro, un defecto en la fabricación de las baterías puede resultar en la formación de microcortes internos o una separación inadecuada entre las capas de la batería. Estos defectos pueden causar un cortocircuito y posterior incendio.
- Condiciones extremas. Exponer una batería a temperaturas extremas (muy altas o muy bajas) puede comprometer su integridad y funcionalidad, incrementando el riesgo de incendio.
La probabilidad de que una batería de coche eléctrico se incendie es relativamente baja en comparación con vehículos de combustión interna. De acuerdo con un estudio realizado por el NHTSA, los vehículos eléctricos tienen una probabilidad de incendio aproximadamente 10 veces menor que los vehículos de gasolina.
Específicamente, los datos indican que:
- En Estados Unidos, se reportan aproximadamente 5,3 incendios de vehículos de combustión interna por cada 1.000 millones de millas (1,6 mil millones de km) recorridas.
- En contraste, los coches eléctricos tienen una tasa de incendio de aproximadamente 0,03 incendios por cada 1,000 millones de millas recorridas.
Los fabricantes de coches eléctricos implementan múltiples capas de seguridad para prevenir incendios, incluyendo:
- Sistemas de gestión térmica para mantener las baterías dentro de un rango de temperatura seguro.
- Materiales de alta resistencia que protegen las celdas de la batería.
- Sensores y sistemas de monitoreo que detectan condiciones anómalas y pueden desactivar la batería si es necesario.
En resumen, aunque los incendios en baterías de coches eléctricos son posibles, la probabilidad de que ocurran es muy baja gracias a los estrictos estándares de seguridad y las tecnologías avanzadas de prevención que se utilizan.




