Aunque parezca que está caro, estamos por debajo de la media europea en precio de combustible. Y tras dos semanas de subida, ahora nos da un respiro

La tendencia a la baja del precio de los combustibles en España empezó la semana pasada, dando un respiro a los conductores tras dos semanas de subida.
Puede dar la sensación de que nos hemos acostumbrado a los actuales precios de los carburantes. Tanto la gasolina como el diésel hace mucho que no están a precios mínimos, por lo que repostar un depósito de combustible sigue siendo extremadamente caro, incluso estas semanas que nos da un respiro y baja el precio del combustible en España.
Desde el comienzo de la guerra entre Ucrania y Rusia, el precio de los combustibles ha experimentado una fuerte subida. Atrás quedaron esos meses de 2023 en el que se superó la barrera de los 2 euros por litro repostado. Sin embargo, aunque ya no es tan caro como entonces, sigue muy por encima de lo que estaba antes de que se declarara el conflicto armado.
De hecho, parece que vivimos en un valle infinito si analizamos la curva de precios del diésel y la gasolina en España. Hace mucho que no se experimentan bajadas en el litro de carburante y hace unas semanas daba la sensación de que volvía a subir el coste de repostar en España. Ahora parece que nos da una tregua, aunque tampoco debemos confiarnos.
Los precios de los combustibles bajan en España
Tal y como informa la agencia Servimedia, el precio del combustible en España bajó la semana pasada. Los datos reflejados en el Boletín Petrolero de la Unión Europea así lo reflejan, con una bajada de alrededor del 0,1% respecto a las dos últimas semanas, donde se había registrado un leve incremento.
La tendencia, de hecho, es la de que los precios del combustible han bajado en lo que va de 2025. En el caso de gasolina, hoy cuesta un 2,1% menos que hace un año, mientras que el diésel ha bajado un 3,4%.
Esto deja el litro de gasolina en España a 1,571 euros, o lo que es lo mismo, un 0,19% menos de lo que costaba la semana anterior (1,574 euros). Por su parte, el diésel se sitúa actualmente en 1,499 euros por litro repostado, un 0,13% menos que en el mismo período, donde se vendía a 1,501 euros.
En comparación con febrero de 2022, mes en el que comenzó la guerra de Ucrania, la gasolina cuesta un 1,3% menos que entonces, mientras que repostar gasóleo sale hoy un 1,4% más barato que hace tres años.
Un leve ahorro para el bolsillo de los conductores
Sin embargo, esta leve bajada no significa que sea precisamente económico llenar el depósito de gasolina en España. Si lo haces con gasolina 95, unos 50 litros de este carburante te saldrán por unos 78,55 euros, mientras que realizar la misma operación, pero con diésel, supondrá un desembolso de 74,95 euros.
Comparado con semanas anteriores, llenar el depósito de gasolina en España cuesta 15 céntimos menos, mientras que, si lo haces con diésel, el repostaje supondrá un ahorro de 10 céntimos.
Si bien es caro (o al menos esa es nuestra percepción) llenar el depósito de gasolina o diésel en España, en otros países europeos esta es una operación con un coste aún mayor. De hecho, los españoles pagan más barato el repostaje que en otros estados miembros de la Unión Europea.
Concretamente, el precio medio de la gasolina en España es hasta 18 céntimos más bajo que la media de la zona euro, donde se vende a 1,758 euros. También el diésel, con un ahorro de caso 16 céntimos, ya que el gasóleo se vende en esta región a 1,656 euros de media.
Si lo comparamos con la media del precio de los carburantes en los países de la Unión Europea, en España nos ahorramos unos 13 céntimos por litro repostado de gasolina, y un poco más de 13 céntimos si se trata de gasóleo.
Por su parte, el biodiésel, el GLP y el GNC siguen siendo las opciones más económicas que encontrarás en las estaciones de servicio españolas. Llenar el depósito de tu coche con alguno de estos combustibles te saldrá más barato que, incluso, hacerlo con diésel convencional.
Sigue siendo caro llenar el depósito
A pesar de ello, la situación de los precios de los combustibles en España lleva años lejos de ser óptima. El sobrecoste de los repostajes se ha hecho notar en el precio de los bienes de consumo, los cuales se vieron incrementados de forma agresiva hace unos meses, cuando se registraron los máximos picos de inflación.
Tampoco es buena señal que el Gobierno esté trabajando en el que ya ha sido bautizado como el nuevo impuesto al diésel. Aunque aún no ha salido adelante, desde Bruselas presionan a España para que se apruebe esta medida que elevará el precio del gasoil entre 5 y 10 céntimos por litro, equiparándolo así al precio de la gasolina.

