Coches sin airbags para el mercado ruso por las sanciones de la guerra

Debido a las sanciones de la guerra y a la escasez de suministros, el mercado ruso está obteniendo coches sin airbags y otras características de seguridad.
La invasión de Ucrania por parte de fuerzas militares rusas el pasado mes de febrero ha provocado inestabilidad en los mercados mundiales. Sin embargo, Rusia también se tiene que enfrentar a una serie de importantes sanciones por la guerra, algo que está limitando el campo de actuación de un mercado ruso que está obteniendo coches sin airbags y otras características de seguridad.
Todo ello deriva de la dificultad que tiene Rusia para importar repuestos y piezas básicas para la fabricación de automóviles. De hecho, las fábricas locales deben ensamblar los vehículos utilizando tan solo componentes que se producen en el país. Esto es una importante limitación y está provocando que los coches salgan casi sin equipamiento de las factorías.
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Coches sin airbags para el mercado ruso por las sanciones de la guerra
Por ejemplo, Lada ha lanzado el modelo Granta Classic, un vehículo que, lejos de lucir un estilo clásico, hace referencia a la sencillez de su equipamiento. Este modelo, que tiene un precio de 761.000 rubos (12.807 euros) no equipa el sistema antibloqueo de frenos (ABS), airbags en el lado del pasajero ni aire acondicionado.
Y no solo esto. Bajo el capó, el Granta Classic cuenta con un motor de gasolina de 1.6 litros y cuatro cilindros que desarrolla 90 CV de potencia. El propulsor no cumple con los estándares de emisiones europeos actuales. De hecho, tan solo aprueba las normas de emisiones de 1996, a pesar de que el Granta lleva en el mercado desde el año 2011.
Por otro lado, Lada ha anunciado que otros modelos de su gama recibirán estas versiones ‘básicas’ o simplificadas. Uno de ellos será el ya de por sí sencillo Lada Niva.
Rusia se enfrenta a una escasez de piezas de repuesto que está provocando que sea difícil encontrar estos componentes. También está disparando el número de robos para la reventa de repuestos y el carburante ya cuesta diez veces más que en 2021.
Fuente: Autoblog
