Skip to main content

Noticia

F1

Simracing y el 'boom' de los eSports: Cuando hasta la F1 se hace virtual

Gran Turismo en Mónaco
El simracing gana popularidad tras la cancelación de todo tipo de carreras en circuito por el coronavirus.

La cancelación de multitud de competiciones deportivas en todo el mundo por el coronavirus ha provocado que se celebren más eventos de automovilismo y motociclismo virtual que nunca. Aunque suene extraño decirlo, las competiciones más importantes del mundo, F1 y MotoGP, han disputado más carreras virtuales que reales en lo que va de año. Ha llegado la gran oportunidad del simracing.

VÍDEO: Videojuego oficial de F1 2019

Mientras dure la situación de emergencia mundial por el coronavirus y éste se siga expandiendo dentro y fuera de nuestras fronteras como lo está haciendo, será muy difícil que las competiciones deportivas que reúnen a cientos de miles de aficionados en sus gradas vuelvan a disputarse. Ni Fórmula 1, Moto GP, Indycar, ni siquiera fútbol o NBA… Pero hay una forma de ‘quemar’ el tiempo y disfrutar de las carreras: el simracing.

Los e-sports no han parado de crecer en el último lustro, llegando a profesionalizarse. Cientos de miles de personas se ponen delante de una pantalla para ver cómo sus jugadores preferidos, sus ídolos, juegan a sus videojuegos favoritos. Esto también ha llegado a las competiciones de dos y cuatro ruedas, especialmente a la última de ellas, y a lo largo del mundo se han creado importantes campeonatos promovidos por fabricantes de automóviles, patrocinadores o los propios certámenes reales, como la F1, Porsche Mobil 1 Supercup, MotoGP, WTCR, Indycar, Gran Turismo, Campeonato de España de Montaña, Supercampeonato de Rallys, Le Mans…

Porsche Supercup Virtual

No hay duda de que nada es comparable al olor de gasolina, el sonido en directo de un coche de carreras y el riesgo – y sacrificio a nivel personal y económico - que supone competir con él, pero durante el confinamiento por el coronavirus, en el que nadie puede salir de casa y las competiciones han cancelado sus eventos, el simracing ha tomado el protagonismo.

Ahora – y hasta nueva orden -  los fines de semana no están repletos de carreras en circuitos con aficionados en las gradas, sino de competiciones virtuales con seguidores conectados en plataformas como Twitch o Youtube, viendo a expertos simracers (pilotos virtuales) enfrentándose a pilotos de F1 u otros campeonatos con experiencia limitada en este tipo de tareas.

F1 virtual

Desde la cancelación del GP de Australia de F1 que debía abrir la temporada de la categoría reina, el GP de Qatar de Moto GP y el de Saint Petersburg de Indycar, estas tres competiciones han celebrado pruebas virtuales para entretener a sus seguidores. Curiosamente, en la carrera de F1 ganó un piloto de Fórmula 2, Guanyu Zhou y solo participaron dos pilotos titulares de la parrilla real: Lando Norris y Nicholas Latifi… ¿Temor a ser superados? Y falta de experiencia. Un auténtico simracer como es Max Verstappen se negó a tomar parte al no tener experiencia con el videojuego de F1 2019, que era la plataforma con la que se celebraba.

El piloto profesional Sage Karam ganó la prueba virtual de Indycar, en la que el español Alex Palou sufrió problemas técnicos (mala configuración de las paradas en boxes). En la carrera de Moto GP virtual venció Alex Márquez.

El simracing ha llegado incluso a los primeros “Motorsport Games”. En 2019, en la primera edición de esta especie de “Juegos Olímpicos” del motor, se disputó una prueba de simracing junto a las carreras de turismos, Fórmula 4, karting y GT en el circuito de Vallelunga.

De la consola a la realidad

La primera y más famosa competición virtual fue la Nissan GT Academy, organizada por Gran Turismo (Polyphony Digital), Playstation (Sony) y Nissan, con el objetivo de encontrar al mejor piloto virtual de Gran Turismo. El ganador, tras un duro proceso de selección, se convertiría en piloto profesional de Nissan. El primer vencedor fue el español Lucas Ordóñez, en 2008. Lucas se convirtió en piloto oficial de la marca nipona y tuvo la oportunidad de participar hasta cinco veces en las 24 Horas de Le Mans: logró dos podios en la categoría LMP2 (2011 y 2013) y compitió en pruebas de distintos certámenes de GT, incluyendo las 24 Horas de Nürburgring.

Lucas Ordóñez

Otro caso curioso (aunque hay muchos más) es el del brasileño Igor Fraga, que ha combinado a lo largo de su vida la competición real con la virtual. Ha competido en su país en campeonatos de karting, de Fórmula 3 y Fórmula 4 con buenos resultados. En 2019 fue tercero en la Fórmula Regional Europea, en 2020 ha ganado la Toyota Racing Series y participará en la Fórmula 3 Europea con el apoyo de Red Bull. En 2018 brilló en el mundo virtual, proclamándose campeón de Gran Turismo Sport

El equipo McLaren, en 2018, fichó un nuevo piloto de simulador: Rudy Van Buren. Este ex piloto de karting holandés decidió participar en la competición virtual World’s Fastest Gamer y la ganó. Su premio fue entrar a formar parte de McLaren para 2018. Otros certámenes virtuales, como "Se busca piloto Michelin", creado por Michelin junto a Teo Martin eSports y su Motorsport Institute, dan al ganador de su campeonato la oportunidad de rodar con un Fórmula 3 en circuito.

Simracing: más profesional de lo que parece

Lewis Hamilton en Mónaco

Los ‘simracers’ no viajan para competir, más allá de los eventos que se realizan en un lugar determinado con todos los participantes juntos; entrenan sin tener que salir de casa y tienen un equipamiento que prácticamente cualquiera puede comprar. Pero eso no quiere decir que no sean profesionales, aunque desde fuera pueda parecer que pasan las horas “jugando a un videojuego”.

Los pilotos virtuales entrenan durante varias horas al día, entre una y cuatro, aunque eso depende de cada uno. Es así como preparan las competiciones. Sus herramientas de competición son habitualmente una estructura gaming (asiento y estructura para colocar pedales y pantalla o pantallas), cuyo coste está en torno a los 1.500 euros, volante y pedales para conectar a PC o consola, pantalla (o más de una) y ya depende del gusto personal de cada uno: guantes, gafas de realidad virtual... Algunos de estos elementos los puede aportar un patrocinador una vez el piloto sea reconocido, pero para eso hay que llegar a un alto nivel.

Coque López, piloto oficial del equipo Williams de eSports, decía en una entrevista a EFE hace unos meses: "El objetivo de muchos (simracers) es competir en la realidad, muchos tenemos esa perspectiva, aunque también hay gente que supera determinada edad y tiene como objetivo ganarse la vida como 'simracers', que este sector crezca para ganarse la vida de ello”.

Coque López

"Tú puedes jugar al FIFA y eso no quiere decir que vayas a saber chutar el balón, pero hay mucha gente que siendo buena en 'simracing' sin haber tocado un coche ya tiene unas nociones que le permitirán ser muy rápido en un coche real, solo necesitas acostumbrarte a las sensaciones y las fuerzas G", explicaba este ex piloto de motos. “Si compito en realidad es por ganar un campeonato en el que el premio sea competir”. ¿Y se puede ganar dinero? Sí, si eres muy bueno: "Dependo de los resultados para ganarlo".

Luego está el debate, la polémica, de si el ‘simracing’ puede llegar a considerarse algo profesional, o incluso un deporte… Que cada uno opine lo que libremente quiera. Y si nunca has seguido una competición de este tipo, hasta que no se reanude la competición ‘real’, y parece que va a tardar unos cuantos meses, cada fin de semana podrás sentarte ante la pantalla del teléfono móvil o del ordenador para ver a los mejores de la especialidad.

Imagen: Gran Turismo/F1/Motorsport Images

Y además