El coche que nadie puede comprar y dio a Opel el espaldarazo de diseño que necesitaba la marca

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
El Opel Manta GSe ElektroMOD marco la línea a seguir para la marca alemana, ilusionó a sus seguidores y tiempo más tarde les rompió el corazón.
El lenguaje de diseño actual de Opel nada tiene que ver con el de su generación de modelos previa. Todos sus nuevos lanzamientos tienen unas carrocerías más definidas y angulosas, pero cuyo rasgo más destacado es el Opel Vizor, el frontal que mostró al mundo por primera vez el Opel Manta GSe ElektroMOD, un coche deseado por muchos pero que no se puede comprar.
Al menos por el momento. Cuando se presentó, se dijo de él que únicamente iba a ser un prototipo, pero, meses más tarde, se afirmó que habría una versión de producción. Lamentablemente, aquello fue en 2021 y durante mucho tiempo no se supo nada de él.
Más hubiera valido que la cosa hubiera seguido así, puesto que cuando hubo nuevas, en enero de 2024, no fueron precisamente buenas: se anunció la cancelación del proyecto (junto a la cancelación también del heredero del Opel Insignia).
Así, a los muchos conductores a los que el regreso del Manta había cautivado, no les queda más que soñar con el coupé y apreciar en el resto de modelos de la marca algunos de sus rasgos, destacando el mencionado Vizor, que la propia Opel apunta a que tiene mucha más historia de lo que cabría imaginar.
Hay que remontarse más de medio siglo atrás y cruzar el charco hasta los Estados Unidos para encontrar el germen de este elemento.
La marca alemana apunta a que, tras los excéntricos diseño inspirados por los jets que dominaron los años 50 en Norteamérica, le llegó el turno a una tendcia más austera y minimalista, que ha sido la que se ha retomado para el prototipo y, de manera indirecta, para los modelos que tiene actualmente a la venta.
Durante los 60 y 70 se pasó a un estilo mucho más funcional en el que predominaban las líneas limpias, que buscaban optimizar la aerodinámica del automóvil, que, en consecuencia, lograba unos consumos más eficientes.
Billy Mitchell llegó a la Vicepresidencia de Diseño de General Motors por esas fechas, en 1958, y fue uno de los principales del ‘Pure Look’, que aunaba todas esas tendencias: líneas claras, ángulos abruptos, bordes rectos, etc.
En Europa, Opel también se hizo eco de este estilo por aquel entonces, algo que quedó patente en la tercera generación del Rekord y en el lanzamiento de los Käpitan, Admiral y Diplomat. Fue Chuck Jordan, quien ya había trabajado en Cadillac, quien lo instauró de manera definitiva en la marca del rayo.
Del Centro de Diseño de Opel capitaneado por él salieron los Opel GT, Opel Ascona y Opel Manta; siendo el último el que más directamente está emparentado con el modelo moderno, por razones obvias. Y es que, mirando ambos vehículos uno junto al otro, es fácil encontrar los puntos de unión.
El original destacaba por su largo capó y su voladizo trasero muy corto, además de por su parrilla delantera, bastante grande y de color negro, que estaba custodiada por dos faros dobles con marco cromado.
Es precisamente ésta la que se puede considerar como antepasada directa del Opel Vizor, que reinterpreta el concepto en clave moderna. La parrilla no es tal, si no una moldura negra de plexiglás, y los faros son LED matriciales, en forma de ‘L’ y muy minimalistas.
Aunque esto sería algo que cuadra más con los coches eléctricos, pues no necesitan tanta refrigeración, la marca alemana también lo aplica en sus modelos de combustión.
Se trata de un rasgo muy valorado por la compañía, que apunta que “el Opel Vizor simboliza el compromiso de la marca con la innovación, manteniendo su herencia de diseño y al mismo tiempo avanzando hacia el futuro de la movilidad”.
Además, añade que “al integrar elementos icónicos del pasado con la tecnología de vanguardia, Opel continúa liderando el camino en el diseño, asegurando que cada nuevo modelo sea un reflejo de su rica historia y un paso adelante hacia un futuro más seguro y sostenible”.
Las características del Opel Manta GSe ElektroMOD
Nunca llegaron a desvelarse las especificaciones técnicas del modelo de producción, pero se conocen las del prototipo y, al menos a priori, hubiera sido razonable que fueran, si no idénticas, al menos sí muy similares.
El concept empleaba un motor eléctrico que entregaba 147 CV de potencia y 255 Nm de par máximo. Curiosamente, no iba a ser automático, si no que proponía una transmisión manual de cuatro marchas. Su velocidad máxima era de 150 km/h y se desconocía su aceleración de 0 a 100 km/h.
Sí que sembraba más dudas el aspecto de su batería. Anunciaba una capacidad de 31 kWh que le otorgaba una autonomía de tan solo 200 km. Ya era algo limitado para 2021, pero todavía más para los estándares actuales en los coches eléctricos, así que sí hubiera sido posible ver una mejora al menos en este aspecto.

