La auténtica razón por la que los reposacabezas son extraíbles

Hay muchas teorías en internet.
A día de hoy, damos por hecho los reposacabezas en los asientos, sin embargo, aquellos que ya peinen canas recordarán que n siempre fue así. Otro rasgo común es que, en general, siempre son extraíbles y se pueden separar del asiento, pero, ¿a qué se debe esto?
Buscando por internet hay varias teorías al respecto y una de las que más se repite es la que es un elemento de seguridad, pero no en lo referente a evitar latigazos cervicales en caso de accidente (algo que es verdad), si no como método para poder estallar las ventanillas y poder salir del coche si se está atrapado en él.
Con esta idea lo primero que se podría pensar es que se utilizarían las dos barras metálicas de la parte inferior para golpear el cristal y provocar su fractura, pero nada más lejos de la realidad, la manera en la que el reposacabezas se puede emplear para romperlo es muy diferente: haciendo palanca.
Como se puede ver en el siguiente vídeo, se introduce una de las barras en la junta de la ventanilla con la puerta, se hace palanca y la presión destroza el cristal. Es algo práctico, pero este clip japonés, que fue el que viralizó la teoría, en realidad no explica el motivo verdadero por el que los reposacabezas son extraíbles.
Como apuntan desde PrivateFleet, repasando las distintas patentes de reposacabezas registradas en Estados Unidos a lo largo del tiempo, en ninguna de ellas se hace referencia a esta función.
En al original, que data de 1921, su presencia apunta a que es para que el conductor pueda descansar la cabeza, no sienta fatiga y siga atento mientras conduce. Hasta una de 1950 no se hace referencia al hecho de que sean extraíbles, pero el motivo por el que se considera que deben ser así no es por seguridad para romper el cristal.
La razón para incluirlos en la patente fue que, de esta manera, si se quiere abatir completamente el asiento para formar una cama y dormir en ellos, es más sencillo y se unen de manera más natural con los traseros.
Otro motivo que se puede añadir es, aunque en este caso solo exclusivamente para las plazas traseras, mejorar la visibilidad del conductor que, si no va a llevar pasajeros detrás, desee extraerlos para tener más despejada la vista por la luna trasera.
