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BMW 320is, la historia del hermano maldito del M3

BMW 320is
La versión light del primer M3 se vendió de manera exclusiva en Portugal e Italia por los elevados impuestos que se aplicaban a motores de gran cilindrada.

Impuestos y motor llevan unidos desde que alcanza la memoria. ¿Tu coche tiene más emisiones? Pagas más impuesto de matriculación. ¿Es más potente? Pagas un mayor impuesto de circulación. Los estados llevan gravando el uso de vehículos desde siempre y hay ocasiones en las que esto implica que ciertos países se queden sin algunos modelos o que incluso tengan que fabricarse versiones alternativas para mercados específicos. Es el caso del BMW 320is, el hermano del M3.

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En 1985 la marca bávara creó uno de sus modelos más icónicos: el primer M3. Un sedán deportivo, compacto, ligero, equilibrado y cuyo motor 2.3 de 200 CV hacía maravillas y ofrecía unas maravillosas sensaciones de conducción. El tiempo le ha colocado en un pedestal, pero lo que mucha gente no sabe es que hubo dos mercados en los que lo tuvieron muy difícil para disfrutarlo. Tanto Portugal como Italia tenían unos impuestos que gravaban de sobremanera cualquier motor de alta cilindrada… pero claro, consideraban “alta cilindrada” todo aquello que superase los dos litros. Por ello, el M3, al pasarse por 300 cc., aumentaba su precio de manera más que sensible, haciendo que adquirir uno solo estuviera al alcance de unos pocos.

BMW se decidió a solventar el problema y pronto encontró la solución: sin quitar el M3 de ambos países, sumó a su oferta el BMW 320is, una versión light del modelo. Básicamente se acortó la carrera del bloque, dejándolo en 1.990 cc., y rebajando su potencia hasta los 192 CV y el par motor hasta los 210 Nm. El “bajón” de prestaciones no era muy significativo en comparación de la reducción precio que se aplicaba y, además, era 88 kilos más ligero que el M3.

Se comercializó entre 1987 y 1990, en carrocerías de dos y cuatro puertas. Mientras que la primera si gozaba de cierto carácter deportivo gracias a un kit aerodinámico específico, un alerón y llantas BBS de 14 pulgadas; la segunda presentaba un exterior de lo más anodino que le permitía pasar muy desapercibido.

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