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Así se controla un Corvette en Goodwood

Así se controla un Corvette en Goodwood

El 6 de enero del año 2000, el piloto Sam Schmidt tuvo un accidente en el circuito Walt Disney World Speedway antes de la temporada IndyCar que le dejó tetrapléjico, lo que puso fin a su carrera. Pero, este fin de semana, gracias a la tecnología, pudo volver a pilotar en el Festival de Velocidad. En un vídeo subido a las redes sociales puedes ver cómo se controla un Corvette en Goodwood... ¡solo con movimientos de la cabeza y con la respiración!

Schmidt, que ahora es propietario de un equipo de IndyCar, lleva años desarrollando este coche especial junto a la empresa tecnológica Arrow Electronics, uno de sus patrocinadores. Se trata de un Chevrolet Corvette C8 apodado SAM (por su nombre, pero también por el acrónimo Semi-Autonomous Motorcar, o coche semi-autónomo) con el que ya en 2014 pudo completar una vuelta al circuito de Indianapolis.

Un par de años después, en una decisión pionera, el Estado de Nevada le cursó un permiso para conducir con la cabeza. Y, este 2021, como puede verse arriba, ha sido uno de los participantes en la famosa Hillclimb, o subida a la colina de Goodwood, con una evolución de aquel primer prototipo.

La proeza es posible gracias a que Schmidt lleva un casco con ocho sensores infrarrojos que se comunican en tiempo con varias cámaras repartidas por el vehículo. Así, en función de hacia dónde mueva la cabeza, el coche gira hacia un lado u otro.

Así se controla un Corvette en Goodwood 2

Aún más impresionante es el sistema para acelerar y frenar. El piloto lleva en la boca un aparato que mide la presión del aire. Cuando sopla en él, la presión aumenta y la velocidad también se incrementa, con la misma intensidad que él le transmita con su acción. Si inhala, sin embargo, se accionan los frenos.

Ese es, en resumidas cuentas, el complejo sistema por el que se controla un Corvette en Goodwood usando únicamente la cabeza. Y, como verás en el vídeo subido a Twitter por la organización del festival, parece que funciona perfectamente, y que es capaz de lograr que un enamorado de la velocidad como Sam Schmidt pueda volver a disfrutar de su pasión.

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