¿Qué coche comprar en 2025? Cuándo interesa un coche híbrido

¿Estás pensando en comprar un coche nuevo en 2025 y no sabes qué tipo de motor es el más apropiado? A continuación, te explicamos cuándo interesa un coche híbrido.

Nunca como ahora ha sido tan difícil la compra de un coche, no ya por los precios, que también, sino por tener que elegir entre tantas opciones mecánicas. Que si gasolina, que si diésel, que si híbrido (en sus distintas variantes), eléctrico… Como ya hicimos con los coches diésel, vamos a ver cuándo interesa un coche híbrido.

España ha pasado de ser un país de vehículos diésel a serlo de híbridos. Esto no significa que ya no haya coches de gasóleo por las carreteras, todo lo contrario. La mayoría de los vehículos que circulan actualmente son diésel. Pero la gente compra cada vez más híbridos.

En 2024, los coches diésel apenas alcanzaron el 9,5% de cuota de mercado, mientras que los de gasolina llegaron al 37,2%. El resto fueron híbridos, híbridos enchufables, eléctricos y de gas, siendo la mayoría de ellos híbridos (HEV) y microhíbridos (Mild Hybrid).

En concreto, los modelos híbridos convencionales representaron el 32,29% de las ventas el año pasado, alcanzando las 394.841 unidades matriculadas, lo que supone un crecimiento del 36,95% con respecto a 2023.

En el primer cuatrimestre de 2025, los vehículos de gasolina suponen el 31,7% de las ventas, los vehículos diésel apenas el 5,8% y el resto de tecnologías el 62,5% (de nuevo, la mayoría híbridos convencionales).

¿Cuándo interesa comprar un coche híbrido

A tenor de los datos que acabamos de mostrar, podríamos concluir que los españoles lo tienen claro y apuestan por los coches híbridos. Seguramente, en la decisión influirán numerosos factores, como el miedo a las restricciones que se imponen cada vez más en las ciudades, con las Zonas de Bajas Emisiones.

Nosotros te vamos a decir cuándo interesa comprar un coche híbrido centrándonos estrictamente en la usabilidad. Es decir, cuándo conviene esta motorización, según el uso que vayas a hacer del vehículo.

Los coches híbridos (HEV) combinan un motor de gasolina, normalmente, de ciclo Atkinson, con otro eléctrico de poca potencia que impulsa las ruedas durante un breve periodo de tiempo, aproximadamente el equivalente a unos dos kilómetros, según las condiciones del tráfico. El resto del tiempo asiste al motor térmico.

Además, cuenta con una batería que se recarga durante la conducción, en las frenadas y desaceleraciones, lo que hace que siempre haya un mínimo de energía para activar el motor eléctrico y apoyar al de combustión.

Por tanto, son coches que funcionan con un motor de gasolina, pero cuenta con otro eléctrico que interviene en muchos momentos de la conducción, a veces para impulsar el vehículo y casi siempre asistiendo al de combustión.

Por su funcionamiento, los coches híbridos son muy apropiados para circular por ciudad, ya que la intervención constante del motor eléctrico ayuda a reducir mucho el consumo de combustible y las emisiones. No es difícil hacer medias por debajo de los 4 litros/100 km, incluso más cerca de los 3 litros que de los 4.

Es cierto que, frente a un coche de gasolina, un híbrido es más caro, pero si se utiliza a menudo, esa diferencia de precio quedará amortizada en poco tiempo. Además, tiene etiqueta ECO, importante para las Zonas de Bajas Emisiones.

En conclusión, ¿cuándo interesa comprar un coche híbrido? Cuando el uso que se vaya a hacer del coche sea principalmente por ciudad. Es ahí donde se exprimen las cualidades del vehículo híbrido.

Ventajas de los coches híbridos

Los coches híbridos ofrecen algunas ventajas con respecto a los de gasolina o diésel. Algunas ya la hemos mencionado anteriormente, pero ahora las vemos con más detalle.

Menor consumo y beneficios fiscales

La primera, lógicamente, es el menor consumo de combustible y la reducción de las emisiones contaminantes. Esto se consigue porque, en ciudad, es donde más frenadas y desaceleraciones se producen y, en esos momentos, la batería se recarga. Por eso, siempre hay un mínimo de energía que permite funcionar el motor eléctrico.

Por otra parte, debido a sus emisiones de CO2 más bajas, estos coches se benefician de rebajas fiscales, como, una reducción de hasta el 75% en el Impuesto de Matriculación y el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, dependiendo de la Comunidad Autónoma.

A esto hay que añadir que estos coches disfrutan de un precio reducido por aparcar en zonas de estacionamiento regulado o, incluso aparcamiento gratuito durante dos horas. También están exentos de pagar el impuesto de matriculación y tienen acceso a las ciudades con protocolos anticontaminación.

Menor desgaste y mantenimiento más barato

Otra ventaja importante de los coches híbridos es que tienen un mantenimiento un poco más barato que los vehículos de combustión, al carecer de algunos elementos, como por ejemplo el motor de arranque (por tanto, no sufren desgaste).

Los coches híbridos sufren menos desgaste en los frenos, ya que incluyen un sistema de frenada regenerativa que detiene el avance al soltar el pedal del acelerador. No tanto como en los eléctricos, pero se nota.

Gran valor residual

Otro argumento a favor de los coches híbridos es que tienen un alto valor residual. Los coches pierden rápidamente su valor. La devaluación afecta a la mayoría de vehículos, pero no tanto a los híbridos, los cuales pueden conservar su valor de reventa de una forma más efectiva que sus homónimos con motores térmicos tradicionales.

Este tipo de vehículos son casi inmunes a la devaluación, debido a las ventajas y soluciones que aporta en cuanto a movilidad eléctrica. Según Toyota, los híbridos conservan un valor residual, como mínimo, de un 4% superior al de un coche con motor térmico tradicional.

Fáciles de manejar en el día a día

Por último, los coches híbridos son muy fáciles de manejar y tienen una conducción muy suave, por eso están pensados para la ciudad.

Son vehículos en los que el conductor sólo tiene que estar pendiente de lo que ocurre delante, de las circunstancias del tráfico. Todo está automatizado y en ningún momento hay que estar pendiente del funcionamiento del sistema híbrido, ya que las transiciones entre el motor de combustión y el eléctrico se hacen automáticamente y de forma muy suave.

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Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España