Casi 4.000 euros: los expertos dan la clave sobre lo que cuesta tener un coche en España

Tener un coche en España supone un gasto medio de casi 4.000 euros de media. La mitad del desembolso corresponde al coste del préstamo para pagar el vehículo.
Cuántas veces habrás oído que el problema de un coche no es comprarlo sino mantenerlo. En efecto, el momento de la compra representa un desembolso importante, pero hay mucho más. Un estudio detalla el gasto medio que supone tener un coche en España: casi 4.000 euros al año.
Comprar un vehículo es cada vez más difícil, principalmente, porque los precios no paran de subir. Grosso modo, por los que cuesta un coche utilitario de segmento B hoy, podías comprarte un compacto medianamente equipado hace ocho o diez años. El problema es que el salario medio no ha subido de manera proporcional.
Pero, además de la compra del coche, que supone el mayor gasto, luego hay que afrontar otros: costes fijos, como el seguro, el impuesto de circulación o la ITV, y otros variables como combustible, mantenimiento y financiación del coche.
En total, tener un coche en España supone un gasto medio anual de 3.850,75 euros , según un análisis elaborado por Roams, plataforma digital especializada en optimizar los gastos del hogar.
Los que cuesta tener un coche en España: préstamo y combustibles, los principales gastos

El estudio aborda los diferentes gastos que deben afrontar los usuarios en España. El más importante tiene que ver con el préstamo del coche, que representa de media 1.962,58 euros por año, es decir, casi el 51% del gasto total.
Este dato refleja la gran dependencia de la financiación para adquirir el vehículo, lo que a su vez encarece el coste de propiedad del coche a lo largo de los años. Muy pocos pueden pagar un coche al contado.
Como explica Gonzalo Blanco, experto en consumo de Roams, “el precio de los coches nuevos y de segunda mano ha subido en los últimos años, lo que ha llevado a que cada vez más personas opten por financiaciones más largas, con intereses que incrementan notablemente el coste final".
Tras el préstamo, el siguiente gasto importante son los combustibles. Aquí depende de qué tipo de carburante se utilice: la media anual es de 1.145,03 euros en gasolina, frente a 1.068,15 euros en diésel.
A su vez, este gasto varía en función del precio del carburante en cada provincia y del tipo de motor, con una clara tendencia al alza en los últimos años.
"Los precios de los carburantes han mostrado una volatilidad significativa debido a factores como la inflación, la crisis energética y la fluctuación del petróleo en los mercados internacionales. Y la diferencia de gasto anual entre ciudades puede alcanzar los 300 euros en gasoil y superar los 500 euros en el caso de la gasolina", apunta Blanco.
Seguro, impuestos, mantenimiento y otros gastos adicionales

El análisis refleja otros desembolsos que hay que hacer para tener un coche en España, como el seguro, que supone de media 478,12 euros anuales, y el impuesto de circulación, que asciende a 57,87 euros al año.
A esto hay que sumar el mantenimiento y revisiones periódicas, como el cambio de aceite y filtros (30 euros), neumáticos (200 euros), anticongelante (25 euros), limpieza (10 euros) y la ITV (19,03 euros). Igualmente, estos costes varían en función del tipo de vehículo.
"Los gastos de mantenimiento son a menudo infravalorados por los conductores, pero son fundamentales para prolongar la vida útil del vehículo. Suponen un gasto importante en el día a día, pero nos evitan averías que serían mucho más costosas", señala el experto de Roams.
En este cálculo de los costes fijos asociados al coche no entran imprevistos, averías u otros siniestros no cubiertos por el seguro, los cuales elevarían todavía más la nómina de gastos.
En este sentido, podemos mencionar poner una batería nueva, cuyo precio oscila entre los 100 y los 300 euros, cambiar la correa de distribución, que puede costar entre 300 y 500 euros, o sustituir el embrague, entre 400 y 1.000 euros, según ha podido consultar Roams en los principales talleres y puntos de venta de componentes automovilísticos de España.
Hasta 400 euros de diferencia entre ciudades

El estudio sobre lo que cuesta tener un coche en España muestra también grandes diferencias entre ciudades. Las capitales de provincia donde resulta más caro mantener un vehículo con Málaga, Pontevedra y Mallorca, con 3.981, 3.960 y 3.956 euros, respectivamente.
En el extremo opuesto están Melilla, con 3.571 euros, Santa Cruz de Tenerife, con 3.607 euros, y Las Palmas de Gran Canaria, con 3.637 euros.
"Estas diferencias”, explica Blanco, “no se deben únicamente a una cuestión fiscal, aquí el precio del carburante y los seguros tienen mucho que ver. El coste de este último también presenta diferencias significativas. Al fin y al cabo, los índices de siniestralidad, el estado de las infraestructuras o los intentos de fraude no son los mismos en todas las localidades, y son factores que influyen mucho en el precio de la póliza".
Con todos estos datos, el informe concluye que tener un coche cuesta de media 3.850 euros, lo que representa una parte importante del presupuesto familiar en España. Nada menos que un 9% de los 42.600 euros que ingresan de media los hogares españoles, según los cálculos de Roams.
"Si a esto sumamos otros gastos esenciales como vivienda, alimentación y energía, el margen de ahorro de las familias queda bastante ajustado”, afirma Blanco. Por eso, “es fundamental planificar bien el presupuesto y comparar opciones para optimizar las diferentes partidas de gastos", añade.
El coche, algo más que una necesidad

Como vemos, no es sólo el precio, sino todos los gastos añadidos que supone tener un coche. Un bien que sigue siendo para muchos españoles “una necesidad ineludible, especialmente, en aquellas zonas con menor cobertura de transporte público", como explica el experto.
Y eso, a pesar de que en los últimos tiempos han proliferado otras alternativas de movilidad, como el carsharing, los vehículos de movilidad personas (patinetes, bicicletas eléctricas, etc), o los descuentos en el transporte público.
Sin embargo, el coche es algo más que una necesidad ineludible. Significa libertad. La libertad de poder ir a cualquier parte, viajar sin importar el destino, sólo disfrutar de la conducción, el paisaje y la compañía. Y esa libertad cuesta cada vez más.
