Un camionero se vuelve loco y cree que es ‘El diablo sobre ruedas’: embiste a una familia y acaba detenido

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Dos adelantamientos peligrosos, frenadas a destiempo y choques desde atrás fueron los ingredientes de una situación peligrosa en carreteras gallegas.
La omnipresencia en el mundo hace que a día de hoy todo sea susceptible de ser grabado, por lo que hay que pensarse mucho lo que se hace o lo que no, porque de todo puede haber potencialmente pruebas. La escena sucedida entre un camionero y un coche en una carretera en Galicia es solo el último ejemplo de ello.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 29 de diciembre en la N-634, a la altura del municipio de Mesía, situado en A Coruña.
Vamos a repasar lo sucedido en orden cronológico, puesto que se ha ido esclareciendo la situación de manera paulatina.
Según recoge El Progreso, una familia de Castro de Rei volvía de realizar una ruta en mountain bike cuando un camionero les adelantó de manera peligrosa. Ante esto, la conductora, que iba en el coche con su marido y sus hijos de 17 y 4 años, decidió adelantarlo para identificar tanto el camión como la empresa a la que pertenecía.
Una vez lo hizo, ocurrió lo que se puede ver en el vídeo, una situación en la que entendible el miedo que tuvo que pasar la familia:
Se puede ver claramente como el camionero embiste al vehículo por la trasera, acercándose en otras dos ocasiones prácticamente hasta la zaga el automóvil para, en última instancia, hacer un peligroso adelantamiento prácticamente pegado al coche y dejarlo atrás, entre los gritos tanto de la conductora como de los hijos.
Según declaró el marido: “Mi mujer iba conduciendo y le pedí que adelantase para poder ver las letras rotuladas del camión y saber a qué empresa pertenecía. La idea era llamar a la empresa para alertar al responsable de las conductas de ese conductor al volante”.
“No dábamos crédito a lo que estaba pasando. Llevábamos instalado en la parte trasera del coche el portabicicletas y se pegó tanto a nosotros que nos golpeó”, explica.
“Fueron momentos de mucha angustia. Mi mujer iba al volante muy nerviosa, respetando en todo momento las señales de velocidad y no sabíamos qué hacer. El camionero no frenó en ningún momento. Venía a matarnos. Al final”, concluía.
Sin embargo, horas después salió a la luz otro vídeo, que mostraba la situación ocurrida desde el punto de vista del camionero gracias a la cámara frontal del camión:
En él se puede ver como el coche azul también adelanta algo justo al camión (otro coche viene en dirección contraria), pero es que, además, en cuanto le pasa pisa los frenos, reduciendo la velocidad de una manera importante.
Con los dos vídeos sacados a la luz, la polémica se ha generado en redes, con tanto gente a favor como en contra de ambos implicados.
Hay quien señala que el camionero ha tenido una actitud temerosa, puesto que al impactar en el automóvil podría haber hecho que este perdiera el control, saliera de la carretera y tuviera un accidente, con el peligro que ello implicaría para los ocupantes del vehículo.
Otros apuntan a que quien ha puesto en riesgo a sus hijos ha sido la conductora, por colocarse delante del camión y frenar tanto. Algunos apuntan que un camión no va a más de 90 km/h, así que si la alcanza es porque va anormalmente lento; otros señalan que un camión no frena igual que un coche, aunque esto último no tiene mucho sentido aquí, pues se ve como el camión acelera para impactar adrede.
Sea como fuere, aunque la opinión popular esté divida, la ley es clara al respecto.
La Guardia Civil ha localizado y detenido al camionero, al cual se le acusa de conducción temeraria, algo que puede considerarse como infracción grave (con una multa de 500 euros y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir) o incluso directamente como un delito, en función de las condiciones específicas de los hechos.
Es el artículo 380 del Código Penal el que hace referencia a estos conductores: “un vehículo de motor o un ciclomotor con temeridad manifiesta y pusiere en concreto peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior, de uno hasta seis años”.
