Confirmado por un informe de S&P Global: clientes de Tesla están cambiando de marca y de tipo de motor, algunos, diésel

Tesla empieza a perder la fidelidad de sus clientes. Los que antes compraban los coches de Elon Musk se han pasado a otros eléctricos o a modelos diésel.
Fidelizar a tus clientes es lo que todas las marcas persiguen, pero Tesla no lo está consiguiendo. Está siendo un año muy difícil para Elon Musk y su marca de coches eléctricos con pérdidas de hasta 230 millones. Ahora los resultados de un nuevo estudio evidencian un nuevo problema para el magnate. Ya que los compradores de la firma americana están empezando a alejarse de la marca y están explorando nuevas opciones, ya no solo de modelos de cero emisiones, sino de todo tipo.
Esta es una de las marcas por excelencia en el mercado de los eléctricos, pero parece que sus clientes se están empezando a cansar. Las constantes polémicas que envuelven a la marca y a su dueño han provocado grandes caídas en ventas. Muchos podíamos imaginar que los clientes que obtuvieron en el pasado se estaban empezando a desligar de esta firma, pero ahora es un informe de S&P Global el que ha demostrado con datos esta desbandada.
La fidelización de los clientes en Tesla
Todas las marcas de coches buscan fidelizar a sus clientes, es decir que una vez compren uno de sus modelos este no sea el último que tengan en su vida, pues buscan que la próxima vez que tengan que acudir a un concesionario sea otra vez el de esta firma. Para ello hay que aportar un buen servicio al cliente para que quede satisfecho, esto es una tarea difícil que muchos no consiguen lograr. Aquí hay que incluir a Tesla, pues así lo ha demostrado el informe realizado por S&P Global.

Los datos de este estudio revelan que los clientes que se han hecho con los servicios de un Tesla no suelen repetir. Este 2025 detectamos que solo el 52,1% de los clientes repitió la compra de uno de los coches de la firma de Elon Musk. Esto supera la mitad, pero no es un buen dato si lo comparamos con años anteriores donde esta cifra era superior. Concretamente en 2022 y 2023 el porcentaje de estos clientes que repetían se encontraba en el 67%.
De estos, la gran mayoría que equivale a un 68,9% se pasan a otras marcas pero se mantienen fieles a los modelos eléctricos. Este era el movimiento más lógico. Pero lo que más llama la atención es que el resto opta por dar un cambio drástico y no solo abandonar a la firma de Musk sino también a los coches de cero emisiones. El 31% se pasó a los coches de combustión, un 28% a los híbridos mientras que el otro 3% realizaron el cambio más drástico comprando un diésel.
La pérdida de clientes de Tesla
Este informe muestra como esta desbandada que sufre Tesla también la sufren otras marcas de modelos cien por cien eléctricos, pues si algo evidencian los datos es que los clientes de este tipo de coches no son fieles. S&P Global muestra como solo el 58,7% de conductores con un coche de cero emisiones cambian a otro de este mismo tipo. Hace dos años se rondaba el 70%. Los conductores de coche de combustión, aunque con los años van perdiendo fuerza, se mantienen en un 84%.

A Elon Musk no le debe preocupar lo de las otras marcas, pues bastante tiene con los problemas de su firma. El hecho de que este año se esté viendo superado por distintas marcas hace que sus clientes empiecen a ojear otras opciones y así no consiguen fidelizar. BYD por ejemplo le ha vuelto a superar en el mercado europeo, y es que la competencia cada vez es más dura y la tendencia de Tesla es muy negativa en este 2025.
Una de las cosas que hace que los clientes se fidelicen a una marca es la amplitud de su gama, y en eso la firma estadounidense está bastante por detrás de otras en el mercado. En 2019 presentaron el Model Y, y hasta el día de hoy no han vuelto a lanzar una nueva opción para sus clientes, más allá del Cybertruck que no está en todos los mercados. De esta forma, los clientes que ya han comprado una vez, tienen muy pocas opciones de variar en una segunda compra y optan por mirar otros catálogos.
Si a la caída de Tesla en el mercado le sumamos su escasez de variedad en el catálogo y toda la polémica que envuelve a la marca y a su dueño, el resultado que obtenemos es la fuga de clientes que muestra el estudio de S&P Global. Con los resultados que está obteniendo este fabricante en 2025 a nadie le asombra esta desbandada, pero lo que sí llama la atención es que haya clientes que cambien por completo de coche y se olviden del eléctrico para comprar un híbrido o un diésel.
